20 Apr 2018 - 2:00 a. m.

Juan Pablo Urrego hace TV pero no la ve

El actor, que está al aire en “Sin tetas sí hay paraíso. El regreso”, muestra otras facetas en el musical “El bolero de Rubén”.

El Espectador

Juan Pablo Urrego caracterizado como su personaje en “El bolero de Rubén”.  / Cortesía
Juan Pablo Urrego caracterizado como su personaje en “El bolero de Rubén”. / Cortesía

Usted hace parte del musical “El bolero de Rubén”. ¿Cómo llegó a él?

Juan Carlos Mazo, el director del musical, no tuvo que hacer mucho esfuerzo para convencerme de participar. Somos muy buenos amigos y cuando leí el libreto me convencí de que debía estar ahí en ese elenco.

¿Cómo fue la construcción de su personaje en el musical?

En los ensayos logré mucho de lo que tenía pensado ofrecerle al personaje. De la mano de mis compañeros y del director voy edificando las escenas. Ya había tenido la oportunidad de figurar en musicales, pero desde hace rato no lo hacía, y en El bolero de Rubén tenemos banda en vivo, lo que hace que la experiencia sea muy diferente.

¿Cómo se ha formado para cantar y bailar en escena?

He estudiado mucho y también tengo que decir que mi formación la he realizado a punta de ensayos. A este musical le hemos dedicado muchas horas de ensayo para que los actores y la banda nos acoplemos. Es un trabajo de repetición.

¿Un musical representa una doble exigencia para los actores? ¿Porque además de actuar toca afinar?

Así es. Es una triple exigencia porque, además de crear el personaje y estar pendientes de la dramaturgia, toca saberse las canciones y estar sincronizado con los músicos. La iluminación es otro factor que toca tener en cuenta en este montaje específico.

En los últimos años ha estado concentrado en la televisión. ¿Qué elementos diferentes encuentra en el teatro?

Encuentro lo mismo desde que empecé a hacer teatro cuando estaba pequeño. Para mí es una fascinación, porque encierra una mística muy diferente a la televisión.

Protagonizó hace poco la serie “Alias J.J.”. ¿Cómo fue su trabajo con “Popeye”?

Me vi con él, pero sobre todo creo que hablé con John Jairo Velásquez todos los días mientras estaba en proceso de construcción del personaje. Lo escuché mucho y me dio las pautas para resolver dudas que tenía y que solamente él podía resolverme.

¿Cómo se enfrentó a él como actor y como ser humano?

Fue muy complicado. Como Juan Pablo Urrego lo juzgué mucho, porque la suya fue una de las épocas más tristes, pero como actor nunca lo juzgué y traté de ponerles sentido a sus acciones. No fue nada fácil.

Participa también en “Sin tetas sí hay paraíso”. La novela es exitosa, pero ¿le gusta verse?

Siempre he dicho que yo la hago, pero no veo televisión. Este tipo de historias tiene elementos lindos y otros no tanto. Al personaje que interpreto, Hernán Darío, lo quieren mucho porque es muy blanco. Él es muy romántico en medio de mucha maldad.

¿Qué proyectos tiene?

Voy a estar en Distrito salvaje, una serie de Netflix. En julio voy a trabajar en cine con Luis Alberto Restrepo y será mi primera aparición en la gran pantalla.

Síguenos en Google Noticias