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Musicalmente hablando, Don Tetto aún no llega a la mayoría de edad. Sin embargo, sus integrantes, desde hace pocos años tienen cédula y cuentan con el derecho al voto. Para lo que no necesitaron ser ciudadanos constitucionales o convocar elecciones fue para establecer que su estilo sonoro estaría ligado al fenómeno del rock.
Son cuatro jóvenes con historias musicales dispares y procedencias diversas los que hoy conforman la nómina titular de esta banda, con raíces sólidas pero ramificaciones cambiantes, gracias a las fusiones a las que se enfrentan.
Desde su fundación en 2003, la filosofía de Don Tetto ha estado sintonizada con la idea de marcar a los jóvenes con sus letras y su música ha sido la forma más clara que encontraron para expresar lo que les ocurre en la cotidianidad. Ese experimento se corrobora sobre el escenario, cuando la banda demuestra toda la energía y logra contagiar al público. No en vano ha sido invitada especial en las más recientes ediciones de Rock al Parque, en Bogotá, donde muchos asistentes son, hoy por hoy, cómplices de la agrupación.
“Con nuestro disco Lo que no sabías encontramos una afinidad musical muy chévere. Fue necesario ese experimento para enrutarnos en el sonido que queríamos hacer y también para que la gente nos conociera. Como músicos siempre estamos escuchando nuevos ritmos y aprendiendo a hacer nueva música. Don Tetto quiere un sonido particular, pero también piensa enriquecerse con lo que más pueda”, confirman los integrantes del cuarteto.
Estos muchachos comienzan a acumular millas internacionales, porque con la acogida que han tenido en Colombia, se ganaron el derecho a representar el rock con acento nacional en varias ciudades de los Estados Unidos. Tienen compromisos adquiridos en Washington, Chicago, Nueva York, Miami y Texas, lugares en donde ya se conoce su video ‘Ha vuelto a suceder’.
“Para nosotros, que hacemos parte de los nuevos grupos, el primer disco y la primera gira representan algo como el grado profesional del artista, porque uno siempre busca esa consolidación. Ahora que la tenemos, recibimos nuestro diploma con gusto y orgullo sabiendo que lo que se ha hecho ha sido muy bueno”, aseguran los jóvenes músicos.
Carlos Leongómez, Jaime Valderrama, Jaime Medina y Diego Pulecio, a quienes los seguidores prefieren llamar como Los Tettos, emprenden el viaje más importante de sus carreras porque se trata de ratificar en el exterior lo que ya han conseguido en casa. Después de esta gira de presentaciones, tal vez se acerquen un poco más a lo que todos los artistas desean: la mayoría de edad.