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Madonna: “Esto es sólo otro comienzo”

En medio de un segundo divorcio, Madonna habla de su nuevo reto como directora.

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Fabián W. Waintal
25 de octubre de 2008 - 04:00 a. m.
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Ningún otro artista mantiene tanta vigencia como Madonna.

A lo largo de las últimas tres décadas ha generado siempre una nueva polémica para respaldar un lado artístico igual de polémico. Hay quienes la adoran como un ídolo y hay quienes piensan que tiene más de “Mad” (‘loca’, en inglés) que “donna” (‘señora’, en italiano). Pero nadie puede negar que llama la atención y más de uno asegura que ella “inventó” el mercado internacional de paparazzis. Desde un casamiento con Sean Penn, otro publicitado noviazgo con Warren Beatty y el más reciente divorcio con Guy Ritchie, Madonna es sinónimo de titulares. A los títulos de cantante, bailarina, actriz y productora, ahora suma el de directora y guionista de cine, con la película Filth and wisdom, y la infaltable polémica de reflejar en la historia sus propias experiencias.

¿Cree que estuvo destinada al éxito desde siempre? ¿Cuánta influencia cree que tenemos realmente en nuestra propias vidas?

Todos tenemos una total y completa influencia en nuestra vida. Manejamos nuestro destino y nos estaríamos burlando de nosotros mismos si dijéramos que no es así.

¿Cambió el significado de la felicidad hoy, en comparación con 30 años atrás?

¡Esa es buena! ¿Qué significaba para mí la felicidad hace 30 años? Creo que tenía que ver con alimentarme sola y tener un techo sobre mi cabeza, con sobrevivir en Nueva York y encontrar un lugar en el mundo para mí. Hoy, la felicidad es lo grandioso que es  saber que todo eso sucede.

¿Qué aprendió con el éxito que todavía conserva a pesar de los años?

Aunque en apariencia tengo un éxito material, más allá del éxito que vengo disfrutando desde hace 25 años yo todavía siento que estoy luchando contra las contradicciones de la vida, la dualidad de la vida, todavía trato de encontrar mi camino para entender la diferencia entre lo bueno y lo malo, para ver las cosas como son, sin trucos ni ilusiones.

¿Diría que la película ‘Filth and Wisdom’ es el resumen de su vida?

Bueno, no creo que sea un resumen. Supongo que es un aspecto de mi vida, pero tengo muchas más historias para contar. Así que, para mí, es sólo el comienzo de otro camino.

¿Pero algunas de las historias que muestra la película ‘Filth and wisdom’ tienen que ver con el principio de su carrera?

Uno de los temas que exploro en la película es la lucha diaria. Y si miro atrás en el tiempo, puedo recordar aquellos momentos de lucha al principio de mi carrera como si hubiesen sido ayer. Por eso, también me identifico completamente con la lucha que viven los personajes en la película, pude acceder a esos recuerdos para agregarlos a la película.

¿Le gusta el estilo de vida gitano?

Pienso que muy secretamente yo quiero ser una gitana. Me encanta la idea de viajar con mi música, dejando que la vida se despliegue de una forma muy espontánea. Hay cierta espiritualidad y autenticidad en todos los gitanos que conocí alrededor del mundo y los admiro. Y espero que cierto aspecto de mi trabajo lo refleje, aunque no sea tanto como a mí me gustaría.


Aunque la llamen Maddy, Madge, Nonnie, Mo, Material Girl o Esther, como ella misma eligió para sus clases de Kabbalah, “Madonna” no es ningún apodo artístico. En sus documentos figura como Madonna Louise Veronica Ciccone, con el 16 de agosto de 1958 como fecha de nacimiento, en Bay City, Michigan. “En el primer contrato me llamaba Madonna Ciccone y después se fue recortando, hasta que quedó Madonna a secas”, cuenta ella.

