¿Qué lo enamoró de Colombia?
La gente.
La idea que tiene en mente.
Más cine.
Una palabra que caracteriza su cine.
Calidad.
El drama de su vida.
No poder estar en el mismo país para congeniar mi vida personal con mi vida profesional.
¿Cuándo se siente ‘Al filo de la ley’?
Cada vez que hago cine, porque me encanta romper todas las leyes.
Su quinto mandamiento.
No aburrirás.
¿Qué tienen unos labios rojos?
Colombia.
Un tema que quisiera realizar diferente a la violencia.
Todo aquel que me duela y que sea necesario hablar para aliviar el sufrimiento humano.
¿Usted en qué pesca ha caído?
En muchas, pero creo que he alcanzado a salirme de la red.
¿Cuándo va en cámara lenta?
Cuando trabajo seguido más de 24 horas, lo cual ocurre muy seguido a menudo.
La escena más complicada.
Aquella que al hacerla afecta directamente los sentimientos, las emociones y sobre todo los recuerdos del actor que la esté interpretando.
¿Qué lo inspira?
La vida misma.
La película que recomienda.
La Milagrosa.
Un director de cine.
Stanley Kubrick.
La pregunta que siempre se hace.
¿Por qué no lo pueden ver?
Un objeto que siempre ha conservado.
No recuerdo ninguno, soy muy desapegado de lo material.
Un cine que da miedo.
El cine con apellidos, llámese cine de determinado país, cine de…
¿Qué hace con su dinero?
Me lo gasto y no tengo idea en qué.
¿Qué colecciona?
Música y películas.
Una obsesión.
Muchas, pero ser feliz.
Algo que espera.
Espero poder seguir haciendo cine el resto de la vida.
Algo picante.
La comida mexicana, me encanta.
¿Qué le falta al cine colombiano?
Traspasar sus fronteras.
Su equipo de fútbol.
El América de México.
Un festival.
Aquel que me acepte y me trate bien.
Un actor con el que quisiera trabajar.
Javier Bardem.
Su efecto especial.
Son demasiados en mi vida, como una película de guerra.
¿Y su defecto?
Soy obsesivo compulsivo.
Su mayor virtud.
No ser mediocre.
Una rumba.
Cada vez que se pueda, mientras no ponga en peligro el trabajo.
La prenda de vestir que más usa.
El sombrero, porque me da frío en la cabeza.
¿Qué no debería existir?
La guerra.
Una embarrada.
Confiar demasiado en la gente y me han pegado más de una vez una puñalada.
¿Cuándo se siente aburrido?
Cuando estoy sin ningún proyecto de película, lo cual no ocurre hace cinco años.
La película más mala que ha visto.
Japón, de Carlos Reygadas.
Un pasatiempo.
Ver cine a lo bestia.
Una comida.
La japonesa.
El trabajo que no haría.
Todo aquel que implique una rutina.
¿Qué tan malgeniado es?
Tengo mi carácter y puedo ser muy explosivo.
Una estrategia.
Sumar.
Un clásico.
Las típicas frases latinas: “eso no se puede, eso nunca se ha hecho”.
La banda sonora de su vida.
Sin duda estarían Miguel Bosé, Soda Estéreo, The Cure.
¿Para qué es negado?
Para dibujar y para los ritmos tropicales.
La promesa que no ha cumplido.
Generalmente me esfuerzo por cumplir.
El mejor regalo que le han dado.
Mis hijos.
Una travesura.
Demasiadas desde que tenía 14 ó 15 años.
Una mujer que lo enloquezca.
La que tenga el órgano sexual más desarrollado, que es el cerebro.