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El formato Project Runway ya se ha producido en más de 11 países. Este año es la primera versión que se hace en Latinoamérica, donde se pretende buscar talento joven en el mundo de la moda y darle una ventana para que se conozca en el mundo. Los concursantes deben pasar una prueba en cada episodio y con el tiempo se va depurando el grupo hasta que quede el mejor. Tres colombianos han formado parte de los seleccionados y como jurado la cuota nacional la cumplió el diseñador Hernán Zajar.
La presentadora y jurado permanente del programa es la mexicana Rebecca de Alba, quien lleva varios años en el medio de la conducción. Aunque las comparaciones de sus presentadoras, como las supermodelos Heidi Klum en la versión americana, Liz Hurley en la versión británica, o Iman en la canadiense, puedan ser inevitables, De Alba confiesa que todas esas mujeres la inspiran en general por triunfadoras y trabajadoras, pero que trató de alejarse de la forma en que conducían el programa. “Tenemos una forma de expresarnos muy diferente que parte de la cultura de cada una. No quería dejarme llevar por sus gestos ni por sus intenciones, sino dejarme llevar por mi forma de ser y apegarme a un guión que no permitía improvisaciones”.
Rebecca de Alba aceptó el desafió de participar en el programa porque implicaba hacer un proyecto muy diferente a lo que estaba acostumbrada. No se trataba de un reality con amarillismo y escándalos, sino de uno que habla de talento y creatividad. La labor de presentación la tenía clarísima, pero le costó no poder improvisar porque es experta en las emisiones directas. En realidad, fue su tarea como jurado la que le trajo el mayor reto. “No soy una persona a la que le guste criticar el trabajo de los otros, pero fui encontrando el tono y la manera, nunca ofensiva, pero siempre directa de decir las cosas”.
Esta mujer, considerada un ícono de elegancia en México, sostiene que vive la moda como una manera de expresión. No es una víctima de las tendencias ni de las marcas porque las vive de una manera más personal. Si se levanta melancólica adoptará un look relajado, estilo Hippie chic, y si se levanta con mucha energía le pondrá color al atuendo. En todo caso, sus objetos de deseo son los zapatos y los bolsos.