Tiene 11 años de experiencia

Juan Camilo Lovera, alineado con los cursos “online”

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Este experto en temas relacionados con los emprendimientos digitales dice que en 2020 se triplicaron esos consumos.

¿Cómo nació la idea de hacer su marca personal para enseñar a vender cursos por internet?

Empecé a vender cursos personalizados al Estado para capacitar a sus empleados. Construíamos los cursos, en un diseño muy personalizado. En el año 2014 un coach me preguntó ¿cuál es su propósito de vida? Y entré en shock porque me di cuenta de que no sabía cuál era mi propósito de vida y tras navegar en la respuesta establecí que estaba alineado a los cursos online, enseñando mis propios cursos.

¿Qué tanto se ha incrementado la demanda de cursos virtuales durante 2020 y lo corrido de este año?

En 2020 se triplicó con respecto a las expectativas que había en el mercado. Fue, sin duda, el mejor año y este 2021 sigue al alza, pero ya en un crecimiento más natural. Es una industria que está generando US$3 billones en ventas al año.

Hay cientos de cursos “online”. ¿Qué tan necesario es el “marketing” para enseñar a vender esos cursos?

Fundamental. Hoy el mercadeo se ha ido sofisticando tanto que definitivamente salir y decir “¡oye, regístrate en mi curso online!”, ya no basta. Hay que hacer estrategias eficaces para vender esos cursos.

¿Qué tanto le han aportado los errores que ha cometido a su crecimiento?

Sigo cometiendo errores todas las semanas, es una carrera de nunca acabar. Cada semana sigo aprendiendo y cada vez me doy cuenta de que sé menos. Es decir, hemos avanzado sin duda, muchísimo en estos once años en la industria, pero que no somos un producto terminado y siempre estamos en constante aprendizaje.

¿Cuál es la marca diferencial de Juan Camilo Lovera como emprendedor?

Lo primero es que tengo resultados, llevo once años en la industria y le enseño a la gente desde la experiencia, desde el camino real de construir un negocio con sus ires y venires; es decir, con lo bueno, con lo complejo, con los errores. Les hablo a las personas desde la esencia y lo otro es que enseño a vender caro. A no vender barato su conocimiento... todo lo contrario, que se posicionen como marcas prémium.

¿Considera difícil emprender en Latinoamérica?

Considero que emprender en cualquier lado es complejo, por eso somos el 3 % de la población. Sin importar en qué país esté uno, es un tema de mentalidad, de disposición; y sí, es un camino complejo y es una lección de vida para el que se sienta bien con ella.

¿Qué retos le impone el mercado digital?

Tener métodos probados. O sea, tratar de salir al mercado, porque hay una oportunidad, es un suicidio. Seguir una receta probada es un camino mucho más estratégico.

Cualquier persona creería que es fácil dictar un curso digital. ¿Cuáles son las herramientas necesarias para poder hacerlo?

Tres aspectos para tener en cuenta: invertir en pauta digital, editar los videos de manera profesional y elegir la plataforma en la que las personas alojarán sus cursos para sus alumnos.

Usted en esta industria enseña a muchos emprendedores, ¿cómo aprendió?

Aprendí porque mi madre, desde que yo tenía tres años, creó una institución de educación y eso fue una fortuna, porque vi desde pequeño cómo funciona el mundo de la educación y en 2011 emprendí mi primera compañía, en la que le ayudábamos a empresas del Gobierno a crear capacitaciones online para sus trabajadores.

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