La rebeldía surgió cuando su padre se casó por segunda vez. “No aceptaba a mi madrastra. Siempre fui muy cercana a papá y no quería que nada cambiara”. Ni siquiera terminó los estudios en la Universidad de Michigan, cuando a los 17 años decidió mudarse a Nueva York sin muchas ambiciones: “Era adolescente y sólo quería ser bailarina. Ese era mi sueño”. Fue al buscar una forma de vida diferente que se cruzó con su destino. “Empecé a audicionar en teatros musicales y alguien me vio bailando y cantando. Eran unos franceses que querían convertirme en estrella. Me llevaron a París, lo intentaron, pero yo no estaba lista y después de seis meses volví a Nueva York”. El verdadero éxito llegó con la primera presentación en los premios MTV “cuando empecé a rodar por el escenario con mi ropa interior”.

Con su nombre dejó una marca registrada durante la década de los 80, gracias a la música y la moda “Vogue”, vendiendo más de 200 millones de discos, mientras su vida privada dejaba de ser privada, en pleno casamiento con otro rebelde como Sean Penn (la boda del 16 de agosto de 1985 terminó en divorcio, cuatro años después).

En cine, Madonna dejó su huella con películas como Desesperadamente buscando a Susan y Who’s that girl, hasta que se enamoró de Warren Beatty filmando Dick Tracy. Tampoco tuvo reparos en mostrar aquel noviazgo (o un fallido intento de conquistar a Antonio Banderas) en el documental Madonna; truth or dare, y aunque no fuera apreciada por los críticos de cine, los admiradores elogian otras películas como A league of their own, con Tom Hanks o la versión de Evita con Antonio Banderas. Para ese entonces, Madonna salía con el cubano entrenador personal, Carlos León, con quien, sin casamiento de por medio, tuvo una hija en 1996: Lourdes Lola María Ciccone. Aquella relación duró todavía menos, y en un almuerzo organizado por Sting, Madonna conoció al director de la película Snatch, Guy Ritchie, quien le cambió la vida. “Al principio fue una relación a distancia”, confirma, “con muchos viajes en Concorde, entre Nueva York y Londres”. Pero después de una mudanza definitiva a Londres, la pareja tuvo el famoso bebé Rocco en agosto del 2000 y en diciembre del mismo año se casaron. Madonna también figuró en la lista de best sellers con una serie de libros infantiles como The english roses y The adventures of Abdi, antes de adoptar con Guy otro bebé de un año llamado David, en la africana Malawi, en Octubre del 2006.

Los primeros titulares del reciente divorcio se insinuaron cuando parecía haber un romance entre Madonna y el deportista Alex Rodríguez, rumor que no tardó en desmentir: “Conozco a Alex Rodríguez porque tenemos el mismo mánager, Guy Oseary. Solamente llevé a mis hijos a ver un partido de los Yankee, pero no estoy románticamente involucrada con Alex Rodríguez. No tengo nada que ver con el estado de su matrimonio ni el camino espiritual que él pueda considerar”. Tal vez no haya sido esa la causa, pero lo cierto es que el divorcio entre Madonna y Guy Ritchie es definitivo, confirmado por el comunicado de su agente de prensa Liz Rosenberg, en donde dijo que “Madonna y Guy Ritchie han acordado divorciarse después de siete años y medio de matrimonio” e insistía en que “ambos solicitan que los medios mantengan el respeto por sus familias en un momento tan difícil”. Sin la leve intención de tocar un tema tan delicado, Madonna sólo se digna a hablar de la película Filth and wisdom donde sigue, al menos, la misma profesión de su ahora ex esposo Guy Ritchie: directora de cine.

¿El título ‘Inmundicia y sabiduría’ (‘Filth and wisdmon’) resume también el mensaje que quiere dar con la película?

El título es muy importante. Y la película trata realmente dos temas: la dualidad en la vida y también la lucha diaria con esa dualidad. La sabiduría y la inmundicia hacen una perfecta dualidad. Suena como si fueran puntos opuestos del mismo espectro, pero en verdad no están tan separados. Con la película traté de decir que se puede encontrar cultura en cualquiera de los dos lugares y aprender de ella. Se puede encontrar inteligencia en la inmundicia y viceversa.

Estrenándose en el Festival Internacional de Berlín, la película Filth and wisdom recibió incluso elogios. Y sin dejar ningún rubro por fuera, Madonna asegura que se trata de una comedia dramática musical romántica, sobre el sueño musical de un inmigrante ucraniano (Eugene Hütz) y las influencias de una bailarina de striptease (Holly Weston) y la asistente de una farmacia (Vicky McClure) que tiene su propio sueño de ayudar a los niños africanos. Sí, sí, sobran coincidencias con la directora.

