La composición para Esteman es un proceso casero. Para él significa pararse frente al espejo y comenzar a cantar. Siempre ha sido un melómano extremista y desde los 12 años crea piezas para teatro musical, por lo que no se ingenia sus canciones con un instrumento específico sino que les va dando vueltas en su cabeza hasta que las tiene perfectamente estructuradas. El paso siguiente es la búsqueda de referentes artísticos para comunicárselos a los demás y, en conjunto, diseñar un cuerpo musical genuino.
A Esteman, muy poco conocido por su nombre de pila, Esteban Mateus Williamson, no le gusta encargar sus canciones. En su más reciente trabajo discográfico, Primer Acto, por ejemplo, hay dos composiciones elaboradas en colaboración con otras personas, pero por lo general esa labor no le gusta delegarla.
Aquí estoy yo, con Andrea Echeverri, es una de esas creaciones particulares, y Esteman la escogió como lo que se puede denominar sencillo porque es una canción a la que le tiene mucho cariño. Su proceso de gestación, a veces frente al espejo y otras en espacios públicos insospechados, duró más de tres años y en ese tiempo cambió tres veces de productor, hasta que identificó una evolución interesante en su sonido.
Con todo y sus procesos viscerales, para Esteman las cosas no son solamente blancas. Tampoco son sólo negras. Este artista bogotano, por fortuna para él, está en el punto medio de un péndulo musical y puede disfrutar de la libertad para desplazarse desde los contenidos independientes hasta aquellos territorios, algo menospreciados para los músicos de culto, de lo que se ha identificado como el gusto masivo. Dentro de ese entorno ambiguo del gris, que tanto se ajusta a su pensamiento, se divierte y hace lo posible para que su música refleje la característica de la trasescena, porque no hay nada oculto en su propuesta.
Estudió artes en la Universidad de los Andes, pero nunca quiso ser un artista de galería y sus intereses siempre se enfocaron hacia otros rumbos de la creación. Esteman, como concepto, surgió como una forma de burla hacia la parafernalia de los ídolos pop y su iniciativa quería darle un rostro, una personalidad a la expresión (“este man”) que en Colombia se utiliza con tanta propiedad. Su objetivo, luego, era lograr que esa idea se vinculara con contenidos visuales de otras épocas y con interpretaciones de legendarias estrellas como David Bowie y otras figuras de los comienzos del movimiento pop.
“Cuando estaba escribiendo No te metas a mi Facebook, que fue un monstruo viral inimaginable, tenía un chorrero de canciones que estaba escribiendo en ese momento. Tengo una fuerte influencia de artistas de los 50 y los 60 porque eran personajes anglos que le encantaban a mi papá, pero también estaban los boleros que escuchaban mis abuelos. Después, en la universidad, aparecieron la burla y la parodia, y ahí ya enfoqué mucho más lo que quería hacer, que era mezclar muchos sonidos viejos con ideas contemporáneas”, comenta Esteban Mateus Williamson (Esteman), quien cree que el pop es más que hacer una melodía pegajosa y además rebasa el hecho de componer una letra básica. Sin embargo, cuando se ve obligado a definir con una expresión su estilo musical, tiene la respuesta a la mano y dice que él hace “estepop”. Punto.
A pesar de que le gusta burlarse de casi todo, su Primer Acto es una propuesta muy seria. Tuvo más de dos años de desarrollo y en ella pudo manifestar todo lo que tenía en mente. Según el artista, la totalidad de las letras es real, y la parodia aquí va en otra dirección, porque corresponde a la necesidad que existe en Colombia de expresarse a través del sarcasmo, evadiendo las manifestaciones explícitas. Haciendo algo de análisis, el músico piensa que lo que un día fue burla se transformó en teatro, y eso es lo que se hace evidente en sus presentaciones en vivo, como su iniciativa llamada Un concierto de otro planeta, que realizará en Bogotá esta noche.
“Un concierto de otro planeta se presenta casi como una obra de teatro en la que el público puede ver pequeñas escenas de la vida de Esteban Mateus Williamson y, por supuesto también de Esteman, mostrando las diferentes caras de lo que significa la música para mí. El álbum Primer Acto y su puesta en escena son la muestra de lo que ha sido mi proceso en esta actividad. No es un disco homogéneo, con un sonido parejo de comienzo a fin, y por eso hago la relación con una obra de teatro, porque la propuesta se va por diferentes épocas, sentimientos y sensibilidades”, asegura el artista colombiano.
La banda que lo acompaña en todos sus toques se llama La Esteband. Además de la complicidad que encuentra en los siete músicos que integran el grupo, lo que más le gusta a Esteman de las presentaciones en vivo es saber que su propuesta se complementa con el sonido del estudio y le parece interesante que la gente conozca esa trasescena teatral, porque las versiones nunca son iguales a las que aparecen en el registro. En concierto hay instrumentos considerados exóticos, vestuario vistoso, videos y todo lo que finalmente define su nombre, su marca.
“Una de las cosas más interesantes de esta banda es que los músicos se intercambian los instrumentos, y eso es novedoso. Aquí la interacción es muy fuerte. Esteman surgió como una propuesta solista, pero ahora es una banda porque yo no podría desarrollar ahora la propuesta solo. Necesito a los demás músicos para hacer de verdad Un concierto de otro planeta”, dice Esteban Mateus Williamson antes de meterse en su rol artístico.
Tanto con la producción discográfica como con sus versiones en vivo y en directo, el artista colombiano intenta ahora llegar a la escena internacional. Festivales en Argentina, México y España están ya en la lista de posibles plazas para que se consoliden con fuerza temas como No te metas a mi Facebook, Aquí estoy yo, True Love, Pobre corazón, La cosita tropical y otras tantas creaciones, que confirman que Esteman no es sólo una expresión sino una propuesta compleja, seria y divertida a la vez.
Un concierto de otro planeta. Jueves 20 de junio, a partir de las 7:00 p.m. en el Teatro Cádiz (entrada peatonal: carrera 37 Nº 24-30, Centro Urbano Antonio Nariño, frente a Corferias. Entrada parqueadero: iglesia Cosme y Damián, Av. de las Américas Nº 33-20). Informes y boletería: 593 6300 y www.tuboleta.com.