¿Qué es la magia?
Es la capacidad que tenemos todos los seres humanos, sin excepción y sin importar ninguna circunstancia de vida, para crear nuestra vida ideal, cuando actuamos desde el amor y guiados por un profundo sentido de servicio a los demás.
¿Cómo define en su libro la vida ideal?
Cada cual tiene su definición, no existe una vida ideal para todos. Lo que sí existe es un montón de mentiras que nos dijeron —y yo lo creí—, como seguir las reglas y estudiar, ser juiciosa, graduarnos, trabajar, ganar plata, sacrificarnos, trasnocharnos, sufrir y volver a sufrir. Además, tener casa, carro, beca y un marido e hijos. Yo hice todo lo que me dijeron que había que hacer y no era feliz, tenía un vacío en el corazón porque evidentemente no estaba viviendo mi vida ideal.
¿Cuándo descubrió que debía cambiar el rumbo de su vida?
Cuando descubrí el profundo vacío en mi corazón, pero antes de que pudiera hacer algo se enfermó mi papá de cáncer, así que me dediqué a estar con él. En ese proceso me reencontré conmigo misma, con lo que soñaba hacer cuando era chiquita y que había dejado a un lado por hacer lo que tocaba. A los dos años, cuando mi papá se muere, me divorcio, me doy cuenta de que el trabajo no tiene sentido y que estoy llena de deudas. Ahí activé la magia y todo empezó a cambiar.
¿Por qué decidió escribir un libro sobre su experiencia personal?
Básicamente porque si uno recibe en la vida, uno tiene que devolver. Parte de devolver es contar lo que me ha servido, lo que me ha funcionado, lo que me ha hecho ser quien soy. También porque me di cuenta de que, cuando le contaba mi experiencia a alguien, le servía. Finalmente, porque he invertido muchos años leyendo libros, viajando por el mundo y haciendo cursos con diferentes maestros, así que comprimí todo esto en un libro. Cito fuentes y referencias con el fin de evitarle a la gente que se gaste tantos años y dinero.
¿Cuál es el mensaje central del libro “La magia sí existe”?
Nada nos impide tener una mejor vida o cumplir lo que queremos, solo nosotros mismos. Tenemos que hacer ese cambo interior y en la medida que vamos cambiando la magia empieza a pasar. Si uno se encarga de pensar positivamente, empiezan a pasar cosas positivas. No hay que pensar desde el egoísmo, sino desde el amor y de cómo compartir lo bueno que nos sucede.
¿En qué momento uno debe estar consciente de que debe cambiar la vida?
Yo creo que uno lo sabe, pero admitirlo es difícil. El tema es que no hay que admitirlo ante nadie más que ante uno mismo. Si usted no se está sintiendo bien, reconózcalo. Yo hablo de ser brutalmente honesto con uno mismo, porque es el primer paso para empezar a cambiar todo.
Reconocer que algo está mal y cambiarlo es difícil. ¿Cómo lograrlo?
Yo creo que la fe es poderosa, y no tiene que ser en Dios, puede ser en el universo; pero hay que tener fe en que las cosas van a funcionar, y cuando uno logra desprenderse, también sucede la magia. Es muy difícil, pero es posible. Igualmente, es fundamental encontrar nuestras creencias y trabajarlas, así como cuidar nuestros pensamientos y nuestras palabras.
¿Reencontrarse con uno mismo supera lo religioso?
Soy muy respetuosa con la religión, porque cada quien encuentra el camino y lo importante es que todo apunta a lo mismo: al amor y al reencuentro con la esencia.