¿Qué ha hecho por desamor?
“Si te digo la verdad, no hay más nada de qué hablar, todo está dicho, que no puedo imaginar ni un minuto si no estás... es un castigo”... Por desamor he compuesto muchas canciones, un ejemplo reciente es Para qué, canción que tuve el honor de cantar a dúo con el maestro Armando Manzanero.
¿Qué libro le regalaría a un buen amigo?
Sin pensarlo dos veces, La lámpara maravillosa, de William Ospina.
Una canción.
Fields of gold, de Sting.
Lo primero que hace cuando se levanta.
Agradecerle al universo por un día más; luego a la cocina, a prepararme un café.
¿Tiene algún agüero o rito?
Besar el escenario antes de un show.
¿Qué tan melancólico es?
Más melancólico de lo que soporta mi corazón, muy melancólico.
¿Quisiera repetir un momento de su vida?
Me encantaría poder volver a vivir la época del colegio y poner más atención en clase.
¿Por qué ‘De la mano’?
Es mi propia síntesis, mi carrera como cantautor y la historia de amor más hermosa que he conocido en mi vida: la de mis padres.
¿Todas sus canciones tienen destinataria?
No, pero todas tienen una historia que contar y un sentido.
¿Desde cuándo le dio por mezclar su música con reggae y un poco de género urbano?
Los géneros en la música son como los colores para un pintor, hay que usarlos para pintar un buen cuadro. Mi música no siempre será así. El reggae simplemente te arranca una sonrisa cada vez y quería que mi primera canción como artista independiente fuera alegre, feliz, como me siento ahora. Los géneros son para usarlos y la música, para divertirse mezclándola.
¿Con qué otro género nos sorprenderá?
No lo sé, eso lo decidiré al ritmo que suene mi corazón, pero definitivamente toda mi música siempre girará en torno al pop.
Usted cantó en el Día Mundial para la Paz. ¿En qué medida la música se convierte en un aliciente para esto?
Es el mejor remedio para el alma, para tranquilizarte, para soñar; cataliza emociones, es universal, une fronteras, continentes. Escucha tu música favorita y disfrútala.
Si no hubiese sido músico, ¿qué hubiera elegido hacer?
Seguramente hubiese sido chef o publicista.
De pequeño quería ser bombero. ¿No le gustaría haberlo sido?
Ayudo a apagar el incendio de la violencia a través de la música. Bombero de verdad, no: no soy tan valiente.
Una deuda pendiente.
Terminar mi carrera universitaria.
¿Alguna vez tuvo pánico escénico?
Siempre. Aún lo tengo pero lo controlo. El día en que un artista no sienta susto antes de montarse a un escenario, debe dedicarse a otra cosa.
Una canción por componer...
La que esté dedicada a mi madre.
Le canta a...
Las vivencias.
Le grita a...
Los miedos.
Le sonríe a...
La vida.