Este encuentro musical se realiza desde 1994

En el Womex, Colombia suena con fuerza

Elkin Robinson, de la isla de Providencia, y Cero 39 (Fredo y Kid Watusi) son dos de los artistas colombianos que exhiben sus propuestas por estos días en el World Music Expo, que se realiza en Katowice, Polonia.

El artista de Providencia Elkin Robinson se presentó la noche del jueves en el Womex y cautivó al público con su estilo raizal. / Luisa Piñeros

Por estos días se lleva a cabo el Womex , el World Music Expo, uno de los encuentros globales más importantes para la industria musical, y Colombia ocupa un lugar privilegiado. Desde Katowice (Polonia), ciudad de corte industrial y que fue ocupada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, una delegación conformada por jóvenes emprendedores le va a contar al mundo de qué están hechas las fibras sonoras de nuestro país.

Hace una década, hablar de Colombia era sinónimo de terrorismo y violencia, de guerrillas y conflicto armado. La música se abordaba más bien poco, a excepción, por supuesto, de nuestros ya habituales embajadores en el exterior. Una década atrás, la televisión y los diarios le mostraban al mundo un país desarticulado, permeado por el narcotráfico y carente de un símbolo positivo ante la sociedad. Diez años después podemos hacer referencia a una fuerza arrasadora que ha empezado a transformar y emerger desde lo más profundo de su raíz e identidad con algo único: su música.

Colombia, Country of Music” (“Colombia, país de música”) es el eslogan que para este año la delegación nacional ha llevado al Womex, con el fin de visibilizar la inmensa riqueza que tenemos en la materia y la cadena de la que se compone: mánagers, agencias, sellos discográficos, bandas, solistas, productores, medios de comunicación. Es por eso que en Katowice, Colombia tiene un lugar muy especial, con un imponente stand en el que durante cuatro días se buscan todas las oportunidades posibles de hacer negocios con la música. En pocas palabras, exportar al mundo los sonidos colombianos.

Para lograr este importante objetivo sonoro existe una estrategia de internacionalización de la música que se viene desarrollando desde 2009 con el equipo de Emprendimiento del Ministerio de Cultura, cuyos integrantes tienen propósitos sólidos desde hace más de seis años.

“La apuesta desde la institución es ofertar las músicas independientes, proponiendo relaciones de intercambio de ida y vuelta con el resto de países con una delegación de 18 representantes. Estamos dando un paso adelante en cómo se concibe la estrategia”, explica Alejandra Rojas, una de las integrantes del grupo de Emprendimiento del Ministerio de Cultura.

Cabe resaltar la presencia de mentores que acompañan a la delegación nacional en la población polaca. Son ellos: Cedric David y Felipe Álvarez, personajes claves en el desarrollo de la naciente industria musical colombiana. “El Womex es uno de los mercados más importantes del planeta y se lleva a cabo desde 1994. Colombia ha crecido y sigue presentándose, y se ha ganado un espacio allí. Estar presente aquí es muy determinante para seguir consolidándonos”, comenta Consuelo Arbeláez, una de las grandes gestoras a nivel internacional de las nuevas músicas colombianas y quien, junto con David y Álvarez, tiene la misión de guiar, entrenar y acompañar desde su experiencia a los participantes nacionales, acortando la distancia de aprendizaje para los artistas, mánagers y empresarios que están emergiendo en la industria de la música.

En esta edición, las mujeres han tenido un rol protagónico dentro de la delegación colombiana. Es el caso de Emje Rose, la Rosa Caribeña, joven de Barranquilla que llega por primera vez al Womex. Para ella, cada día ha sido una oportunidad invaluable de conectar con los compradores del mundo. La Janis Joplin del Caribe, como la reconocen sus seguidores, recorre sin parar toda la feria haciendo amigos y hablando sobre su propuesta.

Lo mismo le sucede a Sol Okarina, de Bogotá, quien llegó a Katowice con la ambición de dar a conocer su propuesta. Previo al Womex, estuvo en Berlín ofreciendo un show íntimo en el que demostró que, aquí o allá, la música une y empodera a las mujeres.

Sin duda, Colombia vive un momento efervescente en la música. Los ojos del mundo están puestos en el país desde hace una buena temporada. DJ Cronic, productor del grupo caleño Zalama Crew, lo simplifica diciendo: “Colombia está de moda”. Prueba de ello son algunos de los showcases o muestras musicales que se han exhibido en esta edición del Womex.

De la isla de Providencia, por ejemplo, se presentó Elkin Robinson. Con su sonido raizal, debutó en la noche del jueves y dio una muestra muy valiosa de lo diversa que puede ser la propuesta sonora de Colombia. Por otra parte, Cero 39 (Fredo y Kid Watusi) representan el circuito alternativo con un formato DJ en el que se dan cita manifestaciones propias del hip hop, sonidos tradicionales de la champeta y su habitual dembow. El arte de Cero 39, acompañado de unas imponentes visuales que realzan los beats de su sonido psicodélico y tropical, resultó ser muy aplaudido por los asistentes a esta velada singular en la población de Katowice.

El mundo percibe hoy a Colombia de una manera diferente. El país se ha transformado y eso, en parte, se debe al empuje de los miles de artistas que habitan esta geografía. Es el turno para la música colombiana y desde ya se empieza a escribir un nuevo capítulo en Polonia.

* Periodista musical.