Además del resultado en las encuestas y del fenómeno virtual, los verdes sorprendieron llenando plazas en Montería, Barranquilla y Santa Marta. Lucho Garzón, como responsable político de la campaña. Enrique Peñalosa, como coordinador programático y financiero.
Luis Eduardo Garzón
“Proponemos un frente ciudadano”
Cecilia Orozco Tascón.- ¿Qué es lo más grato de este experimento político dirigido por ocho manos?
Luis Eduardo Garzón.- Haber encontrado a tres amigos que no le roban la cartera a nadie. Y eso, que ahora les parece tan poco a algunos, es un enorme valor agregado en la forma de ejercer la política en Colombia.
C.O.T.- ¿Qué extraña usted de su antigua organización política, el Polo?
L.E.G.- Siempre he dicho que cuando uno se separa de su pareja, no debe mirar hacia atrás. Eso no me impide decir que en mi camiseta verde llevo un pequeño espacio del lado del corazón, pintado de amarillo.
C.O.T.- Antes de retirarse del Polo usted estaba cerca de Gustavo Petro. ¿Le da nostalgia no votar por él?
L.E.G.- No, porque a Petro lo petrificaron y quedó como rehén. Más bien creería que él tiene nostalgia de no hacer parte de los verdes. Todas sus declaraciones así lo indican. Todas mis declaraciones demuestran que soy feliz aquí donde estoy.
C.O.T.- En el Polo piensan que Mockus es un personaje autoritario y que el Partido Verde es de derecha. ¿En cuál segmento del espectro ideológico se sienten ustedes?
L.E.G.- Mockus y el Partido Verde representan lo que más les interesa a los colombianos hoy, según están demostrando las encuestas: trabajo en equipo, decencia, no transacción con ciertos métodos, coherencia y legalidad democrática. Eso significa que la prosperidad no se puede lograr a cualquier costo. No nos interesa que a este comportamiento político se le califique como autoritario, de derecha o de izquierda.
C.O.T.- Los uribistas también los atacan. El Presidente dijo que para continuar la seguridad democrática no era suficiente “un esfuercito de caballo discapacitado”. Esa frase se oyó como un ataque a Mockus y la Casa de Nariño aclaró que no se refería a él. ¿Cree que fue una mala interpretación?
L.E.G.- Como esa frase no la hizo el Presidente en Burundi ni en París, sino en el contexto de una campaña electoral de Colombia, me hace pensar que tienen razón los que dicen que a quien le tiembla el pulso es a otro.
C.O.T.- Nadie duda del éxito en las redes virtuales de la campaña del Partido Verde y en las encuestas, ¿pero ese éxito se ratificará en la vida real?
L.E.G.- Examine, por favor, los videos de la semana pasada: llenamos las plazas de Barranquilla, Montería y Santa Marta y eso no es cualquier cosa, porque fueron manifestaciones espontáneas de la gente, sin tamales ni trasteo en buses. Es una movilización social muy distinta a las tradicionales.
C.O.T.- A ustedes también los acusan de no tener ninguna ideología.
L.E.G.- Lo que sucede es que el debate ideológico ha sido un pretexto que les sirve a quienes quieren esconder los defectos propios. En últimas, lo que le preocupa a la gente de hoy es que la lucha por sostener la democracia no puede hacerse a cualquier precio. Tampoco está de acuerdo en que por no cederles espacio a los ilegales, se usen métodos igualmente ilegales. El presidente Uribe cometió un error: dividió a los colombianos que respetan la legalidad. Nosotros queremos unificar la legalidad contra la ilegalidad.
C.O.T.- ¿El repentino fenómeno verde es urbano, de sectores estudiantiles y de clases altas como parecen indicarlo las encuestas?
L.E.G.- Aprovecho su pregunta para decirle que vienen haciéndoles terrorismo a los estratos uno y dos con que vamos a acabar con Familias en Acción, el Sena y Bienestar Familiar. Pero cuando en nuestras giras llegamos a los barrios populares, se demuelen las prevenciones. Desde la dirección del Sena se han dedicado, por motivos electorales, no sólo a promover aspiraciones personales, sino también a difundir versiones falsas. En nuestro proyecto se prevé el fortalecimiento de esas entidades y de los programas sociales. Pero lo haremos institucionalmente, no desde el ángulo del caudillismo.
C.O.T.- Entonces para usted la discusión entre Sanín y Santos por el director del Sena tiene más fondo de lo que se ha creído.
L.E.G.- Sí. Al director del Sena le reconocemos virtudes gerenciales, pero lo que él está haciendo en materia política es una muestra de lo que sucede con muchos: actúan como aspiradoras para mantener sus votos o para ganarse los de otros partidos.
C.O.T.- ¿Hay campaña negra en contra del Partido Verde?
L.E.G.- A nosotros nos importa nuestra campaña de color verde. La oscura se la dejamos a los demás.
