El abogado de la intérprete no estuvo de acuerdo con la suma establecida por el letrado de Kevin Federline, ex esposo de la cantante, pues él asegura que el pago por los cuatro meses de trabajo debería estar entre 150 y 175 dólares.
El abogado de Federline aseguró que esta tarifa estaba "muy por debajo del mercado... éste no es un caso de simple custodia", indicó.
Por otra parte, le fue vetada la entrada en el local nocturno Villa de Hollywood (Los Ángeles).
El copropietario del establecimiento, Vincent Laresca, manifestó al periódico "The New York Times" que la intérprete "ha acudido un par de veces al local, pero no queremos el circo mediático que esto conlleva".
Entre los clientes habituales de este local nocturno californiano figuran la actriz Lindsay Lohan, el cantante Justin Timberlake o el actor Leonardo DiCaprio.
En noviembre pasado, a Spears también le fue prohibida la entrada a un sex shop de Hollywood, donde supuestamente, tras desnudarse en medio de la tienda, robó una peluca.
Asimismo, el pasado 13 de marzo salió a la luz que el centro médico UCLA pretende despedir al menos a 13 de sus empleados, incluidos algunos doctores, y ha suspendido a otros seis por husmear en el historial médico confidencial de la intérprete, quien estuvo recientemente hospitalizada allí.