¿Cómo garantizar la participación de la mujer en la política cuando su poca presencia en el Senado es muestra de la inequidad?
Por supuesto que persiste en el país. Todavía hay una mentalidad machista, aunque esto ha ido cambiando con la Ley de Cuotas en corporaciones públicas, que impulsa la participación en la política y, por ende, motiva a los electores a creer que la mujer sí puede.
¿Qué la motivó a publicar ‘Mujer y poder’?
Tras la realización del foro internacional “Mujer y poder”, en 2007, quedé marcada por las experiencias de las mujeres de otros países que no eran muy lejanas a las de Colombia; entonces me nació la idea de recoger esas experiencias y presentarlas para que quienes no habían podido estar en el foro conocieran las similitudes.
¿Cómo eligió las historias publicadas?
Las ponencias fueron elegidas de manera que tuvieran un real impacto en nuestro país, para que el libro no se convirtiera en un resumen de conferencias, sino en un manual con aplicabilidad.
¿A qué asuntos de las mujeres debería prestarle más atención el Congreso?
La violencia contra las mujeres es un tema que ha cobrado relevancia por ser un problema grave de salud pública. Acabamos de presentar un proyecto de ley que establece la violencia contra la mujer como un delito no querellable, es decir, la víctima o cualquier persona que tiene conocimiento de la vulneración de derechos puede denunciar ante la autoridad competente.
¿En qué aspectos considera que la mujer colombiana aún flaquea en la defensa de sus derechos?
Seguimos teniendo miedo de denunciar cuando nuestros derechos son vulnerados, no sólo en casos de violencia, también cuando nos niegan un trabajo.
¿Cómo lee a la mujer colombiana en el contexto latinoamericano?
Vamos muy a la par, pero nos falta apoyo. En países como Chile, Brasil y Argentina ya les creen a las mujeres y aquí todos los días trabajamos para obtener esa confianza.
¿Cómo evalúa la pasada jornada electoral?
Los colombianos demostraron que están tomando conciencia sobre a quiénes eligen. Ganó el voto en blanco en una municipalidad, ese fue un mensaje para quienes no creen en la representatividad del voto en blanco.
¿Cómo recibe las críticas de los empleados del sector salud frente a la reforma de la Ley 100 que usted promovió?
Esas críticas no tienen asidero. Con la reforma a la salud el usuario se convirtió en el centro del sistema. Respecto a los empleados, genera mejores condiciones laborales. Logramos aumentar los recursos para los hospitales públicos. Creo que las críticas surgen de que aún falta por reglamentar buena parte de la ley.
¿Cómo convencer a los ciudadanos de que crean en un Senado al que se le ha vinculado con paramilitares?
Mostrando el trabajo que hacemos, las leyes sociales que aprobamos y el compromiso de los senadores con los electores. Frente a situaciones como las mencionadas, hemos tomado medidas correctivas para blindar los partidos. Hay que hacer que los ciudadanos detengan su mirada en los aspectos positivos más que en los negativos.
¿En dónde dejó la medicina?
Sigue conmigo, aunque no la ejerza. Siempre estoy actualizada sobre los avances médicos.
¿Cuál sería su diagnóstico de la democracia colombiana?
Nuestra democracia garantiza la participación y representación de cada uno de los colombianos en las instancias de poder.
¿En qué momento de su vida escogió la política?
Desde niña me ha gustado el trabajo por la comunidad y siempre vi la política como un medio para servir a los menos favorecidos. A los 15 años fundé la Casa de la Cultura en mi pueblo, Guacarí, y desde ese momento he dedicado mi vida a la política, fui concejal y alcaldesa de Guacarí, secretaria de Salud del Valle y congresista.
¿Tiene Colombia cómo salvarse del mal de la corrupción?
El Congreso expidió el Estatuto Anticorrupción para luchar contra ella. Su cumplimiento será la garantía de la erradicación de este mal.
¿Cómo evalúa la gestión del presidente Juan Manuel Santos?
Ha sido un gobierno caracterizado por la unidad, la inclusión, la participación, la seguridad y la inversión social... Lo que los colombianos pedían.
¿Qué música le gusta?
La colombiana, los boleros y bailo muy bien salsa.
¿Qué elementos básicos debería tener alguien que aspire a ser senador?
Ser un profesional comprometido con el bienestar y la calidad de vida de los colombianos.