C.O.T.- ¿El mensaje de Mockus es comprensible para la población rural?
L.E.G.- Nada más coherente frente a un campesino que honra su palabra en los negocios, que el mensaje de legalidad de Mockus. Nada más importante para un campesino que ha sufrido la violencia, que la insistencia de Mockus en el carácter sagrado de la vida. Nada que le convenga más a la población rural, que el uso escrupuloso de los recursos públicos para que el dinero llegue al campo.
C.O.T.- ¿Qué los diferencia a ustedes de Juan Manuel Santos?
L.E.G.- Todo. El candidato oficial propone un frente nacional modelo 2010. Nosotros, un frente ciudadano para el futuro. En la campaña oficial recogen al geriátrico político; en la nuestra, a la población joven y a la adulta mayor no politiquera. Allá andan recogiendo las antiguas clientelas; acá, a los colombianos que votarán por primera vez. Como si fuera poco, nos diferenciamos en los métodos y en el fondo.
C.O.T.- ¿A qué se debe que Santos, que es un representante típico de la clase alta, cuente con mucha intención de voto en las clases bajas y que Mockus esté allí desaparecido?
L.E.G.- A que en el actual gobierno la política social y sus programas no constituyen derechos ciudadanos, sino favores oficiales. Y así se lo hacen creer a la gente. Cuando los gobernantes hacen filantropía con los recursos públicos, no hay beneficio social real, sino un beneficio político personal.
Garzón: “He recordado mi época de agitador”
C.O.T.- ¿Cuál es su papel en la campaña?
L.E.G.- En esta campaña soy utilero o telonero. He recordado mi época de agitador en los actos públicos; estoy en los puestos de ‘crisis’; establezco las relaciones políticas con quienes quieren acercarse a la campaña. Y “mamo gallo” en los momentos de tensión.
C.O.T.- ¿Cómo se llama ese cargo tan entretenido?
L.E.G.- Responsable político de la campaña.
C.O.T.- ¿A cuál puesto aspiraría usted en un eventual gobierno de Mockus?
L.E.G.- No estoy aquí para que nos repartan la ‘marrana’. Sólo me interesa empujar la política social que se resume en Colombia sin hambre. Aclaro que no necesito un ministerio para lograrlo. Se equivocan quienes creen que estamos pensando en burocracia.
C.O.T.- ¿Cómo se entienden Mockus, Fajardo, Peñalosa y usted?
L.E.G.- Mockus es un hombre obsesivo con la vida y los recursos públicos como objetos sagrados. Fajardo es persistente en su proyecto por la educación. Peñalosa le da frescura a la campaña con sus programas posmodernos. Y yo soy un convencido de la política social. Con una agenda así, todo lo demás es fácil.
Enrique Peñalosa
“La gente puede ganarle al establecimiento político”
Cecilia Orozco Tascón.- ¿Cree que en los 34 días que restan para el día de las elecciones seguirán creciendo o llegarán al punto de estancamiento?
Enrique Peñalosa Londoño.- No soy adivino, pero el entusiasmo y el apoyo que se sienten son extraordinarios. Entre quienes apoyan el proyecto verde y a Antanas Mockus hay pasión, mística y una convicción de que la gente puede ganarle al establecimiento político. Eso motiva enormemente a los ciudadanos.
C.O.T.- ¿A qué le atribuye el entusiasmo por ustedes?
E.P.L.- No lo termino de entender. Creo que se debe a que actuamos distinto: competimos en una consulta sin agredirnos; hicimos campaña juntos; compartimos el mismo presupuesto, hablamos bien el uno del otro y pensamos más en el proyecto que en los egos. Segundo, aún desde antes de que nos uniéramos, los cuatro tuvimos una conducta diferente a la de la política tradicional: jamás repartimos licuadoras ni lechona y ante todo, hemos respetado la inteligencia de los ciudadanos.
C.O.T.- No me parece suficiente para explicar su curva de crecimiento.
E.P.L.- Creo que también hay una sensación de haber descubierto que es posible una opción distinta y prometedora, que ilusiona. También es cierto que, al margen de las cualidades de Juan Manuel Santos, electoralmente una cosa es Uribe y otra él. Y además, no obstante lo logrado por Uribe, se necesita una visión de sociedad más allá de derrotar a la guerrilla y de tener crecimiento económico.
C.O.T.- Precisamente Santos dijo con algo de sorna que no se imagina cómo sería un gobierno de Mockus. ¿Qué opina de esa frase?
E.P.L.- Que eso es lo fascinante. No es obvio lo que será un gobierno de Mockus. Habrá una relación distinta con el Congreso; se les dará una enorme prioridad a los temas de equidad, educación y cultura, entendiendo ésta no sólo en términos estrictos sino como una manera de vivir más civilizada. Y claro, el arte también será muy importante: respeto y estimo al presidente Uribe, pero me impresionó cuando en alguna ocasión se publicó que él no había ido a cine en los últimos 20 años. Yo sí espero que Antanas Mockus y Sergio Fajardo vayan a cine, se conmuevan y se inspiren.
