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De la trama al movimiento

En su más reciente viaje musical, el cantautor uruguayo Jorge Drexler contó con el respaldo de artistas como Caetano Veloso, Ana Tijoux, Bomba Estéreo y Mario Galeano, de Frente Cumbiero.

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Juan Carlos Piedrahíta B.
26 de marzo de 2014 - 02:18 a. m.
Jorge Drexler escogió el tema ‘Universos paralelos’ como primer sencillo de su nuevo álbum. / Cortesía Warner Music
Jorge Drexler escogió el tema ‘Universos paralelos’ como primer sencillo de su nuevo álbum. / Cortesía Warner Music
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El piloto automático de Jorge Drexler aún está en cero kilómetros. Nunca lo ha convocado para componer canciones, ni para recrear historias. Tampoco recurre a él en los momentos de contacto con sus fanáticos y no ha contemplado estrenarlo durante las entrevistas, que cada día son más frecuentes en la cotidianidad artística del uruguayo. Siempre le ha gustado tomarse el tiempo para escuchar, pensar, incluso volver a pensar, y actuar con toda la sinceridad del caso. En una pregunta, en una respuesta o en cualquier actitud puede estar la frase primaria de una canción y por eso merece todo el tiempo, la totalidad del espacio y la particularidad del sentimiento.

Drexler estudió medicina y se especializó en otorrinolaringología. Eso, por lo menos, es lo que dice su diploma. Sin embargo, en esta oportunidad las mayorías tienen razón y pocos atinan a decirle doctor porque prefieren llamarlo cantautor, esa expresión que en español condensa el par de oficios que le han otorgado el reconocimiento universal al uruguayo. Pero, contrario a lo que pueda suponerse, su aprendizaje como profesional de la salud le ha servido mucho para su evolución en la creación de tramas y melodías. Aún no tiene muy claro de qué manera lo ha influenciado, pero sabe que el conocimiento del cuerpo humano lo ha hecho tener una idea de lo sorprendente que puede resultar la vida y eso es lo que refleja en su música.

Su primer álbum se llamó La luz que sabe robar (1992). Sin embargo, su consolidación en el mundo de habla hispana se produjo con 12 segundos de oscuridad. Ya con la fama como escolta, Drexler publicó Amar la trama, que fue realizado a la vieja usanza, ya que todos los músicos se reunieron en el estudio para grabar de manera simultánea. “Para ese disco éramos nueve músicos tocando a la vez. Me encanta trabajar en computadoras, pero la interacción que producen nueve cerebros humanos autoinfluyéndose es más compleja que interactuar con un aparato”, comentó el artista.

Para el uruguayo, el paso siguiente a la interacción artística debía ser el baile, un ejercicio motriz y emocional que le proporciona a la música una dimensión distinta y la posibilidad de convertir el arte sonoro en una extensión visible y táctil. Así apareció la propuesta de Bailar en la cueva, un registro que comenzó a convertirse en realidad el pasado septiembre en Colombia, en la grabación de las primeras pruebas. Con la complicidad de personajes como Caetano Veloso, Ana Tijoux, Eduardo Visitante Cabra (de Calle 13), Bomba Estéreo y Mario Galeano (de Frente Cumbiero), Drexler realizó este trabajo discográfico.

El álbum comienza con la canción Bailar, en la que participa la banda colombiana Bomba Estéreo. Durante el periplo de este tema, Drexler aprovecha los efectos de las guitarras para darle una sonoridad latina que finaliza con una descarga al estilo del ska. “Me guías tú o yo te guío. Mi cuerpo es tuyo y el tuyo es mío. Los dos bebiendo del mismo aire, el pulso latiendo y el muslo aprendiendo a leer en braille”, resalta en la letra. Sigue Bolivia, con la presencia del brasileño Caetano Veloso, una especie de cumbia con guitarra eléctrica en la que después entran flautas dulces y cobres que van engrosando la melodía.

“Y nadie existe si no es noticia, la codicia del glamur y el glamur de la codicia”, canta el autor en Data, data, una canción que empieza como una jam session con piano, bajo y batería, y luego incorpora sonidos alternos, como guitarra eléctrica y un órgano Hammond. El disco continúa con La luna de Rasquí, tema en el que las cuerdas mantienen un diálogo intenso con el acordeón y por eso se debate entre el reggae y el vallenato. El turno le corresponde a Universos paralelos, primer sencillo que tiene como sonido principal al rap, a cargo de la cantante franco-chilena Ana Tijoux.

La comunión entre la guitarra acústica y la voz se da en Todo cae, de corte suave en su mayor parte, aunque al final entran la banda y la percusión en pleno. “Tú y tu leve tul de nubes, que forman de vapor su propia esfera. Perdí la cuenta de las veces que te anduve. Todas parecen la primera” es una frase de Esfera, canción que se caracteriza por el empleo de elementos sonoros del rhythm and blues. El compromiso social de Drexler se mantiene en el tema La plegaria del pararazzo, una especia de radiografía del rol de los medio de comunicación en la actualidad.

Sigue otro tema a la mejor manera guitarriada. Se llama La noche no es una ciencia exacta, creación que le da paso a El triángulo de las Bermudas, en el que el uruguayo incorpora efectos de sonido y luego incluye una guitarra funky y algo de percusión latina. En algunos de sus pasajes el piano les responde a las cuerdas, creando una tensión sonora.

Con Organdí finaliza el álbum. Es un tema suave cantado en su mayor parte como un susurro. “Mi corazón opaco, inevitablemente cede, se mueve a tu vaivén, queda atrapado, en la trama perfumada de tus redes”, dice Jorge Drexler en el tema. A los 3’45” se silencia y a los 4’50” como un regalo aparece nuevamente una música que se debate entre el funky y las manifestaciones latinos. El tema baja en fade out hasta que desaparece.

 

jpiedrahita@elespectador.com

Por Juan Carlos Piedrahíta B.

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