19 Sep 2010 - 1:00 a. m.

“Si Antanas es nepotista, yo soy astronauta”

Así responde Lucho Garzón, director del Partido Verde, a las críticas que han surgido por una eventual candidatura de Adriana de Mockus a la Alcaldía de Bogotá, caso en el cual ella se opondría a la aspiración de Enrique Peñalosa.

El Espectador

Así responde Lucho Garzón, director del Partido Verde, a las críticas que han surgido por una eventual candidatura de Adriana de Mockus a la Alcaldía de Bogotá, caso en el cual ella se opondría a la aspiración de Enrique Peñalosa. Garzón también se refiere a la “fractura”entre los gobiernos de Santos y Uribe y a la división de  la unidad nacional por las elecciones de 2011.

Cecilia Orozco Tascón.- Los votantes verdes han preguntado qué le pasó a su partido después de la segunda vuelta presidencial. ¿Ustedes quedaron pasmados?

Luis Eduardo Garzón.- Si bien 3 millones 600 mil votos son un excelente resultado para un partido recién organizado, las expectativas, antes de la primera vuelta, eran muy superiores. Y eso golpea a cualquiera. Pero no nos quedamos quietos mucho tiempo. Primero reflexionamos sobre lo que pasó. Después tuvimos que dedicarnos a consolidar la relación con el grupo de Sergio Fajardo. Y ahora intentamos darle dinamismo a este movimiento para que se convierta en un partido sólido.

C.O.T.- ¿Es cierto que al otro día de las elecciones ustedes cogieron cada uno para su lado y se fueron de vacaciones, dejando a sus votantes al garete?

L.E.G.- Hubo un vacío momentáneo, pero fue relativo porque tuvimos iniciativa parlamentaria desde cuando empezó la legislatura. Además, cuando llega un nuevo jefe de Estado, todos esperan que el protagonismo esté centrado en él y en sus decisiones, tal como sucedió.

C.O.T.- Estaban desconcertados…

L.E.G.- Se puede decir que todo el país se desconcertó, no sólo nosotros, pero no por el Partido Verde, sino porque Santos ganó con la agenda de Uribe y sin embargo empezó a gobernar, de inmediato, con las propuestas de sus contendores: la nuestra, la de Vargas Lleras, la de Petro y la de Pardo. Cuando uno pierde se prepara para hacer oposición o para lo que anunció Antanas: “independencia deliberante”. Pero no estábamos preparados para un cambio tan rápido de Santos. Eso nos descolocó. Estamos en camino de organizarnos.

C.O.T.- ¿No hubo también una reactivación de sus pasiones individualistas?

L.E.G.- No. Antanas Mockus es un hombre muy generoso con los liderazgos de los demás. Enrique Peñalosa nunca negó su aspiración a la Alcaldía de Bogotá. Él fue un generoso segundo de Mockus junto conmigo, cuando estábamos en la campaña presidencial, y tampoco en esa etapa dejó de expresar su aspiración por la Alcaldía. Sergio ha sido tan claro como Peñalosa en que lo que quiere asumir por ahora es la responsabilidad de Compromiso Ciudadano y su integración al partido. Y yo he dicho, y lo sostengo, que un escenario electoral no me interesa.

C.O.T.- La sorprendente aspiración a la Alcaldía de Bogotá de Adriana de Mockus, en oposición a la candidatura de Peñalosa, ¿no será motivo de división?

L.E.G.- Hasta ahora no le he escuchado decir a Adriana que aspira a la Alcaldía de Bogotá. Y si lo decidiera, yo respetaría esa aspiración, tal como lo ha dicho el propio Peñalosa. En ese caso habría consulta interna. No veo por qué la candidatura de ella o de cualquier otro miembro del Partido Verde pueda crear dificultades si hay reglas de juego preestablecidas.

C.O.T.- El punto es que se trata de la esposa del ex candidato presidencial, cuya candidatura surge de la noche a la mañana y sin trabajo político propio. Queda tufillo de nepotismo. ¿Qué opina?

L.E.G.- Si Antanas es nepotista, yo soy astronauta. Estoy seguro de que Mockus no “pedalea” ni promueve la candidatura de Adriana. Ella toma sus propias decisiones.

C.O.T.- ¿Sergio Fajardo y su movimiento se unen al partido o no? ¿Por qué tanta dificultad?

L.E.G.- Sergio ha tomado muy en serio y con toda lealtad el ingreso de Compromiso Ciudadano al Partido Verde. Ellos tienen una gran organización nacional y eso le genera a él responsabilidades con su gente.

C.O.T.- ¿Se puede decir que Compromiso Ciudadano y el Partido Verde son uno solo?

