¿Disfruta ser el malo de la película?
Y quién no.
¿La realidad supera la ficción?
Siempre.
¿Qué hace cuando se le refunde la letra?
Me la invento.
En su personaje de ahora… ¿interés cuánto valés?
Al 10% (risas).
¿En qué invierte su tiempo?
En leer literatura.
¿Usted ha firmado letras?
Pocas veces, pero sí.
¿Qué es para usted el ‘rating’?
La tiranía de unos números que uno no sabe muy bien de dónde salen.
¿Cuándo fue la última vez que dijo: ‘esa platica se perdió’?
Casi digo eso hace dos meses.
¿En algún ‘casting’ se ha sentido tumbado?
No, realmente.
¿Qué sería de Álvaro Bayona sin la actuación?
No sería.
Un apodo.
Gordo.
Y cuando va por la calle, ¿cómo lo llaman?
De muchas maneras, pero en especial la gente recuerda a Wálter.
Invirtió platica en DMG.
Este país se dividía entre los que habían invertido platica en DMG y los que íbamos a invertir en DMG.
Su pasión escondida.
Sigue escondida…
¿Divertido, serio o aburrido?
Creo que soy divertido (risas).
¿Es la actuación una profesión exigente?
Debería serlo. Porque se toma con demasiada ligereza y por eso los resultados no son los mejores, y cuando hablo de resultados no me refiero al rating.
¿De qué es enemigo?
De la mediocridad.
Hincha de…
Del Deportivo Pereira y del Real Madrid.
Una travesura de niño.
Esconderme debajo de las camas y mirar lo que había para mirar.
¿Qué hace en sus tiempos libres?
Ver películas y jugar con mi hijo.
Su pasatiempo.
Ir a pasear a cualquier lugar.
¿Qué tipo de música escucha?
Me gusta mucho la salsa y el jazz.
Una mujer atractiva.
Hay tantas, es como el rating.
Su peor pesadilla.
Es una pesadilla de actor sentir que a uno no le creen.
Cocina o invita a almorzar.
Invito a almorzar.
¿Qué lo pone sentimental?
Un bolero.
¿Qué lo hace sonrojar con facilidad?
La vergüenza ajena.
¿Qué le gusta más: el drama o la comedia?
La comedia.
¿Las tablas, la TV o la pantalla grande?
El teatro.
El personaje que le gustaría encarnar.
Ricardo III. Definitivamente él.
Su peor defecto.
Que parezco muy serio.
¿Cómo se ve en unos años?
Más serio (risas).
¿En qué animal le gustaría transformarse?
Soy una tortuga, pero me gustaría ser caballo.
¿Qué le falta a la t.v. colombiana?
Una buena franja de opinión, hay que informarle más al espectador y creo que los medios
no están muy comprometidos con eso
¿Quién lo escucha?
Mi hijo de cuatro años. (Risas)
¿Y usted a quién escucha?
A mi hijo Matías.
Un aroma.
El olor a Jazmín.
Un político.
Se me está muriendo todos. Estoy que los boto a la basura.
¿Lo qué no le debe faltar en su casa?
Un whisky, y un café.
Su gran maestro.
Los libros.
El día del año que más le gusta.
Enero, porque cumplo años(risas)
¿Qué le gustó al estar ‘En cuerpo ajeno’?
Eso es historia Patria.
¿Qué le dejó el portero de ‘La gente de la universal’?
Risas.