Erase una vez una banda de rock. La mejor de todos los tiempos, dicen algunos. Aquel que acompañaba con sus baquetas los acordes de John Lennon, Paul McCartney y George Harrison ha dejado de ser un chiquillo sin dejar de ser un "beatle". Setenta años de música que continúan haciendo temblar los escenarios con una energía que poco tiene que envidiar a la de su satánico rival. Ringo Starr celebra su cumpleaños haciendo lo que mejor sabe: tocar.
Con su barba, sus pendientes y sus gafas oscuras, cualquiera diría que se niega a envejecer. Pero lejos de aferrarse al ayer, Ringo ha sabido labrarse una fructífera carrera en solitario. Cuarenta años después de que el sueño de los Beatles se desvaneciera, el antiguo baterista del cuarteto recorre Estados Unidos de escenario en escenario con su All Starr Band y las canciones de su último trabajo ‘Y not'.
Pero mirar hacia delante no implica olvidarse de los suyos. En este nuevo disco, Ringo canta a la amistad acompañado de amigos como Paul Mc Cartney, que colabora en el buque insignia del álbum ‘Peace Dream'.
La paz está presente en esta canción como tributo a John Lennon, que hizo de ella su bandera. No es el único tema para el recuerdo, ‘The other side of Liverpool' rememora la dura infancia de Ringo en la ciudad del Mersey.
Con las ideas claras
Richard Starkey nació en Liverpool el 7 de julio de 1940 y siempre tuvo claro lo que haría. "Cuando tenía 13 años, sólo quería ser batería", cuenta el músico. Parece que lo consiguió.
Anduvo vagando de una banda a otra hasta que en 1959 entró a formar parte de ‘Rory Storm and the Hurricanes', donde empezó a ganar fama y adoptó el nombre de Ringo Starr.
La casualidad quiso que, mientras estaba de gira con su grupo por tierras germanas, conociera a cuatro melenudos que se hacían llamar "The Beatles". En 1962 sustituyó al batería Pete Best para entrar en los anales de la música de la mano de John, George y Paul.
No fue uno de los compositores más prolíficos de la banda, aunque de su puño salieron canciones como ‘Don't pass me by' y ‘Octopus's garden'. Pero nada es para siempre. En 1970, "The Beatles" se separaban definitivamente. ‘Abbey Road' fue el último disco de los de Liverpool como conjunto y ‘Sentimental Journey' el primero de Ringo como solista. A este trabajo le siguieron otros catorce, entre ellos "Ringo", que obtuvo un gran éxito.
Profeta en su tierra
Se exilió voluntariamente en Montecarlo durante seis años y no regresó a Inglaterra hasta que en 1981 el gobierno británico rebajó el impuesto sobre la renta. En la actualidad vive en Beverly Hills, como la estrella que es. Pero nunca ha dejado de ser profeta en su tierra.
En 2008 volvió su ciudad natal acompañado por Paul Mc Cartney para dar un concierto con motivo de la capitalidad europea de Liverpool. Un lugar que desde entonces es, más que nunca, la ciudad de los Beatles. Rincones como The Cavern, The Beatle Story o Penny Lane se han convertido en santuarios de peregrinación para "beatlesmaníacos" de todos los países.
Starr en el firmamento de Hollywood
Ringo ha metido la nariz en el universo del celuloide, donde ha sido actor, director y productor. La pequeña pantalla también le hizo un hueco. En 1978 protagonizó una serie titulada con su nombre y unos años más tardes apareció, junto a su actual esposa -la actriz Bárbara Bach-, en ‘Princess Dasy'.
Toda una ‘celebrity' con buena estrella, que hace unos meses quedó plasmada en el mítico Paseo de la Fama de Hollywood. Pero no es oro todo lo que reluce. El mundillo de la farándula tiene un lado bueno y otro menos amable. Parece que la etílica sustancia le ha jugado a Ringo alguna mala pasada. Sin embargo, eso quedó atrás hace años y pertenece a la lista de cosas a olvidar.
Lo que Ringo no ha olvidado es el espíritu ‘flower-power' que reinaba en sus años de juventud y, desde su web, pide "paz y amor" como regalo de cumpleaños. El Museo Metropolitano de Nueva York festejará esta efeméride exponiendo el tambor chapado en oro que una famosa casa de instrumentos creó para el antiguo batería de los Beatles y le entregó durante la primera gira estadounidense de la banda, allá por 1964.
Aunque ya no es el jovencito que actuaba en el Cavern, los setenta años que guarda en su mochila no pesan demasiado. Ringo las celebrará con un concierto en el Radio City Music Hall de Nueva York el mismo día de su cumpleaños. Todavía tiene mucho que ofrecer. Es cierto que los viejos roqueros nunca mueren, pero cumplen años como todo el mundo.