Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Los trabajos de excavación que desde finales de octubre se desarrollan en cuatro de las seis posibles fosas que podrían albergar los restos del poeta Federico García Lorca, fusilado durante la Guerra Civil española (1936-1939), ha dejado por ahora al descubierto una gran roca.
Begoña Álvarez, responsable de Justicia del Gobierno de Andalucía, región del sur de España a la que pertenece la localidad de Alfacar, donde se supone que descansa el dramaturgo, informó este viernes de que la primera fase de las tareas continúa "con normalidad" y previsiblemente concluirá en torno al próximo 10 de diciembre.
En la zona intervenida hasta ahora se ha encontrado, de momento, una gran roca "en la parte en la que el georradar encontró un cambio de densidad del terreno", explicó Álvarez.
El descubrimiento de la roca aparece también señalado en el único informe, elaborado por el arqueólogo Francisco Carrión, sobre el desarrollo de las excavaciones, que ha sido enviado a la Consejería de Justicia andaluza desde el inicio de los trabajos, el pasado 29 de octubre.
Sobre si dicho informe revela el hallazgo de restos óseos, la responsable de Justicia manifestó que lo que indica es que "se ha encontrado una gran roca y que se sigue trabajando en la fase arqueológica".
No obstante, Álvarez añadió que cuando acabe la primera fase de excavación se espera recibir un estudio más detallado.
Con la apertura de las fosas, la Consejería de Justicia de Andalucía trata de dar respuesta a las familias de los fusilados, y supuestamente enterrados, junto a Lorca que solicitaron la búsqueda e identificación de los restos de sus parientes.
En ese proceso queda excluido el dramaturgo español, cuyos herederos se han mostrado siempre contrarios a la apertura de los enterramientos.
La búsqueda se ciñe sólo, por lo tanto, a los restos del banderillero Francisco Galadí, el inspector Fermín Roldán, el restaurador Miguel Cobo y el también banderillero Joaquín Arcollas, cuya petición fue cursada por la Confederación General del Trabajo (CGT).
En la misma fosa común yacerían también el maestro republicano Dióscoro Galindo, si bien discrepancias entre sus familiares llevaron al Gobierno regional andaluz a no solicitar finalmente su búsqueda e identificación.
Aunque los descendientes de Lorca son contrarios a la apertura del enterramiento, se han reservado el derecho a identificar los restos genéticamente llegado el caso, como también lo ha hecho los de Galindo.
El proceso para la localización y apertura de la fosa en la que supuestamente yace el poeta más emblemático de la Generación del 27 comenzó en septiembre de 2003, cuando la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Granada, en nombre de los familiares de Galindo y Galadí, pidió autorización para buscar los restos.
Desde entonces se ha sucedido un laberinto judicial y administrativo que coincidió en 2007 con la aprobación en España de la Ley de la Memoria Histórica, que fija medidas de reconocimiento a las víctimas de la Guerra Civil española y condena la dictadura de Francisco Franco, que duró hasta su muerte en 1975.