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Crece escándalo por Scarlett Johansson y su campaña publicitaria israelí

La actriz tuvo que dejar su cargo de embajadora caritativa por herir susceptibilidades entre Israel y Palestina.

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Shatha Yaish / Afp
30 de enero de 2014 - 05:21 p. m.
Crece escándalo por Scarlett Johansson y su campaña publicitaria israelí
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La actriz estadounidense Scarlett Johansson abandonó su cargo honorífico de embajadora de la organización caritativa Oxfam por participar en una campaña publicitaria de una empresa de refrescos israelí instalada en territorio palestino ocupado. (Ver comercial de Scarlett Johansson para el Superbowl).

"El papel de Johansson promocionando la empresa SodaStream es incompatible con su rol de embajadora mundial de Oxfam", por lo que la organización "ha aceptado su decisión de renunciar", anunció Oxfam en un comunicado.

"Oxfam cree que empresas como SodaStream, que operan en asentamientos (israelíes en territorio palestino), agravan la pobreza y la negación de los derechos de las comunidades palestinas que trabajamos para apoyar", afirmó la organización no gubernamental.

"Oxfam se opone a todo comercio de los asentamientos israelíes, que son ilegales bajo la ley internacional", agregó Oxfam.

Johansson -judía de origen por su rama materna aunque no suele hacer alusión alguna a sus raíces- colaboraba con Oxfam desde 2005 y en 2007 se convirtió en embajadora mundial de su causa.

El anuncio que causó la polémica será emitido durante la SuperBowl, la final de la liga de fútbol americano y uno de los espacios más codiciados para una campaña publicitaria. (Leer El polémico comercial de Scarlett Johansson para el ‘Superbowl’).

"Como muchos actores, salvar el mundo es mi trabajo verdadero", dice la actriz al principio del anuncio.

En un artículo difundido el pasado viernes 24 de enero en The Huffington Post, Johansson se defendió afirmando: "sigo apoyando la cooperación económica y la interacción social entre un Israel democrático y Palestina".

La actriz defendió a la compañía SodaStream, la cual, según ella, se ha comprometido a "construir puentes de paz entre israelíes y palestinos, a hacer trabajar juntos a vecinos, por el mismo sueldo, las mismas primas y con los mismos derechos".

SodaStream es una multinacional israelí especializada en la fabricación de aparatos de gasificación de bebidas para particulares. Tiene una fábrica en una zona industrial de Cisjordania, en la zona de la colonia de Maale Adumim, cerca de otras asentamientos que se encuentran en Jerusalén Oriental.

Más de 360.000 colones israelíes viven en Cisjordania y cerca de 200.000 en las zonas de colonización de Jerusalén Oriental. La comunidad internacional considera ilegales todas las colonias en los territorios palestinos ocupados, independientemente de si han sido o no autorizadas por el gobierno israelí.

Para Omar Barghuti, miembro fundador del movimiento Boicot, Desinversión, Sanciones (BDS) en los territorios palestinos ocupados, Oxfam tendría que haber hecho abandonar su cargo a Johansson sin esperar su renuncia, dada "su obvia complicidad con la justificación de las violaciones israelíes del Derecho internacional".

"El doble criterio de Oxfam es imperdonable", estimó. "Scarlett Johansson decidió a sabiendas convertirse en la nueva cara de la ocupación y del apartheid israelíes", agregó.

Este caso ilustra los crecientes éxitos del movimiento BDS, cuyos llamamientos a boicotear a Israel se inspiran de la campaña internacional que precipitó la caída del régimen racista del apartheid en Sudáfrica.

Una de las personalidades más comprometidas con BDS es Roger Waters, miembro fundador del grupo de rock progresivo Pink Floyd, cuya canción "The Wall" se ha convertido en el himno de la lucha contra la barrera de seguridad israelí, calificada de "muro del apartheid" por los palestinos. Waters ha exhortado a otros músicos a no actuar en Israel, en nombre del boicot cultural.
 

Por Shatha Yaish / Afp

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