¿Cuántas horas al día dedica a estudiar los libretos?
Más o menos dos horas. Cada escena la leo tres veces, es un método que tengo para que se me grabe cada una. Pero no me puedo acostar sin leerlas. Cinco minutos antes de que suene el despertador ya estoy pensando en las escenas.
¿Cuál fue la primera vez de Tatiana frente a una cámara?
Fotográfica he estado, creo, desde que tengo 13 años. Pero cámaras de televisión, hice mi primer videoclip hace tres o cuatro años, de reggaetón. En grande fue en el Desafío 2011.
¿Cómo fue la experiencia del ‘Desafío’?
Fue muy bonita. Necesitaba esa experiencia porque estaba en un momento de mi vida difícil, un mes antes intenté suicidarme. Salí de la clínica el 30 de diciembre, me había tomado 67 pastillas para dormir, antidepresivas y estuve hospitalizada e inconsciente total. Cuando desperté tenía tubos en todas partes, no creían que fuera a sobrevivir. Estoy aquí porque Dios quiere que siga.
¿Por qué intentó suicidarse?
Me case muy joven, de 14 años. Mi esposo y yo llevamos 12 años juntos y no ha sido muy fácil, era una niña criando niños, tuve mi primer hijo a los 15 años y estaba enamorada. No tuve mamá y tampoco papá. Ella murió cuando yo tenía 6 años y mi papá se fue cuando tenía un año. Me tocó vivir en la calle, en los hogares de Bienestar Familiar, vender dulces en los buses de Medellín. Con 7 años quería morirme. A los 14 intenté suicidarme, me tomé las pastillas de la migraña de mi hermana. Después, cuando estuve en el internado, nos fueron a dar charlas de planificación, pasé por todos los cajones del dormitorio, recogí todas las pastillas que nos habían dado para planificar, me las tomé todas, no me pasó absolutamente nada ni con las de mi hermana. Siempre atenté contra mi vida.
Un recuerdo de su mamá.
Era la mujer más valiente y trabajadora del mundo. Vendía chance en el parque Belén, en Medellín. Me enseñó cómo se pasaba la calle. Ella tenía tuberculosis pulmonar e insuficiencia renal crónica, los pies se le hinchaban mucho, igual salía a trabajar así y decía que no se quería morir solamente por nosotros.
¿Es celosa?
El sentimiento más normal de una mujer es ser celosa, con mis hijos lo soy. Pero ser celoso viene de una inseguridad del ser humano, de perder lo que ya se tiene o de pronto el no tener lo que se quiere.
Tiene tres hijos a los 26 años. ¿Cómo es su relación con ellos?
Mi hijo Daniel tiene 10 años, es el mayor, está en quinto de primario, con un temperamento muy parecido al mío. María Salomé tiene 6 años, que es la chiquitica. Me identifico muchísimo con ella, la consiento todo el tiempo y es la artista de la casa, es cantante y actriz. Va a ser una mujer con mucho tesón. Y Mateo tiene 9 años, pero es el chico problema, es tierno y no es indiferente a la problemática de la sociedad, de la familia.
Algo lindo de la vida.
Trato de ponerle la mejor cara a la vida, pero ésta me parece injusta. Es bonito vivir para que mis hijos tengan un proceso y estén bien. Quiero que tengan la posibilidad de ver el cielo, todos los días, porque lo amo.
¿En qué piensa cuando está viendo el cielo?
Empiezo a dibujar en el cielo. Escribo poesía desde que tengo 7 años. El cielo es una poesía y me inspira mirarlo. Cuando el cielo está muy soleado, estoy feliz; cuando el cielo empieza a oscurecer, no estoy muy bien, asocio mis triunfos y mis fracasos con el clima.
Es muy expresiva, no debe ser difícil detectar su estado de ánimo.
Es muy complicado, porque no escondo nada. Todo es a flor de piel. Me río la mayoría del tiempo, me gusta mucho lo clown y soy cuentachistes de lo más malo del planeta. Pero es muy notorio cuando estoy mal o cuando estoy bien, siempre trato de disimularlo, pero es un poco complicado.
¿Cómo se imagina la vida después de ‘La selección’?
Estoy trabajando en mi nueva línea de calzado, se va a llamar Tatiana Arango. Quiero seguir trabajando en televisión. Quiero estudiar, me gusta la presentación y de pronto por ese lado también me puedo enfocar.
¿Qué es lo que más le gusta?
Las rosas, las orquídeas y ver sonreír a mis hijos. Una buena noticia, un ‘sí’. No me gusta que me digan que no, a no ser que sea algo que me no me convenga.
Un sitio hermoso.
La casa de mi abuela en Tarso, Antioquia. Parece la casa de cuento de hadas. Allí están mis recuerdos de niñez que quisiera recuperarlos.
Un truco para verse bien.
Es ante todo actitud, la belleza superficial a veces no es tan importante. Ser buena persona, tratar de ser mejor cada día y se lo digo a mis hijos: “No hagas a nadie lo que no quieres que te hagan a ti”.
¿Cuál es su ‘parcero’ en ‘La selección?
Fabio Restrepo, el que hace de papá de Higuita, y Jeimy Paola Vargas. Son mis dos más compinches.
El mejor actor del país.
Fabio Restrepo, es el mejor actor que ha dado Colombia.
¿Y la actriz?
Teresa Gutiérrez, creo que tengo fotos de ella en mi celular, porque es un ejemplo. También admiro a Margarita Rosa de Francisco, me parece una mujer ¡Guau!
Una palabra que le guste.
Libertad, justicia y perdón.