L.E.G.- No haría esa afirmación al día de hoy, pero tengo la impresión de que estamos haciendo el curso prematrimonial. Sergio tiene unas observaciones que me parecen importantes en términos de la organización para 2011.

C.O.T.- ¿Es cierto que ustedes tres le hicieron un desaire a Fajardo cuando lo hicieron venir desde Medellín hace unas semanas porque él, primero, no los podía encontrar, y cuando finalmente se reunieron, en vez de invitación había toda clase de peleas y nudos sin desatar?

L.E.G.- Yo fui el “nudo” del que usted habla y ocurrió durante la reunión del 11 de agosto pasado. El debate no estuvo bien planteado de parte mía. Asumo la responsabilidad, pero no tenía nada que ver con Sergio: hubo una discusión sobre la composición de la dirección y yo me acaloré porque la idea original era que hubiera 11 miembros. Cuando se amplió a 17, no estuve de acuerdo. Fajardo llegó en el momento de mayor tensión. Oyó y después dijo que no venía por cupos ni por puestos de dirección, sino a discutir otros temas. Ahí fue cuando dijo que estábamos “biches”.

C.O.T.- ¿Cómo remediarán la bicefalia de la sufren, es decir, que ustedes cuatro son los “dueños” de los votos pero los representantes legales del partido original son unos políticos tradicionales que tienen la potestad de dar los avales para 2011?

L.E.G.- Hay unos estatutos que aprobamos y son los que se aplican. El representante legal, Carlos Ramón González, acepta, como lo tiene que hacer todo el antiguo partido Opción Centro, que nos regimos por las reglas de juego o por las decisiones de la dirección nacional. Hasta ahora no he visto que Carlos Ramón se oponga.

C.O.T.- En campaña presidencial ustedes se negaron a hacer coalición con otros partidos. ¿En esta ocasión tendrán la misma posición?

L.E.G.- Lo que nos deja como lección la campaña pasada es que fuimos muy sectarios. Donde no haya ola verde, miraremos si el Partido autoriza hacer alguna coalición. Esa es una experiencia que debemos mirar con atención, pero no con fines electorales, sino examinando  programas.

C.O.T.- ¿Cómo cree que será la composición política del país cuando estén cerca las elecciones regionales?

L.E.G.- Todos preguntan qué pasó con los verdes, pero no qué pasará con los demás. De aquí al próximo año habrá una fractura del uribismo. Quiero ver el pulso electoral entre Santos y Uribe, y la puja, entre ellos, por el control de la U. En cuanto al Polo Democrático, con todo respeto, es inevitable notar la gran tensión por la que está pasando. ¿Qué va a suceder con el Partido Liberal y con Cambio Radical? Nadie sabe, pero no veo al ex presidente Samper desprogramado ni a Germán Vargas quieto.

C.O.T.- El ex presidente Uribe y su grupo ya se están preparando para el próximo año. ¿Se sienten “novatos” frente a Uribe?

L.E.G.- Creo que no va a ser tan fácil que Uribe conserve su poder en 2011. Pienso que se van a presentar unos cambios y que habrá una mutación muy drástica en la política. Los temas ciudadanos, que no son los característicos de Uribe, van a estar en la agenda electoral. Y en ese escenario, Peñalosa, Mockus, Fajardo y yo somos fuertes.

C.O.T.- Bogotá es, claramente, la presa mayor que el uribismo buscará recuperar o ganar. ¿Cree que el candidato de Uribe en Bogotá será Francisco Santos?

L.E.G.- No lo dudo. Pero no tendrá que “recuperar” a Bogotá: la U cogobierna con la Anapo hace tres años. Hay un acuerdo entre Samuel Moreno y el ex presidente del Concejo Hipólito Moreno para manejar políticamente la ciudad.

C.O.T.- ¿Los acuerdos con el concejal Hipólito Moreno comprometen a la U?

L.E.G.- Moreno representa a la U en el Concejo de Bogotá. Y él ha hecho acuerdos con el gobierno distrital. En esa condición, la U ha coadministrado la ciudad. Por eso, precisamente, es que se menciona a Hipólito Moreno como uno de los candidatos del partido oficial a la Alcaldía de la ciudad. El otro es Francisco Santos, que apenas vea una encuesta que presuntamente lo favorece, va a decir que aunque no quería ser candidato, el pueblo lo ungió.

C.O.T.- En Medellín, el ex presidente Uribe estaría feliz de elegir al candidato de la U, que podría ser Luis Pérez, y de quitarle el mandato local al grupo de Sergio Fajardo. ¿Qué harán ustedes?

