En el Hotel Casino Mandalay Bay, de Las Vegas, se inauguró el jueves en la noche la velada de los Grammy Latinos con un show a cargo de Laura Pausini, que entre acrobacias de circo realizadas por miembros del Cirque du Soleil y una escenografía etérea interpretó En cambio no. Ya avanzada la ceremonia, la italiana se llevó el gramófono dorado por el Mejor Álbum Pop Femenino.
Los anfitriones, el actor Eugenio Berbez y Lucero, tomaron el micrófono con bandera mexicana y con tono jocoso para dar inicio a las premiaciones. Alejandra Guzmán presentó las nominaciones al Mejor Álbum de Música Norteña, para el que hubo un empate entre Costumbre y Grupo Pesado.
Después los aplausos vendrían para Eva Longoria, el ama de casa desesperada, quien salió de la mano de Alejandro Sanz para anunciar al ganador de Mejor Grabación. Nadie como tú, interpretada por Calle 13 y Café Tacuba, fue la galardonada.
Residente les dedicó el premio a los hijos de los despedidos en Puerto Rico, a Mercedes Sosa y a Colombia, por ser un país que le ha dado arte, literatura e inspiración para tantas de sus letras.
El Mejor Álbum de Salsa fue para Luis Enrique, que contó con la colaboración del colombiano Jorge Villamizar y del cubano Jorge Luis Piloto.
Enrique Iglesias, quien siempre despierta locas pasiones entre las mujeres, y esta vez no fue la excepción, fue el encargado de decir unas sentidas palabras para presentar a Juan Gabriel como el Personaje del Año: “Con más de 1.000 composiciones, traducidas hasta el turco, la música de este artista es universal. Es una superestrella en tiempos donde quedan pocas”, y el público lo ovacionó poniéndose de pie.
Los reguetoneros puertorriqueños Wisin y Yandel presentaron su versión explosiva al género urbano al interpretar el tema Abusadora, ganador de la Mejor Canción Urbana. Los raperos, conocidos como “El dúo de la historia” del reguetón, vistieron elegantes trajes negros para su actuación, en la que el escenario hizo las veces de casino, con máquinas tragamonedas, mesas de póker y bailarines exóticas.
La Canción del Año, uno de los premios más significativos de la noche, fue para Luis Fonsi, quien al lado de Aleks Syntek, Noel Schajris y David Bisbal, interpretaron la pieza ganadora: Aquí estoy yo.
Mercedes Sosa fue homenajeada póstumamente y Rubén Blades fue el escogido para recordar el aliento y la fuerza de la argentina para fomentar el esfuerzo social. El panameño recordó que la gran Mercedes Sosa es “la Voz de América”.
El show de Alejandro Sanz y Alicia Keys cantando a dúo Looking for Paradise fue uno de los más esperados de la noche. En efecto, lograron que el público se pusiera de pie, que cantara y que bailara al son de esta composición elaborada en dos idiomas.
El Mejor Álbum Vocal pop dúo o grupo se lo llevó la banda mexicana Reik, en una noche en la que las presentaciones estuvieron llenas de mariachis y música norteña. Robi Draco Rosa, por su parte, fue el elegido para llevarse el galardón al Mejor Álbum vocal de rock masculino.
La velada llegaba a su fin y para subirle la temperatura a este majestuoso escenario en Las Vegas el turno le correspondió a Gilberto Santa Rosa. El denominado Caballero de la Salsa interpretó un popurrí con algunas de sus canciones más emblemáticas. El público correspondió al sabor del sonero con múltiples aplausos.
El Divo de Juárez, Juan Gabriel, tuvo a su cargo la última interpretación de la noche y demostró con talento, entrega y mucho carisma por qué es considerado una de las figuras más importantes de la música en español. El auditorio enloqueció con la presencia de este mexicano, el gran homenajeado durante la ceremonia. Al ritmo de mariachi, estilo que maneja a la perfección, logró una comunicación perfecta con el público al emocionarse al extremo de sacudir su mano derecha, en la que tenía una copa colmada con alguna bebida, que dejó caer sobre sus ropas.
Después de tres horas de una velada llena de música y estrellas, con transmisión en directo para todos los países de habla hispana, los mejores artistas del pop, el rock, la ranchera y la balada en español y en portugués se llevaron para sus hogares los codiciados gramófonos, aquellas figuras que los acreditan como ídolos de la canción.
Vives, para los niños latinos
El samario Carlos Vives se quedó con el gramófono en la categoría al Mejor álbum de música latina para niños, con su propuesta ‘Pombo musical’, en la que invitó a varios artistas nacionales como Juanes, Andrea Echeverri y Héctor Buitrago, de Aterciopelados, y Andrés Cabas para relatar las historias del escritor Rafael Pombo con el acompañamiento de acordes sonoros. En este álbum, publicado en 2008, Vives fue el productor.