El pasado 10 de diciembre se dieron a conocer las nominaciones a los Golden Globes y a los SAG (Screen Actors Guild). Lo que sorprende es que Netflix se haya llevado buena parte de las nominaciones a los Golden Globes.
No me sorprende tanto por Netflix. Lo que me llama la atención es que en los Golden Globes, por ejemplo, en la categoría Serie de drama haya una sola que no es de televisión paga y que el resto sean de HBO y Netflix. Lo que refleja la desaparición de la televisión abierta como generador de contenidos, porque no tiene la preminencia que tenía hace 15 años.
¿Se podría considerar que la nominación de Alejandro González Iñárruti como Mejor Director en los Golden Globes es señal de que el cine latinoamericano está en su mejor momento?
El problema es que a pesar de que Alejandro es un director mexicano está trabajando en el mercado estadounidense y está siendo nominado por una serie de ese país, Mozart in the Jungle, que básicamente está producida allá.
Entonces, ¿cuál ha sido la nominación más importante para el cine latinoamericano?
La de No, en los Premios Óscar (2012), como Mejor Película Extranjera. Es una cinta realizada en Chile muy compleja, que pone en acción a uno de los directores más importantes que tiene Latinoamérica: Pablo Larraín.
¿Qué fue lo que más le sorprendió de las nominaciones, tanto en los SAG como en los Golden Globes?
En los SAG, la ausencia de nominaciones para Puente de espías, de Steven Spielberg, porque considero que es uno de los grandes proyectos de este año. En los Golden Globes sorprende que Johnny Depp no esté nominado por Black Mass.
Finalmente, ¿qué fue lo que más le gustó de “Secretos de una obsesión”, adaptación estadounidense de la cinta “El secreto de sus ojos”, de la que usted fue productor asociado?
Estuve en el rodaje de la película en Los Ángeles y resultó interesante ver cómo alguien tomó un material y lo convirtió en otra cosa. Sobre todo quedé impresionado con las actuaciones de Julia Roberts y Chiwetel Ejiofor.