C.O.T.- ¿Es cierto que ustedes son uribistas solapados?
E.P.L.- Lucho dice que somos “posuribistas”. Antanas subraya que hemos demostrado que somos buenos para “construir sobre lo construido”. Pero por supuesto, tenemos un proyecto distinto que le da toda la importancia a la igualdad, a la seguridad urbana, al fortalecimiento de las instituciones y al cambio en los comportamientos ciudadanos para alcanzar una mejor manera de vivir.
C.O.T.- Sus críticos dicen que ustedes son sólo un fenómeno mediático y que no tienen programa ni experiencia para manejar el país.
E.P.L.- Somos tan distintos de la política tradicional que a veces parece que no tuviéramos experiencia. Pero tenemos estructura intelectual e ideológica y hemos hecho política por décadas: hemos perdido, hemos ganado y cada uno de nosotros ha obtenido buenas votaciones. Hemos gobernado bien y humildemente podemos decir que nos llaman de muchas partes del mundo a consultarnos para aprender de nuestras experiencias.
C.O.T.- ¿Cómo van a responder los ataques a Mockus desde casi todas las campañas?
E.P.L.- Poniendo la otra mejilla.
C.O.T.- Con seguridad volverán a enrostrarles su presunta falta de firmeza ante los problemas de seguridad. ¿Enfrentarían una crisis en esa área con mimos y girasoles, como afirma Arias?
E.P.L.- Cuando hemos sido gobierno, Mockus y cada uno de nosotros tres hemos actuado con firmeza para hacer cumplir la ley, pero sin estridencias machistas. Me identifico con aquello de la “fuerza tranquila” de la que habló Mitterrand. Además, creemos que una mayor igualdad le da legitimidad a la organización social, lo que contribuye a que los ciudadanos cumplan la ley y a que apoyen al Estado en la lucha contra los delincuentes.
C.O.T.- ¿Cuál sería la principal bandera de un gobierno verde?
E.P.L.- La educación en el sentido más amplio de la palabra: desde darle una inmensa prioridad a la atención de los niños menores de 5 años, pasando por la educación formal, los colegios de alta calidad, la búsqueda de más horas de estudio, hasta el fortalecimiento de las universidades y de la investigación; y por supuesto, cambios culturales que impliquen respeto absoluto por el Estado de Derecho: lograr que los ciudadanos cumplan las normas, condenen socialmente la ilegalidad e impulsen la construcción de valores y una austeridad conspicua que desprecie el narco-materialismo primario.
C.O.T.- Si Mockus fuera presidente y se dijera que Sergio Fajardo sería, además de vicepresidente, el ministro de Educación, que Lucho Garzón sería el ministro del Interior y que usted sería el ministro de Relaciones Exteriores o el ministro de Transporte y Obras Públicas, ¿le sonaría?
E.P.L.- Me parece que Lucho sería un excelente ministro del Interior y que Sergio sería excelente ministro de Educación, pero creo que en Colombia hay muchos que podrían ser excelentes ministros. Pero este proyecto necesita vincular y aprovechar mucha gente joven y nueva, y no instituir un pequeño grupo en el poder.
C.O.T.- Usted ha sido del Partido Liberal, ¿ve posible una alianza con los liberales?
E.P.L.- No veo alianzas de tipo tradicional. Todos apreciamos mucho a Rafael Pardo y yo en particular tengo buenos amigos liberales y me identifico con buena parte de la ideología liberal. Seguramente muchos de ellos llegarán a apoyar la candidatura Mockus. He hablado con varios, pero no veo un apoyo oficial de ese partido.
Peñalosa: “Soy cargaladrillos”
C.O.T.- ¿Qué hace usted en la campaña?
E.P.L.- Soy cargaladrillos; acompaño unas veces al candidato y otras, salgo de gira a ciudades pequeñas donde él no alcanzará a ir, para motivar a las personas que nos quieren acompañar; hago recomendaciones programáticas y también participo en un comité financiero.
C.O.T.- ¿A cuál puesto aspiraría usted si Mockus llega a la Presidencia?
E.P.L.- Hay miles de colombianos de todas las regiones calificados para ser excelentes ministros y funcionarios de alto nivel. No estoy pensando en ningún puesto para mí. Pero en cambio sí me interesan muchos temas en los que quisiera incidir porque hago política para impulsar una visión de país. Me parece crucial una reforma urbana; me interesa incidir en la estructuración de una estrategia industrial y agrícola. Me apasionan el tema de los niños y actividades para jóvenes en entornos difíciles, y el bilingüismo desde las edades más tempranas.
C.O.T.- ¿Cómo se han integrado los cuatro equipos?
E.P.L.- Asombrosamente bien. Conformamos un solo equipo y también hemos llegado a ser un grupo de amigos. Realmente estamos disfrutando la campaña.