El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

María C. Sánchez: "La cultura es una industria sostenible"

La caucana no sólo interpreta personajes en la pantalla chica: además es la presentadora de ‘El Parlante Amarillo’, que a través de la web trae cada semana dosis de música y cultura.

El Espectador

14 de marzo de 2011 - 05:00 p. m.
PUBLICIDAD

Hace un año y medio existe ‘El Parlante Amarillo’, ¿qué motivó su nacimiento en la web?

Fue idea de Liliana Andrade, con quien trabajé en Mucha Música. Ella vio la necesidad de seguir teniendo un espacio, ahora en internet, con el que se pudiera poner a la gente al tanto del movimiento cultural en Iberoamérica y apoyar la música... y lo estamos logrando.

¿Por qué el parlante es amarillo?

No tengo ni idea. A la directora le encanta el amarillo, A mí me suena a cultura y a juventud. Además, ¿por qué los Beatles se montaron en un submarino amarillo? Algo pasa con ese color.

¿Cómo ha recibido el público este medio electrónico?

Muy bien, sobre todo porque es especializado y tiene propuestas nuevas, cada semana hay algo distinto. Hay que tener mucho espíritu para realizarlo y los que trabajamos allí lo hacemos porque nos gusta, creo que también por eso es bien recibido, porque lo hacemos con cariño.

¿Qué ha aprendido de ‘El Parlante’?

Mientras en Mucha Música, hace más de siete años, hacía especiales de una hora, ahora debo hacer notas de cuatro minutos, la gente sólo puede dedicarte ese tiempo. Es raro saber que todo está a un clic y que nada perdura.

¿Cómo ve la escena musical local?

Me parece buenísimo que toda una nueva industria esté creciendo en el país. Brasil es un buen ejemplo de que la cultura es una industria sostenible, y Colombia debe convencerse de eso.

¿Cuáles son sus recomendados?

Me encantan Systema Solar y Chocquibtown.

Sus últimos proyectos han sido en televisión, y en algún momento dijo que no quería actuar en novelas. ¿Cambió de parecer?

No me gustaba, pero por varias razones ahora lo hago. No soy una mujer radical. El mundo cada vez es más ‘heavy’, tú tienes que pagar tus cuentas, hacerte una vida y formar una familia. La televisión es nuestra única verdadera industria y para que tú puedas hacer tus proyectos independientes necesitas primero hacer algunos comerciales.

¿Qué opina de la calidad de la televisión colombiana?

El melodrama, que lo hacemos muy bien, integra la comedia y va más allá del venezolano y el mexicano, pero ya está bien de tanta marginalidad, sicariato y sangre. Parece que no tienen idea de la repercusión que causan estos contenidos socialmente.

¿Qué le gusta del diseño de vestuario?

Me encantaría haber estudiado modas, creo que la parte exterior de una persona habla mucho de sí misma, me gusta usar cosas que me permitan jugar y disfrazarme de la no-realidad, también trato de reunir herencias de mi mamá y mis tías para combinarlas con mi ropa.

¿Se queda con el tango o el flamenco?

Para bailar el tango y para escuchar el flamenco.

¿Y qué siente cuando baila?

Cuando vi El Cisne Negro fue alucinante, por que a mi parecer nadie había descrito tan bien esa sensación que tienes cuando estás en la escena y estas haciéndolo bien, no te importa nada más, el mundo se puede acabar, es un éxtasis muy fuerte, algo muy personal.

¿Cómo concibe el cuerpo?

Es la perfección, el ser humano me parece perfecto. El cuerpo es un vehículo que la gente debería utilizar más y deleitarse más con la posibilidad que tenemos de movernos. Así como puedes maravillarte ante una catedral, podrías maravillarte ante la construcción que tienes en ti mismo.

Por El Espectador

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.