Taylor Swift fue amenazada de muerte por un acosador

Frank Andrew Hoover, quien está legalmente obligado a no acercarse a la artista desde el año 2006, le envió correos electrónicos amenazantes entre los años 2015 y 2016.

Taylor Swift.Bang Showbiz

Un acosador de Taylor Swift presuntamente amenazó de muerte a la cantante estadounidense y a toda su familia, informó el medio especializado en noticias de famosos TMZ. (Leer Taylor Swift estrena video junto a Ed Sheeran y Future).

"He decidido que vamos a matar a todos los Swift un día porque no puedo soportar el virus de mierda que propagó tu hija", dijo Frank Andrew Hoover en uno de los correos que envió a Scott Swift, padre de la cantante de 28 años.

Hoover envió este y otros mensajes entre mayo de 2015 y octubre de 2016, un mes antes de ser detenido en Texas (EE.UU.) por violar una orden de alejamiento que le impedía acercarse a Taylor Swift.

Los investigadores encontraron estos correos que presentaron como prueba de nuevos cargos contra Hoover por acoso y por violación reiterada de la orden de alejamiento.

Otros signos de la obsesión que Hoover desarrolló por la artista durante algo más de una década quedan claramente reflejados en el sinfín de demoledoras frases que dedicó al clan Swift en sucesivos correos, llenos de referencias religiosas que denotan fanatismo y una actitud mesiánica francamente delirante.

"La malvada familia de demonios: Scott, Austin, Taylor, Andrew. Sinceramente, el fin real del hijo de Dios (...). Este artículo no es un chiste y por eso Dios va a quemarlos a todos en el desierto para mí", escribió Hoover en otro de sus mensajes.

Además de tener que responder ante el juez por la estrategia de intimidación y hostigamiento sistemático que ha venido ejecutando contra Taylor Swift y los suyos, Frank Andrew Hoover también tendrá que enfrentarse a las consecuencias de haber violado en repetidas ocasiones los términos de la orden de alejamiento interpuesta contra él, siendo la más reciente de ellas la que tuvo lugar a mediados del año 2016, cuando el acusado no dudó en perseguir al coche en que viajaba la cantante desde el aeropuerto de Austin (Texas) hasta el recinto donde esta iba a ofrecer un concierto.