¿Es tan disciplinado como lo requiere la Sala?
Totalmente.
¿Qué es lo más difícil de ser magistrado?
Creo que es la aplicación de la justicia pero en la dimensión que tiene que entenderse con toda la pluralidad de lo que es la justicia.
¿Cuál ha sido su mejor sentencia?
Bueno, en lo poco que llevamos creo que todas las que han tenido que ver con protección del derecho a la vida.
¿Cuál ha sido el tema más difícil de fallar?
El tema de los notarios.
¿La justicia para qué?
Para que pueda haber una sociedad que tenga fe en que la gente puede vivir en armonía.
¿Cuando se le sale la piedra?
(Risas) Cuando hay injusticia.
¿Qué está pasando en la Sala Disciplinaria de CSJ que hay tantos cuestionamientos?
Es normal, yo creo que la historia cada ocho años se repite, es una Sala que por su propia procedencia conlleva a ese tipo de discusiones.
Con tantos cuestionamientos, ¿cómo juzgar a los demás?
Yo creo que cuando uno tiene la tranquilidad de conciencia y la tranquilidad desde la formación, da para efectivamente poder juzgar con una óptica totalmente clara.
¿Se va a meter con los abogados de DMG?
Si hay que hacerlo. Yo creo que la responsabilidad es llegar hasta el fondo de todo eso.
¿Qué es más difícil ser magistrado, político o ex esposo?
(Risas) El tema de ex esposo, indudablemente eso es más difícil que cualquiera.
¿Qué ha sido lo más complicado de lidiar con su ex mujer?
Lo más difícil fue hacerle entender que el pasado es pasado y que el presente es presente y que quedaron unos hijos que merecen tener una buena percepción de lo que es la vida de ellos para el futuro.
¿Ya le pasó la cuota alimentaria a sus hijos?
(Risas) Siempre se la he pasado, ahí ustedes vieron todas las pruebas de que jamás he faltado en ese tema. Y lo otro es que al haber llegado acá, ajusté por encima de lo que dice la ley la parte económica, pero ya de una manera voluntaria porque si estoy ganando más, le debo dar más a mis hijos.
¿Cree que los medios fueron injustos con usted?
Totalmente porque nunca se me tuvo en cuenta para poderme decir: “Lo están acusando de..., es cierto o no es cierto”, y hacer una valoración a través de documentos.
¿Cómo se desestresa de tantos líos?
Mi gran pasión es el fútbol. Cuando juega el Deportivo Cali, sobre todo cuando gana, me desestreso.
¿Cómo le fue como presidente del CSJ?
Muy bien, además fue una experiencia muy rápida, impensada, no buscada, pero rico. Igual creo que son bendiciones.
¿Le gustaría tener una presidencia más prolongada?
Sí claro, claro, claro.
¿Cómo se siente mejor, como magistrado o como político?
(Risas) Uno tiene que vivir el presente y hoy me siento muy bien como magistrado.
Con tantos jueces, magistrados y abogados sancionados, ¿se puede confiar en la justicia colombiana?
Sí, yo creo que como en todos los países del mundo hay gente buena y gente mala, hay personas que actúan en una condición dolosa permanentemente, pero en estos campos del derecho hay quienes se sacrifican, que estudian, que están buscando realmente lo bueno y no lo malo.
¿Cómo se conoce a un funcionario judicial corrupto?
Por sus actos.
¿Se va a acabar la yidispolítica aquí en la Sala Disciplinaria?
Aquí nunca ha empezado, eso nunca inició por acá y nunca va a terminar por acá.
¿Cree que la caída de la reelección presidencial fue por culpa de sus ex compañeros del Congreso?
¿Acaso se cayó? Fíjese que me he metido tanto en el tema de acá que ya no estoy ni tan actualizado con el tema de ellos.
¿Qué va a hacer con la plata que le den si el Consejo de Estado falla a su favor?
Voy a esperar a que me reconozcan el derecho, estoy en esa discusión todavía.
¿Una frase memorable?
Ver primero, juzgar después.