¿A qué edad supo que el I Ching iba a ser fundamental en su vida?
El I Ching llega a mi vida a través de un gran amor, que a los 23 años me regaló el milenario oráculo y me enseñó a consultarlo a través de las monedas y las varillas de milenrama. Desde entonces es mi libro de cocina, estudio, consulta, guía y amigo en los momentos claves de mi destino. Hace 35 años que estudio sus fuentes con sinólogos en Argentina, en China y el resto del mundo.
¿Cuáles fueron sus primeros pasos con el I Ching?
Me sumerjo en el prólogo de Jung, de la Edición Sudamericana, que es la que recomiendo a los lectores, y me identifico con los fenómenos de causa y efecto (paranormales, yin-yang), la dualidad que somos y que está dentro del libro como esencia de nuestra existencia. El I Ching es el libro más completo de la cultura china, desde lo sistémico: el orden del macrocosmos dentro del microcosmos, la familia como gran eje e institución en China, los valores éticos y morales basados en la observación de los elementos y de los ciclos de la naturaleza.
¿Qué ha significado el I Ching en su vida?
Sigue siendo el libro que más estudio, leo, analizo y comparto con el público y los amigos y me acompaña en los viajes. Es una herramienta de autoconocimiento personal, social y espiritual que les recomiendo sepan usar, respetando el tiempo interno que lleva el acercamiento a su sabiduría milenaria.
Cuando publicó el primer ‘Horóscopo chino’, ¿cómo fue la respuesta de los lectores?
Lo publiqué en 1984 y fue un boom. Se vendieron 60.000 ejemplares y desde entonces sigo siendo best-seller. La gente creía que era un invento mío, pues lo introduje en la televisión, cuando era actriz, haciendo un rol de gitana que adivinaba la suerte a los invitados que aparecían en el programa.
¿Qué recuerdo tiene de su lejana visita a Colombia?
A Colombia la conocí primero a través de grandes amigas en Nueva York (Wendy y Patricia Arenas) y su cariñosa familia, que me adoptaron e insistieron tanto en que fuera a su tierra, que cuando la pise me sentí en casa.
¿Qué personajes colombianos analiza en la más reciente edición de su ‘Horóscopo’?
No estoy muy inmersa en personajes. Hace quince años que no estoy allí y no conozco la movida de esta época. Con Gabo, say no more.
¿Qué espera a Colombia en 2015, de acuerdo a su ‘Horóscopo’?
Considerando las configuraciones astrológicas del país, podría prosperar más de lo esperado. Contará con buenas estrategias y gestiones a nivel general, mejor adaptadas a su actualidad, para regular lo que a través del tiempo se ha ido postergando.
¿Por lo tanto será un buen año para Colombia?
Vendrá una etapa en la que habrá mejores salarios, descenderá el desempleo y, por ende, habrá un florecimiento general. Las obras sociales, los temas de infraestructura y la demanda de mano de obra obtendrán una gestión positiva.
¿Qué es lo más difícil de analizar cuando construye, año tras año el ‘Horóscopo’?
Los arquetipos de cada signo son radiografías de nuestra manera de ser, sentir, pensar y actuar. Durante el año tomo apuntes que me interesan de gente que conozco, anécdotas, rasgos, fisonomía, y las recreo con más detalles, más gracias y contenido.
¿Quiénes participan en el libro?
Astrólogas de primer nivel: Cristina Alvarado, uruguaya; Ana Isabel Veny, en ecología; Miguel Grinberg, y siempre hay una entrega inédita que le da al libro nuevos condimentos.
¿Qué es lo más satisfactorio de tener año tras año una nueva propuesta en forma de libro?
Soy una escritora privilegiada de tener continuidad desde hace 31 años, ser best-seller y vivir de mis libros. Es una fuente de inspiración y trabajo para muchos, y el feedback es como la canción de John Lennon: Instant karma.