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Lo mejor de la música sinfónica.
Creo que es una excelente manera de comunicación humana.
¿Qué no le gusta de la música actual?
Si hablamos de la música popular, es la incapacidad para decir algo bueno y noble.
¿Quién lleva la batuta en su casa?
Mi mujer.
Su maestro.
He tenido muchos. Pero quien más me ha enseñado de la vida fue el maestro, filósofo y escritor Fernando González.
La mejor pieza que ha tocado la Orquesta.
La Sinfonía N°1 de Mahler. La que mejor he dirigido es la Sinfonía fantástica de Berlioz.
La más difícil.
La Consagración de la Primavera, de Igor Stravinsky.
La mejor canción sinfónica de los Beatles.
Yesterday, que fue declarada la canción más linda del siglo pasado.
El mejor bolero.
Adoro, de Armando Manzanero. Me encantan los boleros.
La canción de Queen que más trabajo le tomó.
Bohemian Raphsody es tal vez la más difícil de trabajar con el coro y con la orquesta.
¿Qué ha soñado con componer?
Cuando me enfrento a la posibilidad de componer siento la pequeñez del ser humano. Me hubiera encantado poder componer algunas de las sinfonías de Beethoven.
¿Qué se hace con 25 años de Orquesta?
Esperar que ésta pueda sobrevivir otros 25 años y se complete la proeza.
El mejor músico de la historia.
Para mí, Juan Sebastián Bach.
¿Quién lo pone a cantar ‘a capella’?
La única que me “dirige” como quiera es mi mujer.
¿Cuándo hace sus labores de médico cirujano?
Durante 35 años ejercí en las mañanas mis labores de médico. Hace cinco años decidí dejarla para dedicarme del todo a la música.
¿Qué tipo de cirugías le practica a la Orquesta?
Algunas veces tuve que practicar una que otra amputación.
El mejor concierto al que ha asistido.
En los sesenta fui a un concierto con la Orquesta y Coral de Robert Schaw, en la interpretación de la Misa en si de Juan Sebastián Bach en el demolido Teatro Junín de Medellín.
¿Y el que ha dado?
La primera presentación de la Sinfonía N° 9 “Coral” de Beethoven en 1993, en la conmemoración de los 10 años de la Orquesta.
¿Quiénes son los más interesados en conocerla?
Los que son capaces de romper con la banalidad, ramplonería y lo light.
¿Qué canta en la ducha?
No canto. Es un momento para pensar en todo lo del día.
Un instrumento por explorar.
El violonchelo. Tiene la voz más suave y sensual de todos los instrumentos.
La comida que más le gusta.
Me la prohibieron: el típico antioqueño.
Una canción que lo enamore.
“En un rincón del alma…”.
El reconocimiento más grande que le han hecho.
Los que más me han llenado son los dos Doctorados Honoris Causa en Música de la U. de Antioquia y la UNAC.
Una obra de arte.
La Pietá, de Miguel Angel.
El libro que más lee.
Las obras del Maestro Fernando González.
Un momento aburrido.
Tener que soportar los trancones que les dio por crear en la ciudad, que no los tenía hace 4 años.
El instrumento que más quiere.
El clavicémbalo, que es mi instrumento normal.
Un sonido armonioso.
El que produce una cantata de Bach al amanecer.
Cuando el río suena…
Nos llevó el diablo.
Un buen momento para hacer silencio.
Los amaneceres en el campo.
Una pieza solemne.
Christus, de Liszt.
Un escritor.
Mario Vargas Llosa.
Un libro.
El siglo de las luces, de Alejo Carpentier.
Lo más paisa que tiene.
Soy un soñador de cosas grandes como la mayoría de los antioqueños que conozco.
La mejor orquesta del mundo.
La mía.
Un buen acorde.
La bondad del corazón, la sencillez en el actuar y la grandeza del alma.
Su viaje preferido.
Cuando voy a la finca en el oriente antioqueño.
¿Qué le da rabia?
La superficialidad de mucha gente.
Su equipo de fútbol.
Atlético Nacional.