Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
La forma de caminar, la forma de hablar, hasta el formal estilo de saludar, describe el aristocrático apodo que Nicole Kidman recibió como “Princesa de Hollywood”. Siempre vestida a la perfección, parada o sentada en una derecha posición que resultaría incómoda para cualquier otro “plebeyo”, ella sabe lucir con honor el título de superestrella. Incluso aún después del divorcio oficial con Tom Cruise, habiendo renovado su vida al casarse con el cantante de música country Keith Urban, Nicole conserva la misma fama de siempre.
Mientras confirma públicamente que está embarazada, conserva la gloria profesional, estrenando en la misma temporada dos películas tan diferentes como las aventuras en The golden compass y una historia más realista como Margot at the wedding, que generan nuevas posibilidades para volver a ser “coronada” con el Oscar.
¿Les presta atención a los comentarios sobre la posibilidad de recibir otra nominación al Oscar?
A mí sólo me gusta hacer un buen trabajo. Mi interés es trabajar con muy buenos directores. El resultado a veces termina siendo una gran película y otras veces se busca un punto máximo que no se logra.
¿Hay algún director con el cual quiera trabajar y no ha tenido la oportunidad?
Yo busco directores que son curiosos, que tienen voces fuertes. Me encantaría trabajar con Scorsese, me gustaría que construyera una película alrededor de una mujer. También me gustaría trabajar con Spielberg, lo conozco desde hace mucho tiempo, pero nunca hemos filmado juntos.
¿Qué cree que tenga una película como “Margot at the wedding” para ser considerada en la competencia del Oscar?
Lo que me gusta del guión es que es bastante divertido, tratando partes muy molestas de la vida familiar.
¿En su rol de actriz le agregó algo diferente a la película, más allá del guión original?
Filmamos casi tal como había sido construido el guión, pero cuando trabajas con un director-escritor, estás con alguien colmado de arte y él es muy cuidadoso. Sólo agregamos una toma mientras filmábamos: la escena donde el personaje de Jennifer (Jason Leigh) y el mío están en la cama hablando. Y me alegra que la hayan agregado.
En la película Margot at the wedding, Nicole Kidman interpreta a la arrogante hermana de Jennifer Jason Leigh, que viaja desde Nueva York para presenciar su casamiento. Con Jack Black como un novio muy particular, la historia se multiplica con otro tipo de dramas como el divorcio inminente del personaje de Nicole (la verdadera razón por la cual viaja) y las relaciones poco cordiales de una familia donde lo anormal suena demasiado normal.
¿No le falta un final a la película “Margot at the wedding”?
Supongo que es una forma muy simple de ver el cine. La gente espera que haya un principio, un medio y un final. Hay momentos en los que nacemos y morimos. Todo lo que pasa en el medio no tiene principio ni un fin que se pueda seguir linealmente. Y esta película no trata con un final, trata con la posibilidad de un nuevo comienzo.
¿Hasta qué punto acepta bajar las condiciones económicas por aumentar la calidad de cine?
Como mujer, es fabuloso que me paguen bien por lo que hago, pero con Margot at the wedding no pagan por hacer una película así. Más que nada, la hice por el crédito a largo plazo, por eso también hago películas chicas. Ocasionalmente filmo una producción grande, pero supongo que mi corazón se queda en la parte artística y es lo que al final me identifica.
¿El paso de la edad le preocupa?
Ya cumplí 40 años y en los últimos dos tuve la oportunidad de interpretar los mejores personajes.
¿Se anima a seleccionar la preferida entre las películas “Margot at the wedding” y “The golden compass”?
No soy una gran fanática de las fantasías y en cine siempre me incliné hacia los dramas psicológicos, pero me gustaron los personajes del libro The golden pass, que permiten una buena interpretación.
¿Con la película “The golden compass” hubo cierta controversia en cuanto al tono anticristiano?
Creo que resultó una falsa alarma. Yo no quiero filmar una película antirreligiosa ni anticatólica. Vengo de una familia católica y no es algo que pondría muy feliz a mi abuela.
¿Qué sigue después del nacimiento del bebé? ¿Va a filmar con el director Wong Kar Wai “The lady of Shanghai”?
Me acabo de casar y esa es mi prioridad. Por eso no quiero filmar The lady of Shanghai. No quiero ir y vivir en otro país por un año. No es lo correcto para mi vida en este momento.
¿Cómo complementa entonces el embarazo o la vida de casada con Keith Urban en contraste con el cine?
Me siento muy feliz de estar en Australia. Estamos allá desde el mes de abril, por una película que también se llama Australia. Desde que era muy pequeña soñaba con rodarla y espero que cumpla con las expectativas.
¿Usted piensa en otras actrices de otras épocas que han pasado por lo mismo, recapacitando en lo lejos que ha llegado en Hollywood?
No pienso en nombres de actrices, sino en la gente en general. Me parece que hoy en día hay cierta falta de respeto por las personas mayores. Las personas encontramos como pareja aquellos con quienes estamos dispuestos a caminar el resto de la vida, compartiéndolo todo; porque lo que vale es compartir. Yo amo mi trabajo, pero no quiero hacerlo sin tener alguien más en mi vida con quien compartirlo.