Llueven críticas en redes sociales tras manifiesto de Catherine Deneuve y otras mujeres

La secretaria de Estado para la Igualdad en Francia, Marlene Schiappa, aseguró que la misiva es peligrosa al minimizar las agresiones sexuales.

La actriz francesa Catherine Deneuve. AFP

Las críticas a la tribuna en defensa de la "libertad de importunar" de los hombres, firmada entre otras mujeres por la actriz Catherine Deneuve, llovieron este miércoles en Francia, desde el gobierno hasta las redes sociales. (Lea: La actriz Deneuve y otras mujeres se oponen al movimiento #MeToo)

Hay elementos "profundamente chocantes, incluso falsos" en esta tribuna publicada en el diario Le Monde, dijo la secretaria de Estado para la Igualdad, Marlene Schiappa, juzgando "peligroso" que se minimizaran en el texto las agresiones sexuales.

"La violación es un crimen. Pero cortejar de forma insistente o torpe no es un delito, ni la galantería una agresión machista", escribieron un centenar de intérpretes -entre ellas Deneuve-, escritoras, investigadoras y periodistas.

Aseguraron defender "una libertad de importunar, indispensable a la libertad sexual" y denunciaron un regreso del "puritanismo", surgido según ellas tras la ola de acusaciones contra el productor estadounidense Harvey Weinstein.

A raíz de ese escándalo, nacieron campañas como #MeToo y #Balancetonporc ("Delata a tu cerdo", en francés), en las que decenas de miles de mujeres denunciaron haber sido víctimas de acoso o agresión sexual.

Sin embargo, para este colectivo, "esta fiebre de enviar a los 'cerdos' al matadero, lejos de ayudar a las mujeres a ser autónomas, sirve en realidad a los intereses de los enemigos de la libertad sexual, a los extremistas religiosos, a los peores reaccionarios".

En la tribuna defienden además que una mujer no tiene porqué "sentirse traumatizada jamás por un hombre que se frota contra ella en el metro, aunque esto esté considerado un delito". 

"Ya nos cuesta trabajo que las jóvenes comprendan que frotarse contra ellas, frotar el sexo de un hombre contra una mujer en el metro sin su consentimiento, es una agresión sexual", lamentó Schiappa.

En el extranjero esta postura también fue largamente comentada y denunciada. "Deneuve y otras mujeres francesas explican al mundo cómo la interiorización de su misoginia les ha lobotomizado hasta un punto de no retorno", tuiteó la actriz italiana Asia Argento, quien fue una de las primeras en acusar de agresión sexual a Harvey Weinstein.

"Desprecio" a las víctimas 

La exministra francesa de Derechos de las Mujeres, Laurence Rossignol, calificó por su lado la tribuna de "bofetada contra todas las mujeres que denuncian la depredación sexual".

Una contratribuna publicada por un grupo de feministas denunció por su parte el "desprecio" a las víctimas de violencia sexual. 

"Cada vez que se avanza hacia la igualdad, aunque sea medio milímetro, hay almas buenas que nos advierten inmediatamente de que podríamos caer en el exceso", afirmaron estas mujeres firmantes de un texto publicado en el sitio francetvinfo.

Para estas firmantes, las mujeres que rubricaron la primera tribuna "mezclan deliberadamente una relación de seducción basada en el respeto y el placer, con la violencia".

"Qué pena que nuestra gran Catherine Deneuve se sume a un texto tan deplorable", tuiteó la exministra de Medio Ambiente, Segolène Royal.

La escritora australiana Van Badham denunció en un artículo para el periódico británico The Guardian que "Deneuve y sus amigas se alinean con su carta a los [Woody] Allen, Weinstein y otros hombres acusados de abusos".

Muchos internautas criticaron la tribuna, en particular el fragmento en que se invoca el derecho de una mujer a "velar por que su salario sea igual al de un hombre, pero a no sentirse traumatizada por siempre jamás por un hombre que se frota contra ella en el metro".

"Propongo que Deneuve empiece por meterse en el metro en hora punta", lanzó un internauta.

"Catherine Deneuve quizás tendría una opinión muy diferente sobre el acoso si no fuera una mujer blanca extraordinariamente bella y muy rica que vive en una burbuja de privilegios. Y un poco de empatía", tuiteó Colleen Doran, caricaturista en el New York Times.