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¿En qué han parado las denuncias del padre Javier Giraldo sobre crímenes de lesa humanidad?
Ha llegado a una conclusión muy seria y es que después de haber hecho denuncias supremamente serias, en la mayoría de los casos con evidencias de dónde están y quiénes son los culpables, la justicia colombiana las ha dejado en la impunidad. Por eso, no puede creer en esta justicia. Sin embargo, esa circunstancia no lo ha echado para atrás en su visión de seguir al lado de la gente.
¿Cuándo cree que él pierda su incredulidad en la justicia?
El día que la justicia colombiana sea seria en enfrentar la impunidad. Cuando vea que la justicia tiene la inteligencia, la transparencia y el coraje para hacer que los violadores de los derechos humanos y los criminales reciban las condenas que la misma justicia ha determinado para ellos.
¿Las amenazas y los seguimientos contra el padre Giraldo están relacionados con la restitución de tierras en el Chocó?
Estoy convencido de que las amenazas contra el padre Giraldo vienen de personas e instituciones que se sienten incómodas y amenazadas en sus intereses, porque él sale a defender los derechos de las víctimas, de eso no me cabe duda.
¿Contempla la posibilidad de ubicar al padre Giraldo en alguna sede en Bogotá para protegerlo?
No. El padre Giraldo vive en el sitio donde ha vivido siempre. Él no acepta protección de nadie ni del Gobierno. Está convencido de que hace una tarea a conciencia.
¿Qué opina de los grafitis con mensajes amenazantes contra el padre Giraldo?
Me preocupa la forma como los grafitis atacan la autoridad moral de él e incitan al crimen contra él. Justamente por eso, en mi condición de superior de los jesuitas he querido dejar claro que nosotros apoyamos la lucha por los derechos humanos que hace Javier, quien es un hombre íntegro, supremamente religioso, que entrega su vida por los demás y que realmente merece el apoyo de todos los que en este país trabajan por el valor de las cosas que nos son más importantes.
¿Qué destaca de la labor del padre Giraldo?
El impresionante valor moral de ser consistente consigo mismo, con lo que él siente que debe hacer. No importa el precio que tenga que pagar por eso.
¿Usted extraña su trabajo con la comunidad del Magdalena Medio?
Sí, me hace mucha falta el trabajo con la comunidad, porque estuve durante 13 años allí, al lado de los campesinos y de los pescadores, luchando por la gente que se ha metido en la coca forzada por la ausencia de una política rural seria en el país, que buscaba desesperadamente salidas serias. En ese lapso me tocó vivir el paramilitarismo en la forma más cruda en Colombia y también la confrontación entre el paramilitarismo y la guerrilla, la articulación durísima entre los organismos de seguridad del Estado y las fuerzas paramilitares.
¿De esta labor destaca algo positivo?
Con todo y eso conocí la fuerza de las comunidades y su decisión de salir adelante. También conocí a empresarios que sabían lo que el campesinado y la gente estaban viviendo. Así como empresarios que lo que querían hacer era ir al campo y sacar a los campesinos de sus tierras.
¿Volvería a trabajar con la comunidad del Magdalena Medio?
Inmediatamente. El día que me dieran la posibilidad, regresaría.
¿Por qué?
Porque a los campesinos de Colombia se les deben dar oportunidades y que los empresarios entiendan que lo que tenemos que producir son condiciones de vida con dignidad para los pobladores y pasar el capital a la gente para que tenga acceso a la tierra, al crédito, a la tecnología. Los campesinos colombianos son capaces de alcanzar niveles de productividad iguales o mayores que los grandes empresarios.
¿Esto es un jalón de orejas a los empresarios?
Mi posición no es contra los grandes empresarios.
¿Cómo sobrevivió a las amenazas durante todos estos años?
Porque confié en la gente. Porque en medio de situaciones muy difíciles conocí muy de primera mano a mujeres y hombres en el Magdalena Medio. Estoy seguro de que para protegerse no se necesitan armas que sirven para intimidar y para matar, sino crear confianza colectiva.
¿Y el padre Giraldo cómo ha afrontado la persecución e intimidación?
Él es un hombre que se ha jugado la vida por los derechos humanos, con un coraje extraordinario para denunciar la vulneración de las víctimas, así lo ha hecho en Apartadó.