¿Qué elementos motivaron los cambios en el canal después de 13 años de mantener una misma imagen?
Le digo a la gente que es una evolución, sigue siendo CNN con un respiro visual. El canal tenía un estilo muy tradicional de las ruedas de noticias propias de hace una década y el mundo ha cambiado, queremos evolucionar. Hay todo este movimiento de interactividad, que queremos incluir en la pantalla; hay una inversión sustancial en traer más caras y más contenido. Creo que en otro momento no había ese énfasis en usar de una manera más estratégica nuestros recursos en todas partes del mundo.
¿Hacia dónde está yendo la televisión noticiosa?
El mundo de la televisión cada día es más competitivo. Competimos ahora con todos los canales de información, pero creemos que de lo que se trata es de hacer énfasis en la actualidad, de estar al tanto de lo que pasa en el mundo y en Latinoamérica, y no sólo en materia política, también de otras cosas que ahora son noticia. Justamente la urgencia de visibilizar esos otros temas nos ha obligado en esta nueva fase a ampliar el contenido
¿Cómo ha sido ese ejercicio de informar a Latinoamérica en bloque?
No podemos pensar que CNN es un canal que va a hacer el cubrimiento de las noticias locales, para eso están los noticieros de cada país, pero sí podemos dar un enfoque internacional de lo que está pasando en la realidad latina. Tenemos un equipo internacional, conformado por representantes de toda América Latina, que están contando historias que proviene de diferentes partes del mundo, que quizás no tendrían cabida en ningún sistema noticioso local.
¿Cree que los cubrimientos que hace el canal tienen alguna injerencia en la política de la región?
No somos un canal de ideologías, la integridad periodística nos permite presentar todos los aspectos de la política y de las ideología. Esta evolución tecnológica ha sido maravillosa para toda América Latina, porque permite que ningún gobierno pueda existir detrás de las tinieblas, la transparencia se hace un mandato y se da porque el público puede desde un barrio marginal enviar un texto que denuncie la violencia, o alguien que está en medio de una turba porque han secuestrado un presidente, y puede con un clic decir que las cosas no son tal cual como las cuenta el canal estatal. Las nuevas tecnologías y los nuevos accesos a la información nos fuerzan a todos a ser transparentes.
¿Operar en Atlanta los hace más inmunes a la censura o a las presiones locales?
La censura ocurre en los países en donde la gente tiene miedo a hablar, en Atlanta no hay ese miedo, acá la gente puede expresarse. Entendemos que hay países donde la gente no se puede manifestar abiertamente, digamos que tenemos la libertad de poner todas las opiniones sobre la mesa, no estamos para juzgar quiénes son los malos, nuestra función es informar con profundidad para que cada quien haga su juicio. Creo que ningún canal puede derrocar o posicionar a ningún gobierno, los gobiernos se derrocan solos y los pueblos son los que deciden si se queda un gobernante o se va. Lo cierto es que en los lugares donde hay transparencia, un canal como CNN es bienvenido.
En materia de información periodística, ¿cuáles son los cambios más importantes de las nuevas apuestas del canal?
Estamos expandiendo y agregando contenido, estamos aprovechando, por ejemplo el mundo de las noticias del espectáculo, porque sentimos que hay una cabida en el horario diurno para esta información, porque cuando Luis Miguel estaba que se moría, todo el mundo estuvo pendiente. Igual el tema de la mujer: nos hemos dado cuenta de que al mediodía las opciones para las mujeres son muy limitadas: novelas, un programa de farándula barato o un talk show de niños de tres cabezas. Buscamos atender esta demanda femenina con un programa informativo dirigido a la mujer moderna. La consigna ahora es que las noticias no sólo son tragedia ni política, son también los altos índices de diabetes, el Papa y su posibilidad de usar el condón, la vida cotidiana y el entretenimiento.
¿Y los formatos van a cambiar?
Siguen siendo noticiosos, pero ahora tenemos más chance de conversar. En un noticiero de rueda era difícil hacer una entrevista, crear un debate e invitar a un experto. Creo que lo que deben hacer los noticieros ahora es convertirse en un foro de las ideas.