Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

'La vida es Rosa'

El escritor Fernando González narra en su más reciente publicación la historia de Rosa Elvira Cely, quien fue violada y asesinada en el Parque Nacional de Bogotá.

Jorge Consuegra, Libros y letras

02 de julio de 2014 - 11:38 p. m.
Para Fernando González, la investigación es ‘convertir los datos en sensibilidad de imaginación literaria’. / Gustavo Torrijos
Foto: GUSTAVO TORRIJOS
PUBLICIDAD

¿Su mundo siempre ha sido el del periodismo, el del investigador o el del historiador?

Diría que el de la investigación. Intento convertir los datos en sensibilidad e imaginación literaria. Trabajo con un gran volumen de información, pero siempre me dejo llevar por la intuición, pues es desde allí que se pueden experimentar los enigmas humanos que esconde cada hecho personal o social que nos impacta.

¿Por qué quiso escribir un relato sobre los desaparecidos del Palacio de Justicia en su novela ‘Vivir sin los otros’?

Cuando me acerqué al evento tuve la intención de penetrar en la memoria nacional, fue un caso que atravesó a mi generación, ante el que todavía estaba asombrado. Aunque había varios libros sobre la toma, ninguno tocaba el drama de los desaparecidos como tal, mucho menos en un género como la novela. Dos años después el proceso contra los militares implicados se abre y en adelante se convierte en una verdadera trama judicial y política que intento retomar en toda su complejidad.

¿Cómo fue la reacción de los lectores frente a este hecho que conmovió y aún conmueve al país?

Aparte de periodistas, escritores e historiadores, el libro ha circulado entre los jóvenes, los estudiantes y los docentes de varios colegios y universidades. La novela atrapa, conmueve, aclara evidencias y provoca muchas preguntas subjetivas y colectivas sobre los efectos del conflicto en Colombia.

¿Por qué ha decidido escribir sobre el aberrante caso de Rosa Elvira Cely?

Cuando ocurrió, me encontraba con un grupo de estudiantes de la Universidad Pedagógica que adelantaban sus prácticas en el colegio Manuela Beltrán, donde estudiaba ella y también su victimario. El impacto fue terrible. El tratamiento que se les da a estas situaciones muchas veces es banal y sensacionalista. Fui dándome cuenta de que el hecho, desde el punto de vista noticioso, paralizaba a la sociedad y que era importante apoyar con la literatura la lucha contra lo que hoy llaman el feminicidio y la violencia hacia las mujeres.

Read more!

¿Cómo fueron las primeras imágenes para iniciar el proceso de construcción del libro?

Las primeras impresiones las recibo con la angustia de los estudiantes y maestros del colegio Manuela Beltrán. Cuando las acciones cruzan un límite, se vuelve muy difícil su asimilación. Fue un hecho que se clavó en las fibras más sensibles de la conciencia ciudadana, como un fantasma que no nos deja dormir tranquilos.

No ad for you

¿Por qué no un documento periodístico e histórico y sí una novela?

Aunque el libro sea muy fiel a los hechos, la novela permite crear una atmósfera particular, profundizar en la historia de vida de las personas, tanto de Rosa Elvira como de quienes estuvieron cerca de ella. Algo importante de la novela es que permite conectar dentro de un hilo narrativo aquellos acontecimientos que en el mundo normal están dispersos y nos llegan como voces fragmentadas, muchas de ellas inundadas de prejuicios.

¿Cómo logró la documentación jurídica sobre el caso? ¿Lo apoyaron en la redacción o verificación de datos algunos abogados?

En primer momento recibí el apoyo del doctor Abelardo de la Espriella, quien llevó el proceso penal, me dejó revisar el expediente y con quien estoy muy agradecido. Pero fue muy importante la disposición de la Unidad de Delitos Sexuales de la Fiscalía de compartir información e hipótesis sobre el caso. La presencia en las audiencias también fue fundamental.

Read more!

¿Qué novedades periodísticas trae ‘La vida es Rosa’?

No ad for you

Por un lado, la presencia de personajes como su hermana, quien se nos convierte en un verdadero ejemplo para la lucha por los derechos de las mujeres. Por otro, el acercamiento al perfil del homicida y las posibles formas de reconocer este tipo de personas en la sociedad.

¿Será que mañana seremos olvido con este caso que impactó a la ciudadanía bogotana?

Desgraciadamente los antecedentes nos dicen que el país olvida los dramas en medio de su propio padecimiento. Sin embargo, este tipo de trabajos invitan a romper el silencio, que es uno de los males que favorecen los delitos sexuales. Denunciar, discutir y reconstruir los sucesos, por dolorosos que resulten, es un paso importante para prevenir todo tipo de violencia. No se trata de recordar pasivamente, sino de afrontar con decisión los esquemas que mantienen las relaciones desiguales y el ejercicio de poder en la sociedad.

Por Jorge Consuegra, Libros y letras

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.