¿Cuál fue la primera canción que compuso?
Era una canción que hablaba de mi perro Bux, cuando yo tenía 12 años.
¿Y la primera que aprendió a tocar en guitarra?
Knocking on Heaven’s door.
¿Cómo llegó al mundo de la música?
Es mi pasión desde niño y se convirtió en mi profesión a los 19 años, cuando firmé mi primer contrato. Tuve la oportunidad y mi primer disco salió en 2001.
¿Cuál es su fantasía?
Tocar algún día en el estadio de San Sebastián.
¿Y su realidad?
El día a día, vivir el momento, mi cuarto disco y el proyecto de gira que hay para este año.
¿Por qué la balada?
Me gusta, me sale, no me molesta que me digan baladista, pero tampoco me gusta encasillarme ahí. Mi música es algo más que puras palabras, me nace hacerla.
¿En dónde dejó el billar?
Digamos que no lo he terminado de dejar, es una de mis mayores pasiones, cuando tengo tiempo me echo algunas partidas.
¿Y quién le enseñó a jugar?
Mi primo Ignacio, que tiene una sala de billares en San Sebastián, que es donde vivo.
Su mejor jugada.
En el billar, un tiro en el que hace una curva con la bola blanca; en la vida, el hecho de poder dedicarme a lo que me gusta.
¿Qué lo inspira?
El amor, el desamor, las historias humanas, también los problemas sociales, las cosas en general que me mueven por dentro y que me inquietan.
El mejor reconocimiento que ha recibido.
El de mi público en cada concierto, he recibido premios importantes pero me quedo con el aplauso de mi público.
¿En cuál país le gustaría presentarse?
En muchos, aquí en Colombia hacía mucho tiempo que no venía. Ecuador, Bolivia y Nicaragua, son países en donde nunca he tenido la oportunidad de tocar.
¿Es usted un hombre sin miedo a nada?
Creo que sí, la verdad es que hay que quitarse los miedos.
¿De qué se arrepiente?
De pocas cosas en la vida, una vez sólo por amor.
¿A quién le pediría perdón?
A una persona querida.
Lo mejor de España.
Su gente.
¿Y de Colombia?
Su gente, la comida. En especial la arepa. También los paisajes y la música.
Si no fuera músico, ¿a qué se dedicaría?
No sé, cuando era niño quería ser veterinario.