Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

Roman Polanski, una vida de película

El director de cine espera la orden de extradición hacia Estados Unidos.

Ana María Durán, París

09 de octubre de 2009 - 09:38 p. m.
PUBLICIDAD

Estrenando nueva casa en 10050 Cielo Drive, en el barrio de Bel-Air, cerca de Beverly Hills, el 9 de agosto de 1969 Sharon Tate, actriz americana y segunda esposa de Roman Polanski, se encontraba cenando con unos amigos cuando, de repente, tres miembros de “La Familia”, comunidad sanguinaria dirigida por Charles Manson, entraron a la mansión y asesinaron despiadadamente a cada uno de los invitados, incluida Tate, con ocho meses de embarazo. Esta tragedia fue quizás uno de los momentos más dolorosos para el director, productor y actor franco-polaco quien, a su devuelta a Los Ángeles, se deshizo de todo lo que algún día había pertenecido a su vida con la actriz.

A mediados de los años 60 y 70, Polanski se consagró como un destacado director en el mundo con películas como El bebé de Rosemary (1968), Chinatown (1974) y Tess (1979). Aunque su fama, prestigio y reconocimiento mundial crecían, su vida personal siempre dio de que hablar. Nuevamente, el 10 de marzo de 1977 en una supuesta sesión fotográfica para la revista francesa Vogue en casa de Jack Nicholson, Polanski, de 43 años de edad, obligó a Samantha Geimer, de tan sólo 13, a tomarse varias copas de champaña que mezcló con un sedante y abusó sexualmente de ella. Denuncia, arresto, y luego prisión. En 1° de febrero de 1978 Polanski cumplió 42 días en la Chino State Prison en California; a su salida huyó hacia Inglaterra, para luego instalarse en Francia.

Hoy, cuando se cumplen 32 años de este episodio y cuatro décadas del terrible asesinato de su esposa, Polanski revive sus pesadillas. Pues en busca de un reconocimiento cinematográfico en el festival de Zúrich terminó siendo detenido por una orden de arresto proferida hace 30 años.

Una buena parte de las más reconocidas celebridades e instituciones cinematográficas alrededor del mundo se ha unido por la causa de liberar a Roman Polanski, argumentado como “inadmisible que una manifestación cultural internacional, rindiendo homenaje a uno de los más grandes cineastas contemporáneos, se haya transformado en una  trampa policíaca”.

Read more!

Pero para muchos otros, este segundo arresto es simplemente el show mediático perfecto. “La indignación manifestada por el arresto de Roman Polanski en Polonia, país de origen del cineasta y en Francia, su país de adopción, me parece desfasada y exagerada”, aseguró el periodista Yves Théard en el diario francés Le Figaro.

Asimismo, resulta paradójico que sea la propia víctima quien desde hace varios años haya perdonado a Polanski y quien asegure que quienes realmente han arruinado su vida han sido los medios de comunicación. Casada y con tres hijos, Samantha Geimer vive hoy tranquila en Hawái. “Lo que pasó esa noche es difícil de creer, pero no se parece a nada en comparación a lo que me sucedió el año siguiente. Es claro que él hizo algo malo, pero fueron los medios los que realmente destruyeron mi vida”, aseguró Geimer en la revista People en 1997.

Otra de las mujeres que durante estos años le ha salvado el pellejo a Polanski fue Marina Zenovich, quien en 2008 presentó Polanski: Wanted and Desired, un documental con archivos reales y testimonios que hasta hoy han dado de que hablar. Su trabajo muestra, entre otras cosas, cómo el juez Laurence J. Rittenband, quien en ese entonces era uno de los jueces más respetados de la Corte Superior de Los Ángeles, “estaba más preocupado por su propio protagonismo que por hacer justicia”.

Read more!

Nueva obsesión francesa

Alexandre Tylski, autor del libro Roman Polanski, una firma cinematográfica, (2008) aseguró hace algunos días en el diario francés Le Monde que este nuevo arresto  es una “ obstinación kafkiana”: “Polanski reconoció los hechos, aceptó los días en prisión y pagó una multa de 31 años de exilio y de humillaciones públicas y mediáticas, una sentencia mucho más larga de lo que estaba previsto. ¿Qué otra cosa hace falta?”.

No ad for you

Según el ministro francés de Cultura y de Comunicación, desde que se supo la noticia, Nicolás Sarkozy ha seguido muy de cerca el tema. “Sabemos las condiciones en las que sucedió el hecho y de la misma manera en que existe una América generosa y que amamos, existe también una América que nos da miedo y es esta América la que nos acaba de mostrar su cara”, aseguró Mitterrand en entrevista en Europe 1.

No obstante, el reciente escándalo en el que se encuentra el ministro francés tras las acusaciones de pederastia que le ha hecho la oposición (por los contenidos de su libro La mala vida, 2005) han bajado el perfil de su agresiva defensa pública a Polanski, reduciéndola al silencio.

Hoy, Emmanuelle Seigner, esposa actual de Polanski y estrella de rock francesa, se verá obligada a dejar los escenarios del underground parisino para luchar junto con Woody Allen, Martin Scorsese, David Lynch, Wong Kar Wai y Mónica Bellucci para exigir la “liberación inmediata” del director. Seguramente, por su propia experiencia, muy pronto también el presidente Nicolás Sarkozy se unirá de manera diplomática a esta causa, conociendo la manera como se ha involucrado en las liberaciones de ciudadanos franceses en el mundo.

No ad for you

Por Ana María Durán, París

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.