¿Se ha soñado con Pinto?
No. Mis sueños son ir al Mundial y fortalecer la Federación en el campo administrativo, gestión internacional y deportivo.
Ya se encontró con Pinto, después de su salida de la selección, ¿qué se dijeron?
Nos saludamos con respeto. Es un profesional serio y trabajador.
¿Se arrepiente de alguna decisión tomada como presidente de la Federación?
No. Por el contrario, me alegra haber tomado decisiones y haber realizado gestiones para que Colombia sea la sede del Mundial de 2011. Ése es un logro muy importante para el país.
¿Qué estaría dispuesto a hacer para clasificar al Mundial?
Levantarme todos los días a las 6:00 a.m. y acostarme a las 12 de la noche. Eso es lo que hago, buscando dotar a las selecciones con todas las herramientas administrativas, deportivas y gerenciales para aumentar sus probabilidades de éxito.
¿Le suena ‘El Bolillo’?
Sí. Un gran profesional y amigo que hace una buena campaña con Santa Fe. Un técnico, al igual que Pinto, Maturana, Rueda, García y tantos otros que le han aportado al fútbol.
¿O un técnico extranjero?
También me suenan Bilardo, Quintabani y otros, que al igual que los anteriores han aportado.
¿Ya arregló sus problemas con Ramón Jesurún?
Nunca hemos tenido problemas. Es un gran dirigente y amigo, con futuro. Un tipo alegre que mira la vida con optimismo.
¿Le han marcado algún gol olímpico?
No. Pero yo sí he marcado. El trabajo que hemos realizado nos permite decir que el fútbol de hoy es mejor que el de antes, y eso es muy significativo para el balompié nacional.
¿Y un autogol?
No, los que intentaron les pegó en el palo.
¿Por qué lo han tarjeteado?
Mi familia, por trabajar y pensar tanto en fútbol. Soy un dirigente, un hincha y un profesional que piensa y duerme pensando en cómo trabajar por el futuro del fútbol colombiano.
¿En qué momento se ha sentido en fuera de lugar?
En algunos eventos sociales que no hablen nada de fútbol.
¿Cuál es su pena máxima?
La película colombiana. Es buenísima.
¿Cree que va ganando el partido de su vida?
Sí, claro. Tenemos una buena familia, salud, grandes amigos y un excelente trabajo.
¿Colombia se quedará otra vez por fuera del Mundial?
No. Ni de fundas.
¿Qué lo trasnocha?
El fútbol en horario nocturno.
Y si no fuera dirigente, ¿qué?
Difícil hoy en día imaginarlo.
¿Qué repudia?
Las mentiras y las disculpas bobas.
¿Qué lo enamora?
La tranquilidad.
¿Un amor platónico?
Inmencionable.
¿De qué forma sutil se quita los lagartos de encima?
Los lagartos nunca acaba uno de quitárselos de encima.
¿Qué colecciona?
Pendejaditas varias que tengan que ver con el fútbol, como cachuchas, llaveros, camisetas.
¿Su canción favorita?
Años.
¿Su lugar soñado?
Suráfrica en 2010.
¿Ya conoce?
No, aún.
¿Las millas que tiene acumuladas le alcanzan para llegar a Suráfrica?
Sí y para llevar a 22 jugadores y un técnico, además del uniforme tricolor.
¿Qué no falta en una rumba?
Un buen grupo vallenato.
¿Ya es más bogotano que pereirano?
Indudablemente.
¿Y todavía sufre por el Deportivo Pereira?
Claro y más con el descenso.
¿Un sueño por cumplir?
Conocer Egipto.
¿Una cuenta pendiente?
La hipoteca del apartamento.
¿A usted también le suena la reelección?
Como dijo alguien, me suena, me suena.
¿Su punto de ebullición?
28 puntos.
Defina a Iván Mejía.
Objetivo.
A Hernán Peláez.
Ecuanimidad.
A Carlos Antonio Vélez.
Profesional.
A Jorge Luis Pinto.
Trabajador.
A Eduardo Lara.
Educador.