¿Ya pudo volver a comer su anhelada bandeja paisa?
Sí, con todos los fierros.
¿Qué le falta a Colombia?
Justicia social.
¿A qué sabe la libertad?
A mango.
Su mayor defecto.
Ser impulsivo.
Una pesadilla.
El secuestro de mi hijo Juan Carlos.
Un sueño recurrente.
Martica, la barquerita.
¿Qué talento le gustaría tener?
El de Bertolt Brecht y Pablo Neruda como poetas.
¿Qué le sobra a la humanidad?
La soberbia.
¿Y qué le falta?
Solidaridad.
¿Cuál es su postre preferido?
El arequipe.
¿Cuál es su posesión más preciada?
Compartir mi libertad con la familia.
¿Qué lo hace reír?
El humor negro de mis hijos, Juan Carlos y Mauricio.
Algo mágico.
El alumbrado navideño y los pesebres.
¿Cuál es el sitio que por su belleza lo ha dejado atónito?
Chipre, un mirador en Manizales.
Su ídolo futbolístico de la infancia.
Willington Ortiz.
Un proyecto para el 2009.
Publicar un libro de poemas.
¿Dónde queda el paraíso?
En mi casa.
¿Qué le gustaría aprender?
A manejar el celular y la internet.
Un amigo.
Orlando Sierra, el periodista, a quien lloré mucho cuando lo asesinaron.
¿Cuántas horas duerme?
Ocho y muy bien.
Un capricho.
Comer mecato.
¿Qué le quita el sueño?
Nada.
¿Qué quería ser cuando niño?
Futbolista profesional.
Un deseo no cumplido.
La libertad de los otros secuestrados.
Su mayor anhelo.
Tener viva a mi mamá.
¿Qué viaje desea hacer?
Cumplir las promesas al combo que me salvó la vida: a la Virgen de Guadalupe, Juan Pablo II y la madre Teresa de Calcuta.
Un lugar para pasar un rato feliz.
El mar. No quiero ver más árboles ni caminar.
¿A quién le reza?
Al combo que me salvó.
¿Qué guarda en su mesa de noche?
Libros.
¿Cómo se desestresa?
Oyendo poesía en la voz de los poetas.
¿A quién le cantaría la tabla?
A las Farc.
¿Escribirá un libro sobre su secuestro?
No está dentro de mis planes.
Un libro inolvidable.
Dos: Memorias de Adriano y Cien años de soledad.
Un personaje público que no soporta.
Los que salen en los realities.
Su especialidad en la cocina.
Se me quema hasta el tinto.
Un maestro.
Estanislao Zuleta y Héctor Abad Gómez.
¿Con qué personaje de la literatura se identifica?
Miguel Hernández.
¿Dónde está Dios?
En mí. Él me salvó.
¿De qué se arrepiente?
De no haberle dedicado más tiempo a mi familia antes del secuestro.
¿Qué le cuesta trabajo?
Atravesar las calles en los semáforos.
Una canción.
Dios te salve, m'hijo, un tango de Agustín Magaldi que siempre me hace llorar.
¿Para qué sirve la política?
Para que me secuestraran.