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¿Qué es lo más paisa que tiene?
Mi familia.
¿En dónde dejó la comunicación social?
No la he dejado, sigue en el día a día.
¿Qué fue lo más difícil de interpretar a Catalina en ‘Sin tetas no hay paraíso’.
Su contraste entre la ambición, la ingenuidad, el amor por su familia y las ganas de hacer lo que sea con tal de tener plata.
¿Se haría un aumento de senos?
No. No soy amiga del bisturí.
El trabajo que nunca haría.
Vender mi cuerpo.
¿Qué quisiera aprender?
Cómo convivir en pareja. Esa parte me inquieta mucho, porque es un proceso duro y un aprendizaje difícil.
Un defecto.
La impaciencia, me acelero mucho.
¿Por qué les apuesta a novelas con temáticas violentas?
Porque forman parte de nuestra historia y la idea es conocerla a fondo para que las generaciones que vienen no la repitan.
¿Creída, tímida o callada?
Muy tímida, por eso paso por creída.
Una frustración.
Ser cantante, siempre he tenido un complejo con eso, siempre he sentido que no tengo oído, que no sé coger la nota.
¿Qué la enamora?
Que sean consentidores, cariñosos y que me llamen mil veces, eso me derrite.
Su hombre ideal.
En este momento de mi vida sería uno con el que pudiera hacer todas las cosas que hago, alguien con quién compartir todos los viajes que quiero hacer. Ahora no está fácil, creo que por eso estoy sola.
El mejor actor que tiene Colombia.
Hay muchos, pero me encanta Margarita Rosa de Francisco.
¿Y el más churro?
Casi no pienso en eso. No me gusta el prototipo de belleza de los medios.
La primera novela en la que actuó.
En La reina de Queens.
¿Y en la que le hubiera gustado actuar?
Café, pero siendo Gaviota.
La puerta que cerró y no quisiera abrir.
Los amores del pasado.
¿Cine, teatro o televisión?
Los tres forman parte del oficio.
¿Qué le ha dejado la fama?
Reconocimiento de la gente a mi trabajo.
¿Y el modelaje no le llama la atención?
He estado en las pasarelas, pero me quedo en las tablas y con las cámaras.
¿Se considera sensual?
Claro, cada quien tiene algo sensual.
Lo más sexy que tiene.
El lunarcito al lado de la boca.
Lo primero que le mira a un hombre.
Los ojos. La mirada es importantísima. Y lo segundo, que pueda hablar con él. La verdad nunca he tenido novios que tengan el prototipo de belleza común.
La parte de su cuerpo que más le gusta.
Los ojos, porque con ellos expreso demasiado. A veces me delatan, pero reflejan mucho de mí.
¿Y la que más le piropean?
Las piernas, por largas; a veces la boca.
¿Cómo le fue en Bolivia?
Me encantó, viajé primero con mi grupo de teatro y después me quedé sola un rato. Los paisajes son del otro mundo.
¿Cómo se preparó para personificar a la Perrys en ‘El Capo’?
Físicamente busqué más fuerza y agilidad. Y en lo interior, no es fácil asumir el personaje para entender eso de que se gana la vida matando personas. Se la gana con el índice, como molesto yo. Hay que trabajar mucho no para juzgarla, sino para entender las razones que la llevaron a eso. Leer del tema, hablar con gente. El manejo de armas también fue difícil, en mi vida había cogido una real. Es una adrenalina muy fuerte.
¿En qué se parece usted a ella?
Somos polos opuestos en muchas cosas. De pronto un poco en el look. La cosita medio rockerita que tiene me gusta.
¿Cómo le ha ido con el tema de la bisexualidad?
Bien. Hay que entender que es sólo una opción diferente que alguien decide tener en la vida. Todos tenemos por dentro partes masculinas y femeninas.
¿Ese tema aún es tabú en el país?
No. Tenemos que abrirnos y ser tolerantes frente a la diversidad sexual, de gustos y de pensamiento.
Su secreto para mantener la línea.
Mi problema es al contrario. A veces trato de comer cosas que me engorden para no estar tan delgada, pero es una cuestión más de salud que de estética.
¿Es muy apegada a la moda?
No estoy pendiente de cuál es la última tendencia, sino de lo que me guste a mí.
La mejor pinta para salir de rumba.
Con lo que me sienta bien esa noche y depende del estado de ánimo.
¿Para qué es arriesgada?
Para hacer cosas que quiero aún cuando estoy sola. Si quiero viajar y estoy sola y no tengo compañía pues me voy sola.
¿Cuál es su adicción?
Los chocolates.
¿A qué le teme?
A sentir hambre. Soy vegetariana y me da miedo no hallar ese tipo de comida.
¿Por qué se volvió vegetariana?
Por una cuestión de no violencia, de no causarle daño a ninguna criatura del universo. Segundo, por ecología, porque estamos acabando con todo. Y tercero por salud: el consumo de proteína animal causa problemas de salud a largo plazo.
Su prenda de vestir favorita.
Los zapatos.
¿Cuál es su especialidad en la cocina?
La quinua de mil maneras, con vegetales, al pesto, en la sopa. Es un alimento con muchos nutrientes.
Su mejor amigo.
Un amigo de hace muchos años que es como mi hermanito acá, así no nos veamos o no nos hablemos todos los días sé que está ahí para las que sea.
Un pecado.
La golosería, me encantan los helados, los chocolates.
¿De dónde le salió la vena artística?
No sé. En mi familia fui la única que cogí por este camino.
Lo que más le gusta de su profesión.
El cambiar todo el tiempo. Hoy puedo ser una matona; mañana, ama de casa; pasado mañana, una loca.
¿Prefiere el papel de villana o de buena?
Los dos, pero que sea un papel contundente bien escrito y con una buena carga de elementos para uno trabajar.
¿Qué le falta a la actuación en el país?
Que busquen actores con formación, no con la figurita del momento porque esta linda, muy bella o porque está muy papasito. Acá hay muy buenas escuelas para formarse y hay mucho talento.
Lo que más baila.
Lo que me pongan, desde que este buena la música.
¿Canta en la ducha?
Sí, por las mañanas mantra y de resto dependiendo la canción que tenga pegada ese día.
Un milagro.
La vida.
Una clave para llegar al éxito.
Seguir lo que diga el corazón, hacer lo que le gusta, lo que quiere y lo que piensa que debe hacer.
¿Cuándo miente?
Cuando tengo susto, pero después me arrepiento y termino diciendo la verdad. A veces es mejor decir mentiritas piadosas que enredar más las cosas.
¿Qué le falta hacer en la vida?
Muchas cosas, viajar, ir a tantos lugares, aprender cosas, ver películas, en fin.
¿Cuándo le provoca llorar?
Cuando me siento con impotencia de para solucionar cosas que pasan.
¿Qué ha hecho por amor?
Dejar de hacer cosas que realmente me gustan, dejar de viajar, de conocer otras personas por estar con alguien.
¿A quién admira?
Al tipo de personas que son capaces de salir a defender cosas, personas y causas por el bien de otros.
¿Y a quién no soporta?
A algunos personajes de la clase política que tienen doble moral y dobles principios, que piensan más en su bien personal que en un bien común.
Su mayor virtud.
Ser vegetariana.