L.E.G.- A estas alturas, el ex presidente Uribe ya está pensando hasta en las elecciones de Curumaní, no lo dude. Medellín no va a ser la excepción. Pero como no me imagino a Santos de simple empleado de Uribe, quiero estar presente cuando se dé el pulso por el mando político entre ellos dos. Veremos cómo termina y quién gana.

C.O.T.- ¿Usted es de los que creen que hay guerra fría entre uribistas y santistas?

L.E.G.- Cuando uno ve la ofensiva de Benedetti, Roy Barreras y Juan Lozano contra Germán Vargas Lleras, no necesita ser politólogo para ver lo que está pasando. Proponer, casi, una moción de censura para un funcionario que no lleva sino un mes de trabajo en el Ministerio, es un acto de la oposición más recalcitrante. Es evidente que habrá discusiones de mucha mayor tensión sobre otros temas pendientes, por ejemplo, el de restitución de tierras.

C.O.T.- De pronto el santismo, como usted lo llama, se apoyará en el resto de la coalición, o sea, la de la unidad nacional…

L.E.G.- No se equivoque. Más de uno en el Congreso le jugó a la unidad nacional sólo por puestos. Ya hay muchos desencantados porque el equipo de gobierno que montó Santos tiene cuadros no clientelistas que son capaces de liderar gestiones públicas sin dejarse presionar. Hay que reconocer que este gobierno tiene una gran capacidad de mover las manos. Y simultáneamente, una gran incapacidad para mover los pies.

C.O.T.- ¿Qué quiere decir?

L.E.G.- Que mueve las manos cada vez que lanza reformas. Estamos en la era de la reformitis aguda. Pero que no tiene pies, porque el Congreso empieza a rebelarse y a ponerles palos en la rueda a ciertos proyectos. Benedetti, como dije, anda mandando mensajes de rechazo. El Partido Conservador, que tenía toda la clientela en el gobierno pasado, está representado ahora en el gabinete por Juan Carlos Echeverry y Juan Camilo Restrepo, que no son propiamente los más políticos de ese sector. Y les dieron un premio adicional que ni siquiera es el seco: la embajada de Arias. Además, ¿cree que están felices con el tema de las tierras, ellos que son terratenientes reales o terratenientes de corazón?

Verde con matices de varios colores

C.O.T.- El Partido Verde tiene todos los colores: Peñalosa parece estar a la derecha y más cerca de Uribe; a Mockus se le ve afín a Petro. Fajardo y usted se ubican en el centro. No veo izquierda. ¿Estoy equivocada?

L.E.G.- A riesgo de que me expulsen del partido, le contesto que su descripción se aproxima mucho a la realidad.

C.O.T.- ¿Es posible conciliación de esas tendencias o prevalecerá la del más fuerte?

L.E.G.- Como le dije, lo que usted ha dicho se ajusta a la realidad, pero no significa que no podamos entendernos. Y le quiero hacer una precisión: mucha gente del gobierno de Álvaro Uribe fue, primero, del equipo de Enrique Peñalosa. Por eso asocian a éste con el ex presidente. Sin embargo, no diría que Peñalosa es un típico exponente de la derecha política colombiana, porque demostró que privilegia las políticas públicas que promueven la igualdad social y que aplica la prevalencia del bien general sobre el particular. En ese sentido, Peñalosa es más bien de izquierda democrática.

C.O.T.- Y usted, ¿por qué terminó siendo el director del partido sobre los otros tres ex alcaldes?

L.E.G.- Internamente se tomó la decisión de que en esta etapa de reto electoral regional sea yo quien asuma la dirección y vocería del partido. Sin embargo, la presidencia sigue siendo colegiada.

“El reto es el 2014”

C.O.T.- ¿Qué logrará un partido  pequeño como el Verde en las elecciones de 2011?

L.E.G.- El reto para mí es el 2014. Y para llegar con posibilidades tenemos que pasar por la de 2011.

C.O.T.- Entonces, ¿cuál es la meta para 2011? ¿Mantener Medellín y reconquistar Bogotá?

L.E.G.- No. Eso es sólo parte de la meta. Nosotros necesitamos “desbogotanizar” y “desmedellinizar” el partido. Para lograrlo, necesitamos tener presencia con concejales y diputados en todo el país, y con alcaldes y gobernadores en centros urbanos de importancia regional.

C.O.T.- ¿Qué actividades vienen?

L.E.G.- El 9 y 10 de octubre nos reuniremos en Medellín para tomar decisiones políticas y programáticas. El 5, 6 y 7 de noviembre formalizaremos nuestro ingreso a la organización de los partidos verdes del mundo, con cuyos representantes nos reuniremos aquí.

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