No es extraño que el éxito logre desproporcionar la realidad. Tampoco lo es cuando llega como una avalancha. Y es que nadie está exento, todos son vulnerables. Es el caso del grupo de pop rock mexicano Camila, que arrasó con premios, llenó conciertos y recibió discos de oro y de platino por sus ventas con su álbum debut, Todo cambió.
Después de cuatro años de ruido, llegan con Dejarte de amar, que se fue haciendo en los aeropuertos mientras estaban en una gira que duró alrededor de tres años. De ahí nacen canciones que evidencian esa paradoja de las celebridades que se debaten entre los miles de fans y la soledad de un cuarto de hotel.
La voz principal del grupo, Mario Domm, decidió irse por un mes y medio a Venecia. “Quise buscar la soledad, después de tanto ruido para buscar las canciones, escucharme a mí mismo, encontrar un poco de silencio, y lo conseguí”. Entre canales y callejones, caminaba tocando su guitarra y disfrutando de un anonimato extraño en el mundo latino. La magia de esta ciudad hizo que salieran canciones que son parte del nuevo disco, como también la composición del tema que Alejandro Fernández incluyó en el álbum Cielo de acuarela, inspirado en el cielo de Venecia.
Esta segunda producción se lanzará simultáneamente en toda América y Europa. “Nos sentimos muy felices con este proyecto. Además de que nos llevamos muy bien, nos sentimos afortunados de poder hacer un segundo disco teniendo en cuenta los giros de la industria, la piratería y la evolución hacia esa manera global de ver la música a través de la web”, confiesa Mario Domm.
Dejarte de amar viene con letras más autobiográficas, impregnado con las vivencias que los acompañaron en esa gira de éxitos, en la que tuvieron que sacrificar muchas cosas por estar lejos de casa. En la parte melódica y para acompañar el contenido dramático, incluyeron una orquesta, les subieron el volumen a las guitarras y consiguieron un sonido más poderoso, más rock, que contrasta con la balada pop que los caracteriza.
Según Domm, el disco anterior era un compilado de canciones que se fueron acumulando y que no tenían la fortuna de que algún otro artista las quisiera para sus discos. Porque además de su éxito como Camila, Domm es un compositor muy apetecido por los grandes artistas latinos, como Thalía, Paulina Rubio y Alejandro Fernández. “Si le hago una canción a Thalía o a Paulina Rubio pensando en ellas, no me sale nada. Tengo que pensar en las canciones que yo podría cantar en el escenario. El mismo lenguaje que uso, lo uso con los demás. Trato de hacerlo universal y ser lo más sencillo”.
Se aproxima una gira de promoción y otra de conciertos, y ahora tienen la seguridad de haber calmado las ansias y de haber aprendido a domar y a disfrutar la soledad. Camila avisada no morirá en guerra.