La rapera Azealia Banks defendió su estilo de vida e hizo frente a las críticas que recibe de sus propios seguidores por medio de una publicación en Facebook en la que admite que empezó un tratamiento para blanquearse la piel, un cambio físico que para ella resulta tan normal como ponerse extensiones en el pelo o arreglarse la nariz.
Por supuesto, a no todos sus seguidores les ha parecido bien que la artista, firme defensora de la identidad de los afroamericanos, estuviera cambiando su color de piel que precisamente define su origen étnico, incluso uno de ellos llegó a acusarla de ser una "hipócrita".
No obstante, para Azealia Banks el blanqueamiento de piel ya no es una "cuestión cultural".
"No creo que sea importante seguir discutiendo acerca de la importancia cultural del blanqueamiento de piel, porque al igual que el hecho de que los afroamericanos están en este mundo, esto también lo puedes asimilar. Hay cosas que tienes que aceptar por necesidad pero hay otras que se convierten en norma porque pasan continuamente", dice la neoyorkina.
En mayo pasado la cantante tuvo que cerrar su cuenta de Twitter tras uno de sus muchos ataques de "furiosa sinceridad", que en ese caso le sirvió para insultar al exintegrante de One Direction, Zayn Malik, al que describió como un "tonto peludo con olor a curry". La cantante pidió perdón al músico posteriormente pero no consiguió que todo quedase olvidado, pues Azealia Banks cree que la polémica le ha forzado a permanecer fuera del foco mediático contra su voluntad.
"Me siento incomprendida. Me siento engañada, como si me hubieran robado. Siento que he hecho una gran contribución tanto a la música como al clima de opinión nacional solamente como para ser empujada a una esquina, castigada, mientras veo que mis ideas y mi visión son parafraseadas y reutilizadas por todo el mundo", se lamentaba la estadounidense a través de Instagram.