¿Los personajes están basados en personas reales que tuvieron que ver con su propia vida?

Sí, algunos conscientemente y otros sin darme cuenta. El personaje del profesor Flynn está basado en mi primer profesor de ballet. Era una de esas personas que tuvieron una influencia enorme en mi vida. Y lo amo con todo mi corazón. Él fue quien me dijo que debía salir a perseguir mi sueño. Él realmente cambió mi vida. Y terminó muriendo de Sida. Se volvió ciego antes de morir y sí, el personaje del profesor está inspirado en él. También se llamaba Flynn. El personaje de Holly, la bailarina que no consigue trabajo fue la historia de mi vida durante años y años, cuando recién me había mudado a Nueva York. Después de estudiar ballet por tanto tiempo, me di cuenta de que hay millones de bailarines en Nueva York y que nunca iba a poder vivir de eso. Fue bastante deprimente, claro. Y tuve que darme cuenta de lo que realmente quería hacer con mi vida. Por eso también entiendo ese impulso. Y el personaje de Vicky tiene una relación muy extraña con su hermana. Es algo que me identifica. Y ella quiere salvar el niño que lleva dentro, salvando otros chicos del mundo. Es muy derecha y tiene ciertos aspectos de mi carácter también.


Qué es lo que tanto le gusta de la dirección de cine? ¿El trabajo es mucho más duro que actuar o cantar?

Amo la dirección. Amo la colaboración. Me encantó trabajar con los actores. Mi parte favorita de todo el proceso fueron los ensayos, creo.  Y la magia de oír a otras personas decir las mismas palabras que yo había escrito, y además hacer toda una interpretación. Hay mucha magia en todo eso. Y lo disfruté muchísimo. Por eso, cuando estaba con los actores, no lo sentí para nada como un trabajo.

¿Qué rumbo tomará entonces su carrera a partir de ahora, en cuanto a la música y el cine?

Espero hacer más música y más cine. Me encantan los dos.

El rodaje y estreno de la película

¿Por qué eligió estrenar Filth and Wisdom en un lugar tan poco tradicional como el Festival de Cine de Berlín?

Berlín es más ‘cool’, es pequeño. No creo que el Festival de Cannes hubiera sido el lugar apropiado para Filth and Wisdom. Además, Berlín es una de mis ciudades favoritas. Tiene un escenario artístico interesante, más experimental y menos convencional.

¿La película Filth and Wisdom no iba a ser un cortometraje? ¿Cómo fue que terminó convirtiéndose un largometraje?

Creció porque empecé a trabajar con algunos de los actores y me enamoré de los personajes. Quería una historia que durara  más de veinte minutos. Así que empecé a escribir más escenas, desarrollando o creando más personajes. La historia creció, al igual que mi atracción por la película.

¿Pidió consejo a otros directores, como su ex esposo Guy Ritchie?

Sí, tomé consejos de cierta gente y fueron simples y buenos consejos. Al final del día, aunque reciba todos los consejos que pueda, hay que descartarlo todo, para lograr un camino propio.

Revelaciones íntimas

El periódico británico The Guardian dio a conocer las frases más fuertes y reveladoras que dan una mirada al interior del divorcio de Madonna con Guy Ritchie.

La cantante catalogó a su ex esposo de “retardado emocional” al finalizar la canción Miles away en un concierto en Boston el miércoles pasado.

Por otro lado, Ritchie declaró que acostarse con Madonna era terrible, porque “se iba a la cama con 500 tarros de crema en la cara y envuelta en una gigante bolsa plástica”, cosa que no conducía a la pasión.

Por su lado, Madonna alegó que el director de cine comía muchos rollos de salchicha (teniendo en cuenta la dieta macrobiótica de la artista) y que coqueteaba a menudo con las meseras en frente de sus   propios ojos.

Para Ritchie, Madonna simplemente era devota de una “rutina de 4 horas de ejercicio” y que pertenecía a la religión del “trasero loco de la kabbalah”, haciendo énfasis en que ninguna de las dos dejaba tiempo para el “dulce, dulce amor”.

Por Fabián W. Waintal

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