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Su trabajo es, ante todo, una apuesta de fe. La música para Aleks Syntek es la única forma contundente de protestar ante esta realidad social llena de injusticias y desigualdades. Con esta herramienta, el productor, compositor y cantante mexicano logra hacerse inmune frente al entorno violento y siente que con cada disco se vuelve más fuerte.
“A mí siempre me ha gustado mucho sorprender al público y darles a mis seguidores un giro poco acostumbrado. Loca, el primer sencillo de Métodos de placer instantáneo, tiene ese factor sorpresa, porque es una canción muy rocanrolera que empieza con un piano y después se va poniendo muy fuerte. El tema es muy poco común, porque casi siempre le cantamos a la mujer delicada, frágil, amorosa, pero yo le canto esta vez a la explosiva y a la que tiene ataques de ira”, comenta el artista, que se confesó fiel seguidor de los sonidos de la década del 80.
Siempre que Syntek compone música pop, trata de asumir el reto de hacer algo arriesgado sin perder la parte comercial, porque también le preocupa que lo marginen de la radio, el medio más eficiente para que el arte sonoro se difunda. “Yo sigo las instrucciones de David Bowie, quien siempre defendió el difícil arte de las cosas sencillas. La madurez en lo musical nos lleva, muchas veces, más hacia los silencios que a las notas complejas”, asegura.
Después de trabajos exitosos como Sexo, pudor y lágrimas, De noche en la ciudad y Más fuerte de lo que pensaba , el mexicano lanza al mercado el registro Métodos de placer instantáneo, en el que interpreta la canción Mujer animal con el panameño Rubén Blades. “Él es ya una leyenda de la salsa y yo desde niño lo escuchaba con mucha admiración. La vida me llevó de una manera muy espontánea a conocerlo hace un par de años en un evento de la Fundación Alas en Panamá. Allí tuve la iniciativa de invitarlo, pero él estaba ejerciendo sus labores políticas y me tocó esperar a que dejara esa chanfa para que se concretara mi sueño. Cuando vino a México lo atrapé y nos centramos en la composición. Fue una experiencia increíble”, afirma este músico, que después de más de veinte años de carrera artística sigue con la fe intacta.