Pero todo este encanto que tiene poner los accesorios en determinado lugar, la mayoría de las veces no corresponde suficientemente al sentido o la función que tendrían al momento de su manufactura.
Ceci Arango, artista manizaleña, descubre el verdadero significado que debe hacer una obra artesanal. Ella se ha dedicado fuertemente a la defensa de los artesanos y a su preservación dentro de la multiplicidad cultural colombiana.
En sus obras de arte, Arango emplea el tejido, la cestería y el bordado como técnicas aplicadas a la macana, que es una madera nativa colombiana; el producto final son muebles, accesorios, joyas, cuadros y esculturas muy apetecidos para la decoración de los hogares actuales.
Esta artista cuenta que todo este ‘rollo’ de la pasión por Colombia y sus culturas empezó cuando estaba en la escuela y diseñó su propia mochila con una máquina de coser, y se fortaleció con sus continuos viajes por todo el país.
En un momento de crisis personal, se dio cuenta de que su exterior no correspondía con lo que empezaba a sentir en su interior. Sentía que, aunque ella es de ‘raza blanca’, sus actitudes, sentimientos y hasta su pelo son propiamente de ‘raza negra’: “Mi vida realmente se volvió dura y toqué fondo.
Cuando realizaba mi maestría en Artes Plásticas y Visuales en la Universidad Nacional, revolví todos aquellos sucesos de mi infancia. Fue entonces cuando me di cuenta de que esa pasión por defender la identidad de las culturas no venía sólo de lo racional, ni de lo que me habían enseñado mis papás, sino que venía de mi propio ser”.
Los sucesos de infancia a los que se refiere Arango se remontan a su crisis de tener cabello crespo en una sociedad paisa de clase alta, que no aceptaba mucho ese rasgo de la apariencia: “Me trataban mal por mi condición, me decían ¡pobrecita! Vamos a alisárselo…, echémosle aguacate o aceite de huevo…”. Pero ésta no es para ella la única razón que hace que sienta una gran afinidad con los negros, ya que está completamente segura de que su cultura es la más rica en todo el planeta: “El cruce del negro y el blanco es lo que me permite ser tan creativa”.
Luego de terminar su carrera de Diseño Industrial, Arango viajó a Milán para realizar una Maestría en Diseño. A su regreso inició su vida laboral en Expoartesanías de Colombia. En ese entonces, al mercado nacional no le gustaban sus obras. Ella
estuvo dos años entregando todo su conocimiento y su arte sin recibir mucho a cambio, y sus clientes potenciales, en ese entonces, eran principalmente extranjeros.
En la actualidad, las personas que no apostaban a favor de sus propuestas, paradójicamente se volvieron aficionadas a la aplicación de la técnica del tejido de canastos en contextos arquitectónicos. Hasta el momento sus mayores aliados son los artesanos, de quienes asegura se sienten felices, pues les proporciona fuentes de trabajo y el reconocimiento de la riqueza de sus propias culturas.
Hoy en día el trabajo de Arango se distribuye de diferentes maneras, desde la venta en galerías de arte hasta a través de interminables charlas cara a cara con los clientes: “Luego de tener un día muy pesado, llego a mi taller y entro en un estado de plenitud. Todo lo que haga con pincel, lápiz, martillo y un taladro me hace feliz”.
Esta diseñadora se constituye en referencia para aquellos que se interesan en mantener las raíces afros, indígenas y campesinas.
Jóvenes artistas en potencia
La diseñadora Ceci Arango trabaja en su taller con jóvenes artistas provenientes de la Unidad de Formación Empresarial Especial para personas con déficit cognitivo (Unifee).
Andrés Felipe Humada y José Daniel Suárez realizan sus prácticas bajo la dirección de la artista, a quién día tras día le exponen sus proyectos de arte.
Estos jóvenes con particularidades cognitivas después de terminar sus estudios entran a trabajar en empresas donde los contratan o les tienen en cuenta su habilidad individual.
José Daniel Suárez participa en uno de los últimos proyectos de la diseñadora: ‘La bandera de Colombia’; a diario teje sin parar varias banderas que en un principio serán regaladas a los principales gestores de paz en el país. Mientras que Andrés Felipe Humada afianza su técnica en dibujo para emprender el nuevo reto de la diseñadora: ‘Lucio Colombo’, una caricatura producto de su inspiración que le brindará a los padres e hijos más amor por el país.