El nombre de este personaje particular es Raffaello Follieri, tiene 29 años, es italiano y según los fiscales gastó de manera inapropiada cientos de miles de dólares obtenidos de sus trampas para financiar un estilo de vida fastuoso, incluidos vuelos privados rentados alrededor del mundo con su novia (no es actualmente la Hathaway) y otras personas, comidas y ropa de valor incalculable, así como un apartamento de lujo en Manhattan.
La demanda presentada en contra de Follieri en un tribunal federal de distrito en Manhattan argumenta que él engañó a un socio para que invirtiera millones de dólares en un proyecto de bienes raíces, en el que se podrían adquirir propiedades de la Iglesia Católica a precios realmente económicos.
La fianza que debe cancelar tiene un valor de 16 millones de dólares en efectivo o en propiedades y debe estar bajo arresto domiciliario.