¿Qué hace un jefe de debate?
Más debate que jefe.
Si tradicionalmente un jefe de debate se prepara para ser ministro, ¿qué cartera le gustaría tener?
No uso cartera.
Si apoyó a Lucho Garzón cuando era alcalde, ¿por qué no apoyarlo ahora a la Presidencia?
Me gustaba más como alcalde que como tenor.
¿La polarización del Polo no acabará con el partido?
Sí ha hecho muchísimo daño, pero no creo que lo suficiente como para acabarlo.
¿La percepción sobre Samuel Moreno no influirá en las elecciones presidenciales?
Lo que influye es la percepción sobre los candidatos presidenciales.
¿De cuáles García-Peña es usted?
De las ovejas negras.
¿En qué planeta vive?
En el que estamos destruyendo todos y todas.
¿Es verdad que la izquierda en Latinoamérica tiene los días contados?
Para nada, aunque creo que tienen más futuro Correa y Evo que Chávez.
¿Y en las próximas elecciones en Colombia triunfará la derecha?
Si Uribe no va, y cada día creo más que no va, cualquier cosa puede pasar. Ganará quien sea capaz de comunicar una visión de país viable para el posturibismo.
Y no se dará la alternancia...
Creo que sí es posible.
Entonces no le tiene mucha fe a Petro…
No es asunto de fe. Lo apoyo porque comparto su convicción por democratizar este país.
Un copartidario suyo dijo que le daría un ‘tal vez sí’ a la reelección porque la caída de Uribe sería como la de Fujimori. ¿Qué opina?
Puede ser cierto, pero el daño para el país sería demasiado.
¿Por qué Uribe y Chávez no quieren hacer una transferencia política a la oposición?
Ambos se sienten mesías.
¿Y será que América Latina volverá a tambalear entre la dictadura y la democracia?
No. Comparto con Volpi que las dictaduras, así como las guerrillas, son cosas del pasado en América Latina.
¿Algún día habrá guerra entre Colombia y Venezuela?
No, a pesar de Uribe y Chávez.
Un recuerdo de cuando fue asesor de paz.
Gilberto Echeverry acostado y descalzo en el sofá de mi oficina, escapado del Ministerio de Defensa.
Una estrategia para conseguir la paz.
Un acuerdo nacional para resolver el tema de la tierra en Colombia.
¿Y cuándo la podremos conseguir?
Una guerra tan larga y tan cruenta no se acaba en un corto tiempo. Pero cuanto más prolonguemos la guerra y aplacemos su fin definitivo, más largo será el proceso para construir la paz.
Un recuerdo de su infancia en Estados Unidos.
Paseos domingueros en Nueva Orleans a comer beignets (buñuelo al estilo francés) en el Café du Monde y a mirar a los hippies en Jackson Square.
Lo que más le gusta de este país.
Obama.
¿Y lo que no le gusta?
El intervencionismo militar.
¿A qué equipo le hizo fuerza en la final del Super Bowl?
Los Santos de Nueva Orleans, mi equipo de toda la vida, que llega por primera vez a la final.
Su sueño americano.
Santos campeones.
Un golazo en su vida.
El tener dos hijas maravillosas.
¿Y un autogol?
Haber creído que los políticos de izquierda eran diferentes.
¿Cuántos países en guerra ha conocido?
He visitado varios que estuvieron en guerra, como Guatemala y El Salvador, pero el único que he conocido en guerra es Colombia.
La guerra más funesta.
La nuestra, por ser nuestra.
¿Qué tan autoritario es Petro en sus lineamientos?
Es firme, no autoritario.
¿Qué columna no se pierde?
Caballero.
¿En qué quedaron sus pinitos de historiador?
Lo que aprendí de estudiar el pasado, fundamenta mi trabajo hoy para intentar cambiar el futuro.
Un día que haya estado en peligro de muerte.
Aún llevo la cicatriz del accidente automotriz en el que casi me mató a los 19.
Lo mejor y lo peor de ser de izquierda.
Lo mejor: soñar con un país igualitario. Lo peor: chocarse diariamente con los muchísimos obstáculos de la realidad.
¿Todavía tiene el afiche de Jim Morrison en su oficina?
No, pero por ahí lo tengo guardado.
Su canción de Morrison preferida.
L.A. Woman
Defina a Álvaro Uribe.
Intransigente.
Guerrilla.
Intransigente.
Paramilitarismo.
Cáncer.
Gustavo Petro.
Presidente.
Sergio Fajardo.
Mi amigo.
¿Por qué dice usted que se dará un giro hacia la derecha en el continente?
Lo que viene triunfando en América Latina es la democracia, que implica la alternancia: que gobiernos que hoy están en la izquierda puedan pasar a una nueva derecha no-golpista por vías electorales, pero también qué en países en los cuales hoy gobierna la derecha, mañana pueda gobernar la izquierda, como en México o Colombia.
¿Qué pasará entonces con Hugo Chávez?
Las nuevas voces de la oposición no son los mismos golpistas de antes, sino exchavistas que defienden la Constitución de 1999. Si Chávez realmente quiere consolidar y profundizar la revolución bolivariana, debe preparar el relevo. Pero si se empecina en perpetuarse en el poder y sigue descalificando a todo quien discrepa como contrarrevolucionario, temo que terminará mal.
Si la derecha comienza a predominar ¿el continente gana o pierde?
Depende. Si se trata de una derecha civilista que como Piñera en Chile se compromete a no desmontar los avances sociales de 20 años de los gobiernos de centroizquierda y hace parte de la alternancia, gana. Pero sí se trata de un retorno a la vieja derecha golpista y asesina, perdemos todos.