En mayo de 2014 dejó el periodismo, ¿a qué se ha dedicado?
Me quedan muy pocos años y tengo que aprovecharlos para ver partidos de fútbol sin angustias, ir a cine, leer, ver series y disfrutar de mis nietos. Yo vivo lleno de planes, el problema es que me levanto muy temprano, entonces tengo que inventarme cosas para hacer, por ejemplo tengo varios proyectos relacionados con el vallenato, también quiero acabar un libro de Quevedo, el gran poeta español.
¿Qué anda haciendo sobre el vallenato?
Haremos junto a Pilar, mi esposa, una reedición de una caja con seis discos y 100 canciones, claves en la historia del vallenato, que publicamos hace 20 años. Lo actualizaremos y saldrá para la Feria del Libro.
Para “Breve historia de este puto mundo” leyó 80 libros, ¿cuáles fueron?
De todo, desde biografías extrañas, hasta tratados completos. Procuré tener una visión general de lo que ha pasado en el mundo y luego buscar los detalles, no sólo explicar el telescopio, sino explicar lo microscópico. (Vea aquí Definiciones del mundo por Daniel Samper Pizano)
¿Dentro de esas lecturas hubo alguna de humor o de ficción?
No, porque no quería que me influyeran mucho. Tengo claro que pertenezco a la pequeña escuela de los que quieren mostrar hechos ciertos que parecen chiste. Hay otra que exagera y dicen unas cosas delirantes y muy divertidas, pero me gusta más en la que estoy.
¿Hay algún personaje que odiara y haya empezado a amar, o lo contrario?
Siempre me llamó la atención la parte humana de Marx, era un tipo simpatiquísimo con mucho sentido del humor que al mismo tiempo era un investigador profundísimo y un trabajador incansable. Esa mezcla me gusta a mí como figura histórica. En cambio Napoleón era un miserable que mandó a la guerra a miles de soldaditos, sobretodo franceses, que murieron como ratas y como moscas en nombre de su gloria.
¿Hubo algo que no entró en el libro?
Al parecer Napoleón tenía un micropene. Cuando murió le cortaron el pito y eso todavía circula dentro de una cajita. Es absurdo pero si usted se pone a averiguar hay libros sobre eso.
¿Qué ha leído este año?
He podido leer más literatura colombiana, pero en realidad me he dedicado más a releer algunos autores que me gustan mucho como Eduardo Caballero Calderón, a Quevedo y al Quijote, que es un ejercicio que debería hacer periódicamente.
¿Tenía la esperanza de ver a Santa Fe campeón de la Copa Sudamericana?
No le voy a negar que los santafereños hemos sufrido mucho, a pesar de que tenemos a cuestas ocho estrellas, pero Santa Fe es un equipo con el que se identifica la gente y el color rojo es atractivo, no puedo negarlo políticamente, ni futbolísticamente, por eso tenemos el león, el gran personaje del deporte colombiano.
¿Hijo de tigre sale pintado?
Hijo de león en este caso. Él hizo su carrera solo. Estudió literatura y cuando terminó quiso ser profesor, ganando lo que gana un profesor. En un momento le pidieron que escribiera una columna. Le fue bien. Después lo trajeron y lo sedujeron para que escribiera más y terminó metido en el periodismo. Ahora estoy muy contento de que siguiera los pasos de mi familia, pero no siempre estoy contento con todo lo que dice y lo que hace, ni él está de acuerdo con todo lo que digo. Yo voto por uno y él vota por otro y no hay ningún problema.