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Aunque una de sus más conocidas canciones es Dueño de nada, José Luis Rodríguez, El Puma, tiene en su haber más de cuarenta trabajos discográficos, muchos de ellos con disco de oro incluido.
Figuró con Los Zeppis y estuvo en la nómina de la orquesta Billos Caracas Boys. Hoy su nombre está ligado a la balada.
¿Por qué le rinde homenaje a Sandro en su disco ‘Mi amigo El Puma’?
Todos los artistas de mi época somos admiradores de Sandro. Él, de una manera u otra, nos tocó con sus canciones y con su estilo. Cuando Sandro viajaba a otros países era una especie de volcán en erupción y es un cantautor de mucho arraigo popular. Rosa, Rosa, Penumbras y demás éxitos son ya canciones del mundo.
Pero Sandro no sólo influyó a los músicos dedicados a la balada, sino también a los rockeros.
Él es un fenómeno similar al de Maradona en el fútbol… son ídolos y personalidades que se respetan mucho. Ellos están clavados en el corazón de los argentinos y también en el alma de los que no nacimos en ese país. Sandro es muy versátil, es autor, cantante, director de cine… es un artista en toda la extensión de la palabra.
Y, además, es amigo personal de ‘El Puma’... ¿qué le ha aprendido a Sandro?
Los estilos nuestros tienen mucho que ver. Somos románticos y rítmicos, por eso no se me hizo difícil hacer los temas de Sandro en este disco.
¿Cuál cree que es la figura que más le ha hecho falta a la balada?
Del canto romántico creo que del que más se ha notado su ausencia es Nino Bravo. Él era un artista fuera de serie que tenía un registro vocal excepcional y con unos matices impresionantes. Sin embargo, Dios sabe por qué se van unos antes que otros, pero el asunto es transitar, no quedarse con nada, porque aquí estamos de paso.
Usted cantaba boleros y después se inclinó por la balada... ¿cuál es la frontera entre dos géneros?
Veo un límite muy delgado. La balada se puede danzar, al igual que el bolero. Es que el amor nunca deja de serlo y en eso se basa tanto la balada como el bolero.
¿Cómo recuerda la época en la que hacía parte de la Billos Caracas Boys?
Estuve en la orquesta cinco años y participé en más de 400 fiestas, lo que quiere decir que he visto a muchas personas bailando frente a mí. Recuerdo que con los boleros que cantaba mucha gente se acercaba, se hablaba y entablaba relaciones. Eso era maravilloso.
Su público entiende que hay nuevos temas o siempre pide lo mismo.
Ni Julio Iglesias ni Roberto Carlos ni yo tenemos chance de posicionar nuevos números. El público quiere escuchar la canción con la que se enamoró, peleó o se reconcilió.
¿La supuesta rivalidad suya con Julio Iglesias forma parte de la ficción?
Siempre fue un invento. Pienso que Julio es el más grande exponente de la balada. Está por encima del bien y del mal.
¿Cuál es la actualidad de ‘El Puma’?
Me la paso viajando y compartiendo con la gente. Ahora estoy radicado en Estados Unidos, pero visito mucho Venezuela. Estoy dedicado a todo lo relacionado con el espectáculo. Me gusta hacer comerciales, hacer música y actuar.
¿Qué viene después de este disco?
Por ahora estamos concentrados en este disco y cada cosa trae su afán.