El proyecto nació el 11 de noviembre de 2016

“Cartagena Federal”, una mirada desde la ciudad real

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Sebastián Duque y Pedro Espinosa, quienes desarrollan con El Espectador el proyecto “Relato de un periodista”, son los creadores de esta narrativa en formato de pódcast en la que van más allá de la descripción de “una exótica ciudad”.

Un día cualquiera de 2015, Sebastián Duque y Pedro Espinosa, dos cartageneros, se preguntaron ¿cómo ha sido contada la historia de su tierra? Desde entonces, descubrieron que Cartagena, la capital del departamento de Bolívar, que ha sido cuna del turismo colombiano, solo había sido contada y vista con esa perspectiva: desde y para los turistas. Una mirada que no es ajena, pero que para dos jóvenes que estudiaron y vivieron gran parte de su vida en Bogotá, su propia ciudad era desconocida. De aquí parte una búsqueda de autodescubrimiento de lo que ha sido y es Cartagena.

En medio de una discusión acerca de lo que implica haber nacido y vivido en esa tierra, decidieron emprender un proyecto contado desde ellos para los mismos cartageneros, más allá de las murallas y lejos del mar, un cuento de sí mismos. A partir de entonces surgió en 2016 Cartagena Federal, un programa de pódcast que busca visibilizar la historia detrás de la “exótica ciudad”, aquella que ha sido invisibilizada y poco conocida por quienes no viven los 365 días del año y la ven con las gafas de turistas.

“La idea de Cartagena Federal nace desde nuestras experiencias familiares; Pedro es mi primo y también es de Cartagena, y vimos que teníamos cosas afines: Pedro estudió Cine y Televisión en la Nacional, en Bogotá, y yo estudié Periodismo en el Externado. Él estaba muy enfocado en la fotografía y en la escritura de guiones y yo estaba en la crónica escrita”, relata Sebastián Duque.

Duque continúa la historia diciendo: “Comenzamos a preguntarnos sobre nuestra condición de exiliados en Bogotá, además de que nos habíamos amañado mucho en esa ciudad. Al mismo tiempo, teníamos ganas de redescubrir ese lugar donde nacimos. Basándonos en la radio pública de Estados Unidos, en la que a partir de historias muy cortas, como de unos ocho a diez minutos, se explora en la vida de qué es ser gringo a partir de historias muy cotidianas, entonces dijimos que debíamos hacer algo así, pero en Cartagena”.

Aún sin práctica en la radio, con ganas de aprender y una inspiración determinada: hacer un programa al estilo This American Life, pero a lo cartagenero. El objetivo siempre ha estado claro y es contribuir a romper desde adentro los estereotipos sobre el ser costeño y la vida del Caribe. Ambos jóvenes comenzaron a mezclar sus saberes para presentar la ciudad mediante imágenes retratadas con los sonidos y las descripciones.

En ese camino, cada uno descubrió que existen muchas Cartagenas. Desde “personas que se enfrentan todos los días al calor sin que este represente algo excepcional y paradisíaco. Personas que no llegan a un hotel a bañarse luego de estar acaloradas. Personas que no van ni dos veces al mes a la playa. Personas que no comen pescado todo el tiempo. Personas que viven a una hora y media del centro histórico. Personas que tienen que viajar a diario en motocicleta porque los taxis y los buses no los llevan hasta donde deberían”, así como lo escriben en el primer manifiesto de Cartagena Federal.

“El tema que estamos haciendo es que cada individuo construye su propia historia, es abrir un espacio para analizar las propias vivencias, a partir de la cultura de lo cotidiano saber que todo el mundo ha tenido una experiencia diferente en un lugar que es común y nos cobija a todos”, expresa Sebastián Duque.

“Era algo más que todo un viaje; fue ir hasta los lugares como el mercado de Bazurto, los barrios, haciéndonos esta pregunta: ¿qué es ser cartagenero? Finalmente, la respuesta fue que nosotros lo que somos es de este lugar y tenemos lo bueno y lo malo. A mí me sirvió para verme en ese espejo y emprender un viaje conmigo mismo de autoconocimiento”, comenta Pedro Espinosa, cofundador de Cartagena Federal.

Durante ese tiempo han descubierto que no solo han hecho historias de radio para propios. Sus relatos también son escuchados por un gran público de Bogotá y Medellín.

“La razón por la que nos escuchan afuera es porque las mismas narrativas que nos muestran a nosotros son muy atrayentes para ese otro público que no es de esta ciudad. La gente de afuera quiere ver la Cartagena real. Está saturada de Cartagena como paraíso tropical, colores del Caribe o bailes. Una manera refrescante de ver la ciudad resulta gratificante para esas otras personas”.

Y es que si algo han aplicado es pensar en sí mismos para que los foráneos vean la ciudad como ellos la ven. A pesar de mostrar los lados invisibilizados, no se han olvidado de que Cartagena también es todo lo que tiene. Sus arquitecturas coloniales y playas también hacen parte de su historia. Sin embargo, han decidido resignificar cada concepto y espacio desde la misma gente.

Si bien tienen claro que ese es un lugar turístico que también tiene cabida, antes de eso desean explicar que, más allá del turismo, Cartagena es una porción del mundo con personajes, historias y cosas.

“El primer capítulo de Cartagena Federal se hizo en el centro histórico, pero no es porque estemos reiterando esas narrativas, sino desde la forma de cómo viven ese espacio”, agrega Pedro Espinosa.

Al parecer, la mejor analogía de lo que ocurre en la capital de Bolívar es la arepa de huevo. “Lo que pasó en Cartagena fue una mezcla de razas muy distintas que ha originado esa diversidad y un ejemplo es la arepa de huevo, la comida nacional de Cartagena Federal, una mezcla del maíz, que es indígena; la técnica de la fritura, que es negra; además de eso se come con suero, la leche cortada, que es árabe. Creo que Cartagena son todas esas tradiciones que han pasado por aquí, la multiculturalidad en los acentos, la comida, la música o la arquitectura”.

Actualmente Sebastián Duque y Pedro Espinosa tienen una alianza con El Espectador para realizar un nuevo pódcast documental de Cartagena Federal, llamado Relato de un periodista, el cual explora la memoria personal, la vida en familia y las formas de hacer crónica en radio a partir de la historia de un periodista, su descalabro político y las consecuencias emocionales que esto desató en su hogar. El periodista en cuestión es Manolo Duque, exalcalde de Cartagena y padre de Sebastián.

De la mano del proceso de aprender a hacer radio y crónicas sonoras, en medio de la construcción de grandes historias que cuentan el otro lado, les ha llegado a los realizadores proyectos como Relatos Anfibios, con el que se ganaron un Premio Simón Bolívar. La exploración, además, les abrió la puerta del Festival Gabo, del que realizan la memoria sonora desde 2019. Cada proyecto les ha permitido recorrer el camino que los lleve a sus objetivos: expandir sus horizontes, el lenguaje y la forma de hacer crónica radial en Colombia.

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