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Usted ahora vive en Miami ¿qué extraña de Chile?
A mi familia y amigos. Pero también extraño el fútbol, ir al estadio, porque soy muy fanático.
¿Por qué la música?
La música no es una opción, es algo que viene conmigo. No concibo la vida sin música.
¿Cuál fue su primera presentación?
A los cinco años, en un programa de televisión que se llamaba El show del tío Alejandro.
Lo que más recuerda de ese día.
Se me olvidó la canción que iba a cantar y fue mi hermano el que tuvo que entrar al set de grabación a recordármela.
La canción más exitosa que ha tenido.
La primera fue Que cante la vida.
¿Qué inspira a Alberto Plaza?
Las relaciones de pareja, ahí están todos los sentimientos del ser humano.
¿Se considera romántico?
Muy romántico.
¿Cómo se enamora Alberto Plaza?
No sé, creo que el amor no tiene explicación; si le pones mucha cabeza, ya deja de ser amor puro.
El instrumento que quisiera tocar.
Me gustaría aprender a tocar bien el piano.
¿Es un ‘trovador de sueños’, como le dicen sus fans?
Sí, soy un soñador, me siento identificado con ese apodo.
¿En qué se parece su hijo José Domingo a usted?
En que tiene mucho talento para la música, es afinado y tiene buen sentido del ritmo.
Lo más difícil de ser padre y cantante.
Las ausencias de la casa, esa distancia irremediable que son los viajes y las giras.
¿De qué se arrepiente?
De no haber estudiado música en la Universidad de Berkeley, que es donde estudió Juan Luis Guerra.
El mejor reconocimiento que ha recibido.
El de mejor compositor de la década que me entregó la Sociedad Chilena del Derecho de Autor, en la década del 90.
¿Cuál es su remedio para el corazón?
La risa, tomarse la vida menos en serio.
¿Qué le ha dejado la fama?
La fama es una señorita de doble filo. Tiene la ventaja de abrir muchas puertas, pero también tiene la desventaja de hacerlo a uno vulnerable.
¿Qué lo hace feliz?
Mis hijos, la música y sentirme vivo.
Su mayor fracaso.
No haber terminado ninguna carrera universitaria.
¿Cuándo llora?
Nunca lloro.
Su maestro.
Silvio Rodríguez.
Una maña.
La puntualidad.
¿La música para qué?
Para todos los momentos de la vida.
¿Hay Alberto Plaza para rato?
Para muchísimo rato.
¿Qué no perdonaría?
Lo perdonaría todo.
Lo más atrevido que ha hecho.
Acercarme a mi mujer para informarle, cuando la conocí, que ella y yo íbamos a ser pareja. La vi pasar y le dije eso.
¿Qué lo estresa?
Estar atrasado para un compromiso o reunión.
Lo que más le gusta de Colombia.
Las mujeres.
Y lo que no.
No hay nada que no me guste. Me enamoré de Colombia desde el primer día.
Le gusta el vallenato.
Me encanta, me enamoré del vallenato.
Le han llevado serenata.
No, es que en Chile no se usa la serenata.