Todo empezó hace una semana, cuando un grave accidente automovilístico lo dejó en grave estado de salud en el hospital de Memphis.
Afortunadamente esto no paso más allá de varias fracturas y lesiones en todo el cuerpo.
Más adelante, cuando comenzaron las investigaciones del accidente, las autoridades descubrieron que el actor no iba conduciendo. Lo hacía una mujer de 48 años de edad que se disponía a llevarlo a su casa ubicada en un pueblo al sur de Memphis.
Esta mujer, quien el actor aseguró ser sólo su “amiga”, puso en alerta a todos los medios que cubren el área del espectáculo, ya que desde hace tiempo se rumoraba la mala situación por la que pasaba Freeman con su esposa.
Para colmo de males, estos chismes resultaron ciertos en plena semana de recuperación del actor. Bill Lucket, su abogado, anunció que la pareja se está divorciando luego de 24 años de matrimonio.