El exfutbolista Gerardo Bedoya conversó con La Red sobre su mayor pecado: la ira.
“Era muy explosivo (cuando había) injusticias o cuando veía a jugadores que provocaban, que se tiraban al piso sin hacerles nada, eso me sacaba de quicio y ahí llegaba esa famosa ira que me causó muchas expulsiones”, dijo el deportista.
Lo que pasa es que a mí me gustaba casar peleas dentro de un terreno de juego, que me pegaran pero también pegar… me gustaba con jugadores fuertes tener duelos”, agregó.
Durante su conversación con el programa, reflexionó el escándalo que generó en 2012, cuando en pleno clásico Santa Fe - Millonarios en 2012 le dio un golpe a Jhonny Ramírez, acto que le generó una expulsión.
“Se me vino todo el país encima, fue difícil. La gente juzga muy fuerte y cree que un futbolista no tiene vida y que sólo es lo que muestra y genera en un terreno de juego. Y no es así”.
Gerardo Bedoya comentó que tras pensar y analizar la situación, le pidió disculpas a Ramírez, quien hoy es su amigo.
“Eso sí, es un tema que nunca tocamos”, dijo al asegurar que Ramírez también lo golpeó varias veces.