Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
El sueño se les cumplió. Angie Cepeda y Juana Acosta son grandes amigas que fantaseaban con trabajar juntas en un mismo proyecto. Un día el teléfono sonó y hoy en día se encuentran grabando, en el papel de hermanas, Una hora más en Canarias. Esta película es dirigida por David Serrano, uno de los directores de comedia y cine musical más exitosos y reconocidos de España. Las dos concuerdan en que ha sido un regalo muy lindo coincidir ahora en una coproducción con Colombia.
Tanto Juana como Angie decidieron a sus debidos tiempos hacer apuestas parecidas y empacaron maletas para buscar nuevos rumbos en sus carreras, desembarcando en Madrid. Juana llegó para estudiar y la vida la fue llevando a lo que hoy es una familia, un trabajo que le permite vivir de lo que siempre le ha gustado hacer y nueve años en el exilio voluntario.
Por su parte, Angie, de naturaleza algo nómada, solía tomar vuelos Bogotá-Madrid por razones laborales y hace un año decidió quedarse para trabajar y gozarse esta capital, donde vive con su perro ‘Franky’.
Esta cinta es la primera coproducción cinematográfica colombiana en explorar el género musical y cuenta con la participación de Telespan 2000 y Dynamo, productora colombiana responsable de los éxitos de Satanás y Perro come perro.
Esta también es la primera vez que las actrices colombianas cantan y bailan para el cine, lo que supuso una preparación de meses con entrenadores personales en cada habilidad, improvisaciones con los actores y el director. Según Angie, este no es un musical tradicional y lo que lo hace diferente es que los personajes, especialmente el de ella, pueden entrar y salir de él cuando les sea más conveniente.
Para las dos, incurrir en estas nuevas aguas, donde el humor se mezcla con la música y el baile, no ha sido evidente ni fácil. Lo han logrado gracias al apoyo y la dirección de David Serrano, quien es un experto en el tema y les da el espacio y la libertad para sugerir e improvisar. Lo que más cambia de una producción normal a una comedia musical, según las actrices, son los ritmos y la ausencia de procesos sicológicos de los personajes. “Cuando aparecen los números musicales, se presentan rupturas que apoyan la acción al traducir lo que los personajes sienten”, afirma Juana.
La película narra las aventuras de dos hermanas colombianas residentes en Madrid. Claudia (Angie Cepeda) está obsesionada por recuperar el amor de su ex novio Pablo (Quim Gutiérrez) e induce a la fuerza a su hermana, Mónica (Juana Acosta), para que la ayude en su plan de reconquista. El plan maquinado por las hermanas llevará a los tres personajes a las playas de las Islas Canarias, en donde las cosas se enredarán porque las relaciones tomarán la forma de triángulo amoroso.
Los números musicales y las coreografías estarán a cargo del reconocido coreógrafo y bailarín americano Richard Siegler. La banda sonora incluirá números de jazz, salsa y bossa nova y está compuesta por el español Alejandro Serrano y el productor musical y compositor colombiano Iván Benavides.
Mientras que para Angie el trabajo del actor es igual en todas partes, Juana cree que la gran diferencia de trabajar en Colombia y España radica en los presupuestos que permiten tener más tiempo para llevar a cabo los proyectos. “En Colombia se llegan a hacer hasta 30 escenas por día y en España yo nunca he hecho más de ocho”, asegura.
A pesar de que se sienten cómodas en su nuevo entorno ibérico, tratan de viajar a Colombia cada vez que los tiempos lo permiten. A Juana siempre la hace regresar una buena historia y por eso tiene la intención de empezar a filmar el próximo año Víctimas, un proyecto del director bogotano Felipe Aguilar. Angie espera realizar otra película que es posible que también sea coproducción con Colombia.
Las dos empezaron en la televisión, en el mundo de las telenovelas, y ahora van con todo por la pantalla grande. Como muchos otros actores, Juana no ve las telenovelas como un mal necesario sino como un género que toca fibras muy profundas en los espectadores y que los mantiene pegados a una pantalla de televisión. Ha aprendido de todos los trabajos y quizá del que se sienta más orgullosa hasta el momento en televisión es el personaje en la serie Hospital central, porque le dio la oportunidad de trabajar el acento español. En cine le tiene especial cariño al personaje de la película española A golpes.
A Angie, por su lado, le gustó mucho su interpretación como Mara, por su pasión y amor por la vida, en Vientos de agua, una serie de televisión que narra el fenómeno de la inmigración a través del exilio de un español en 1934 hacia Argentina.
Sólo vientos favorables soplan para la caleña y la barranquillera, quienes no terminan un proyecto para estar firmando otro. Gracias al papel que tuvo Juana en la película de Olivier Assayas El chacal, consiguió representante en París y en Londres. “Aprovechando el francés y el inglés, me encantaría poder trabajar también en los países vecinos”. Angie quiere seguir trabajando con honestidad y conectar con la gente de alguna manera. “Traemos a la gente al cine para contarle historias. Yo creo que en el mundo en el que vivimos eso es una responsabilidad”, afirma la actriz, convencida de que mediante las imágenes no sólo es posible conmoverse, sino aprender.